Oaxaca de Juárez, 23 de mayo. La Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) tiene abiertas 378 averiguaciones previas, 116 actas circunstanciadas y 344 carpetas de investigación por presuntos delitos electorales denunciados en el actual proceso electoral de 14 entidades, en donde habrá elecciones el 5 de junio.
De acuerdo con la Fepade, las denuncias fueron presentadas desde el inicio del actual proceso electoral, en octubre del 2015, y con cierre al 30 de abril del 2016.
Durante abril la Fiscalía consignó 91 averiguaciones previas, en contra de 107 probables responsables por la comisión de delitos electorales.
De ese último número, 37 fueron presentadas en Veracruz; 24 en Quintana Roo; siete en Sonora; cinco en el Estado de México; así como tres en cada uno de los siguientes estados: Chiapas, Hidalgo y Michoacán; dos en Puebla, dos en Yucatán y dos más en Zacatecas. Finalmente, una en Baja California, otra en la Ciudad de México y una más en Oaxaca.
De los delitos electorales investigados, 90 corresponden al ilícito de alteración del Registro Federal de Electores o en la expedición ilícita de credenciales para votar con fotografía, lo que es conocido como “turismo electoral”, es decir, que una persona solicita en un estado diferente a su lugar de residencia una credencial de elector con el propósito de votar en favor de algún partido a cambio de algún beneficio.
De acuerdo a Vértigo Político, algunos les llaman “golondrinos”, otros “turistas electorales”, pero ambos sirven para lo mismo, otorgarle mayores votos a un partido o coalición en las elecciones.
En los bajos mundos de la política, los “turistas electorales” son aquellas personas que, sin que en realidad cambien de residencia, hacen el cambio de domicilio en un módulo del IFE para votar por un partido en otro distrito, municipio o estado de la República.
Por ejemplo, si un grupo de ciudadanos del Distrito Federal “actualizó” su domicilio en el IFE para aparecer en el padrón de Baja California, se les llama “turistas electorales”.
Dicha práctica se realiza en todos los procesos electorales, sin embargo, es en los comicios locales donde se hace más notorio.
El delito de “Turismo electoral” no está calificado como tal en el Código Penal Federal, ni en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, sin embargo, se persigue bajo la modalidad de alteración del Registro Federal de Electores.
Según el artículo 411 del Código Penal Federal, quien altere el Registro Federal de Electores o expida credenciales para votar falsas, será castigado con 200 días de salario mínimo o hasta con 7 años de prisión.
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Casi estamos en la recta final rumbo a las elecciones del 5 de junio. Los 7 contricantes en busca de la silla de Gabino Cué están desatados. El pasado viernes hubo debate, El club de Tobi (siete hombres y un moderador) El famosísimo Tobi de los cuentos de la Pequeña Lulú, un niño regordete que aunque está enamorado de Lulú, aparenta ser enemigo de las mujeres. Este peculiar niño tiene una pequeña choza en el jardín de sus padres en donde se reúne a jugar con sus amigos. Dicha construcción tiene como única señal el letrero: “No se permiten niñas”- fue un ejercicio en donde todos se declararon ganadores. Pero, ¿realmente quién triunfó?
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Se acercan las votaciones y mucho más las definiciones. A nadie le gusta vivir fuera del presupuesto, los equipos de los candidatos se compactan y las traiciones se multiplican.

