Oaxaca de Juárez, 10 de noviembre. Pensamos que con Alejandro Murat, la situación en Oaxaca cambiaría para mejorar, pero después de ver cómo manejó la situación de los transportistas y ahora de los maestros, sabemos de antemano que será otro sexenio igual o peor que otros respecto a las movilizaciones, bloqueos y protestas. Los profesores de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ya lo doblaron con la toma de nota de su organización, ningún gobernador había cedido, esa parte siempre estuvo en la mesa de negociación y ahora a la primera, el joven priista los ayuda a conseguirla, y ellos le responden con acciones radicales. En Nochixtlán enviaron a “normalistas” (el hombre herido rebasa los 40 años, foto) a enfrentarse con la policía, robaron una patrulla, los detuvieron, pero a presión del magisterio, los rijosos salieron libres en la madrugada. Hacen lo que se les pega la gana, ante un gobierno consentidor. No hay autoridad, si los oaxaqueños no se han dado cuenta, están solos en todo. Murat se catapultó en los medios durante los sismos, se le vio activo y consiguió el apoyo del gobierno federal, al grado que el presidente Enrique Peña ha venido a Oaxaca en diversas ocasiones, hay dinero en las arcas que dejó vacías Gabino Cué, pero la situación general en el estado está peor que antes. El turismo ya no viene, tiene temor a ser agredido o a no poder llegar a sus destinos por las manifestaciones que ya se tornaron violentas. En cualquier punto, hay roces con la ciudadanía que está harta de los profesores, transportistas, organizaciones y lo que se acumule. El hartazgo ya llegó a un punto sin retorno. Muchos oaxaqueños han migrado con sus familias a otros estados, otros están haciendo maletas. El día que los transportistas bloquearon la capital, decenas de turistas quedaron varados, estaban molestos. En el aeropuerto, las quejas se multiplicaban, ya no quieren venir a un Oaxaca conflictivo, donde no hay ley. Así de sencillo. Los mismos oaxaqueños trabajan para que los problemas se multipliquen, los líderes se han convertido en seres voraces que no tienen llenadera. Las imágenes de paz y tranquilidad que quiere transmitir el gobierno estatal ante el mundo para atraer el turismo no dan resultado. El secretario de Turismo, Juan Carlos Rivera no logra atraer a los visitantes, no hay cómo, esa es la verdad.
