(fotos Dario Nolasco)
Oaxaca de Juárez, 8 de agosto. El 6 de agosto, Ulises Ruiz convivió con algunos reporteros que fueron convocados por Virginia Reyes, -hermana de Tony Reyes– a un desayuno. No se trató de una invitación abierta, la convocante eligió a los periodistas -ella se encargó de medios durante la campaña de Beatríz Rodríguez Casasnovas- que llegaron al hotel “Los Laureles” en San Felipe del Agua. Alguien de los convidados, filtró la información a una oficina ubicada en Polanco y hasta el lugar llegaron una veintena de ¿profesores? dizque de la 22 a gritar consignas. Por supuesto, ni eran maestros, fueron enviados dicen expreso la oficina de Vera que hicieran lo propio y le aguaran la fiesta al ex gobernador.
El caso es que, Ulises no vino a hablar de Murat, ni de la 22, ni de nada de lo que pasó hace 12 años, vino a comentar los planes que tiene Democracia Interna en el futuro cercano.
En estos meses URO realizará visitas en diversos estados para palpar el sentir de los priistas orgánicos para saber si se lanzará por la presidencia del tricolor. Si no la tiene de su lado, pues tan sencillo, no lo hará. No está loco, asegura.
Enfrentará a un PRI, con y sin Peña, a un grupo que se apoderó del tricolor y que perdió como nunca en una elección histórica.
Pero de acuerdo a Ulises, se trató de una elección y no de que se haya muerto el PRI. Aunque sino se valora a los verdaderos priistas, el Revolucionario Institucional quedaría reducido y se convertirá en un partido sin voz ni voto. “El PRI ya perdió la presidencia con Fox y con Calderón y resurgió”.
No le queda mucho tiempo al PRI, y “hay que volver a escuchar a las bases, que sean ellas quienes elijan al próximo líder y no el grupo de Peña Nieto, que ya demostró que no sabe”, asegura Ulises en una pequeña plática que sostuvo con ADNsureste en un lugar que no fue filtrado y donde no aparecieron los “maestros”.
“El PRI debe reconocer que ya es oposición, sino estamos perdidos. La oposición aquí y en todas partes del mundo se comporta como tal. Así de sencillo. No sacándose fotos con los ganadores y abriendo páginas web para que le digan porqué perdió en estas elecciones, al contrario señalando errores, como lo hacen los opositores”.
Es una realidad que el PRI perdió porque los electores lo relacionan con Enrique Peña Nieto a quien el 80 por ciento de los mexicanos no quieren por sus excesos. Lo relacionan con los ex gobernadores que siguen libres a pesar de los derroches y la corrupción.
“Yo estuve bajo la lupa de gobiernos panistas, que no encontraron nada. Los reporteros de Oaxaca se olvidan que durante mi gobierno, hubo muratistas puros como Irma Piñeyro, Héctor Mafud, Juan Díaz Pimentel y otros que fueron parte de mi administración, así es la política, tienes que negociar con los demás”.
Lo cierto es que la política, ya cambió y ahora funciona de otra manera. Ha evolucionado. Lo que sirvió antes, ya no es lo mismo. Tenemos que volver a trabajar con los bases y que ellas decidan. Aquel líder que trabaja en su comunidad, aquella lideresa que siembra la buena vibra del partido, aquellos que han sido olvidados y pisoteados.
Es necesario atraer a los priistas que se fueron, -pone el ejemplo de Héctor Pablo Ramírez Puga y Samuel Gurrión– porque les cerraron las puertas. Uno es orgánico, el otro es fuerte, pero ambos defendieron al tricolor como perros.
Hay que hacer amarres, de eso se trata la política. Aquí en Oaxaca hubieran sido candidatos Villacaña y Fraguas, uno para la capital porque lo conocen y ha trabajado en las colonias y ya fue edil y el otro como candidato a diputado federal, entonces ambos se hubieran sentado a platicar e ir juntos en una contienda. Pero, prefieren que se sigan peleando por tonterías y no arreglen las diferencias personales. Así no se llega a nada, y el orden se pone desde la oficina indicada.
Aún estamos a tiempo, vienen las intermedias y seguramente nos repondremos, siempre y cuando se escuchen a las bases, aún hay PRI para mucho rato.
