Oaxaca de Juárez, 3 de agosto. El presidente Enrique Peña ha roto con todos los sectores. La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) presentó una demanda de amparo ante el Juzgado Décimo Primero de Distrito en Materia Administrativa en contra del Ejecutivo por las omisiones en que incurre al permitir los bloqueos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en diversas vías de comunicación.Los empresarios señalan como principales responsables al presidente de la República, los secretarios de Gobernación y de Educación Pública, así como los gobiernos de Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Chiapas por no aplicar la ley ante los bloqueos que realiza el magisterio desde hace 11 semanas. Es decir, incluyeron al gobierno de Gabino Cué que durante su sexenio alimentó a los rijosos, los cobijó y alentó. 
Los empresarios ya no está dispuestos a que en las negociaciones con la disidencia magisterial se acceda a la no aplicación de la ley. Alertaron que las acciones de la CNTE podrían propiciar un menor crecimiento del PIB en el segundo semestre de esta año y que uno de los sectores más afectados es el siderúrgico, el cual podría hacer paros técnicos por la falta de insumos.
En Oaxaca, la Coparmex estima pérdidas por cerca de 250 millones de pesos tan sólo por ocupación hotelera; en Guerrero las pérdidas ascienden a 700 mil pesos diarios por los bloqueos en la autopista del Sol.
Para rematar anunciaron que presentarán sus declaraciones fiscales en cero, lo que significa que no pagarán impuestos.
El 8 de agosto, habrá un paro productivo en Oaxaca, la sociedad civil están haciendo llamados a través de las redes sociales para que se unan todos los oaxaqueños a esta acción. El centro de la capital es un basurero, el zócalo se pierde entre decenas de casas de campaña de los honorables maestros a los que el gobierno federal les sigue pagando sus salarios, mientras muchos pierden sus trabajos porque se prevén cierres en negocios y pequeñas empresas. El turismo no viene, la segunda Guelaguetza la llenaron con acarreados de comunidades y colonias. Los actos vandálicos de los profesores se registran día a día. Tan solo en el boteo se llevan millones de pesos diarios. Hay dinero para seguir con su movimiento y el gobierno lo permite. Mientras que los oaxaqueños se jodan. Todos los días tienen que enfrentar a los agresivos docentes cubiertos del rostro que exigen cuotas “voluntarias” para pasar en sus retenes. Paran a decenas de camiones y tráileres que llegan por la autopista Cuacnopalan-Oaxaca y a los choferes los amenazan y les quitan sus cargamentos, esto a la luz pública.
La sucursal de Banamex en el centro, la que se ubica en la calle de Hidalgo, ya cerró sus puertas por la inseguridad que representa estar en el terreno de la CNTE. Restaurantes ya bajaron sus cortinas, y los empleados fueron despedidos.
No sabemos si a Enrique Peña le importe el sureste, pero sus ex amigos, los empresarios de México ya están hartos de tanta impunidad. Por lo pronto, el mandatario se tomó unas vacaciones y aprovecha su cuenta de tweeter para felicitar a su esposa que ayer cumplió años. De verdad que cinismo. En fin, todo indica que el 2018 no será para al PRI.

