Oaxaca de Juárez, 5 de agosto. De verdad que el gobierno de Enrique Peña ya es de risa. Ahora resulta que el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong cree que hay coordinación entre la Iglesia y los empresarios para presionar.
Ayer, lo entrevistó Joaquín López Dóriga y de acuerdo a La Política Online dejó entrever su enojo con los empresarios frente a los durísimos reclamos por los impactos económicos que dejan los bloqueos de la CNTE.
“No veo estas expresiones como fruto de la coincidencia sino de la coordinación, porque se dan cuando empieza a ceder el conflicto de los bloqueos”.
La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), consideró que el paro convocado por la iniciativa privada es un teatro para obtener recursos millonarios a fondo perdido.
A través de un documento señalaron que hay una campaña de desprestigio hacia el magisterio, por ello, los empresarios denuncian supuestas pérdidas millonarias.
De esta forma, buscan crear un clima de linchamiento en su contra, toda vez que los dueños de las empresas ven amenazados sus negocios con la defensa de la educación pública y la abrogación de la reforma educativa.
Indicaron que el sector empresarial ha sido el principal beneficiado de su lucha, ya que con este pretexto obtienen apoyos millonarios denunciando supuestas pérdidas.
Por ello, señalaron que repudian estas medidas, “las cuales realizan quienes han vivido en la opulencia y la explotación de la clase trabajadora, exponiendo a sus empleados a jornadas laborales sin consideración, salarios raquíticos y sin prestaciones”.
Llamaron al pueblo a fin de que se realice el consumo en apoyo de las pequeñas tiendas, fondas, misceláneas y pequeños comercios que son de origen oaxaqueño, y que se abandone las copras en negociaciones de quienes tiene orígenes extranjeros.
De la misma forma, exigieron que se terminen los ataques hacia la Sección 22 por parte de la iniciativa privada que está al servicio del gobierno, incitando a la población al enfrentamiento y la agresión.
***
Ya estamos hartos.

