
Dos días después, el 1 de septiembre, el pintor Francisco Toledo e integrantes del Frente de Defensa del Cerro de El Fortin, solicitaron a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y a la Organización de Naciones Unidas para Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), investigar a Harriet Turner por sus actividades de intervención en asuntos de política interna al realizar un visita de trabajo para opinar sobre la contrucción del desacreditado proyecto del Centro de Cultural y de Convenciones de Oaxaca (CCCO), impulsado por el gobernador Gabino Cué.El 3 de septiembre, la UNESCO exhibió al gobierno de Cué: “La Sra. Harriet Turner no es una Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO. Ella no representa a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, bajo ningún concepto, de ninguna manera, y no cuenta con ninguna atribución para expresarse en nombre de nuestra Organización”.
Mientras toda esta pifia sucede, el gobierno oaxaqueño insiste en construir un Centro de Convenciones a modo cerca del hotel Víctoria, propiedad del Secretario de Economía y Turismo, José Zorrilla de San Martín Diego, quien junto con el mandatario se han empecinado en realizar una obra que no ha sido autorizada.
Cabe recordar, que el 30 de junio, una activista resultó con lesiones en la pierna tras la explosión de un cohetón, durante una manifestación pacífica que realizaban integrantes del Frente de Defensa del Cerro del Fortín, encabezados por el artista plástico Francisco Toledo, en el acceso de las obras del Centro de Convenciones.
Pero, el 30 de agosto, el Gobierno de Oaxaca reiteró “su firme compromiso para llevar a cabo el proceso constructivo del Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca, porque constituye un anhelo legítimo de la sociedad oaxaqueña y de los prestadores de servicios turísticos de la Zona Metropolitana de la Ciudad de Oaxaca de Juárez”.
