Oaxaca de Juárez, 24 de marzo. Resulta que el flamante secretario de Gobierno Jesús Romero es el nuevo Moisés de Oaxaca. La semana pasada utilizó una rueda de prensa donde presentó el “Decálogo para la Resolución de Conflictos Sociales en las ocho regiones de la entidad”. Se trata de “un compromiso con la construcción y consolidación de entornos pacíficos”, según señaló.
En su afán protagónico, el funcionario trató de emular al profeta Moisés cuando de acuerdo al libro del Éxodo, subió al Monte Sinaí para hablar con Dios y cuando bajó de la montaña trajo consigo 2 tablas de piedra que contenían los Diez Mandamientos. 
Se trata de un conjunto de principios éticos y de adoración, que juegan un papel importante en el judaísmo, el cristianismo y el islam. Incluyen instrucciones de como adorar solo a un Dios y guardar el día de reposo, así como también prohibiciones en contra de la idolatría, asesinato, robo, deshonestidad y adulterio.
Bueno pues, el Moisés Oaxaqueño presentó un decálogo que de verdad es de risa. Ayer, mismo en los Coatlanes le mostraron que no les importan sus sabios consejos y que los conflictos en esta entidad se arreglan de otra manera y no con palabras bonitas. ni conceptos vacíos o abstractos.
Al menos 5 muertos y varios heridos por arma de fuego dejó un enfrentamiento entre habitantes de San Francisco Coatlán y San Sebastián Coatlán, en la región de la Sierra Sur, lo que provocó el cierre de la carretera Oaxaca-Puerto Escondido durante varias horas.
Quizás en los coatlanes, no leyeron el decálogo e ignoraron consejos como: “El respeto a los derechos humanos y a la legalidad”, “la participación comunitaria” o “El compromiso con la paz y la gobernabilidad”. 
El señor López espera resolver los graves problemas con cosas como: escuchar sin prejuicios, diálogo abierto, análisis objetivo, búsqueda de soluciones sostenibles y 6 cosas igual de abstractas que seguramente le costaron mucho trabajo redactar. De verdad, que está rebasado, aunque no lo quiera aceptar.
A estas alturas, quiere resolver problemas con conceptos y no acciones. Es decir, prefiere dedicar su tiempo a redactar sus “mandamientos” en lugar de desactivar puntos neurálgicos que por supuesto afectan la imagen de la entidad que fue nota nacional por estos hechos sangrientos.