Oaxaca de Juárez, 29 de enero. El compadre incómodo del gobernador Gabino Cué, Germán Tenorio Vasconcelos, ex secretario de Salud, fue inhabilitado por 13 años por la Contraloría luego de que no pudo comprobar la compra de avión tipo Cessna AIRCRAFT con matrícula XB-LKO, número de serie 340-0230, adquirido con la Inmobiliaria Tenorio, S.A de CV además, por haber contratado a su hija Daniela en la dependencia.
El 15 de mayo de 2015, ADNsureste dio a conocer que Daniela Tenorio Bernal ocupaba dos de las 17 mil 304 plazas federales que hay en esa dependencia. El titular mantuvo a su hija en la misma nómina desde su llegada a los Servicios de Salud, pero nadie le dijo nada. 
En el 2004, María Isabel Bernal Davish –madre de Daniela- acusó a su ex marido por haber ejercido violencia familiar durante más de 25 años y en el 2008 la Asociación Civil Mujeres Unidas demandó a las autoridades encargadas de la procuración de justicia de actuar con imparcialidad y sin favoritismos en el caso de la denuncia en contra del ex diputado.
Tenorio fue exhibido durante más de nueve veces por las negligencias médicas que fueron captadas en video o fotos por personas que fueron testigos y víctimas de la mala atención en las clínicas al interior de la entidad. Hay que recordar el caso de la indígena mazateca Irma López Aurelio, quien parió en el patio de una clínica debido a la negligencia de los médicos y enfermeras de la institución.
Durante meses, los trabajadores del sector que dirigió lo acusaron por la falta de medicamentos, camas, plazas y bajos salarios, sin embargo el Sindicato de Salud, guardó silencio ante el nepotismo en el que operó la dependencia.
Tenorio renunció a su cargo el 10 de junio de 2015, (fue titular desde el 1 de diciembre de 2010) en medio de una crisis en donde el 80 por ciento de las clínicas y unidades médicas estuvieron en paro.
Con recursos públicos se construyó una mansión valuada en más de 65 millones de pesos en fraccionamiento La Cascada, que se ubica al norte de la capital oaxaqueña.
También fue acusado por encubrir a Víctor Hugo Santos León como director de Infraestructura, Mantenimiento y Servicios Generales de los Servicios de Salud de Oaxaca, a pesar de que la Secretaría de la Contraloría ordenó su separación e inhabilitación del cargo.
En su gestión, la Auditoría Superior del Estado detectó desvíos por 95.1 millones de pesos en el Seguro Popular y la Auditoría Superior de la Federación por 87.7 millones de pesos y un probable daño a la hacienda pública federal por 10.6 millones de pesos por inobservancias en la administración de recursos humanos.
Otro escándalo fue cuando se detectaron más de 10 toneladas de medicamentos y material de curación enterrados en un almacén del programa Seguro Popular, mismo que llevó incluso a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) a iniciar una investigación que concluyó con la renuncia del ex director del Seguro Popular, Salvador Monroy, cuñado del ex dirigente del Consejo Coordinador Empresarial Gerardo Gutiérrez Candiani quien hoy busca la gubernatura de Oaxaca. Mientras miles de oaxaqueños demandan medicamentos, en los patios del Seguro Popular de Tlalixtac de Cabrera hallaron enterradas vendas, jeringas, materiales de curación, aspirinas, amoxicilina, carbamazepina, ranitidina y otros medicamentos que fueron comprados cuando ya no podrían ser utilizados en clínicas y hospitales.
A los escándalos se suma el asesinato de Rafael Pérez Gavilán, el ex subdirector general de Administración y Finanzas de la Secretaría de Salud, el cual fue ultimado en su domicilio de San Andrés Huayapam, sin que a la fecha se haya investigado el crimen.
En la mañana del cinco de marzo, durante una reunión del Organismo Público Descentralizado (OPD), Pérez Gavilán Escalante manifestó disposición para revelar el desvío de mil 500 millones de pesos, sin embargo horas más tarde fue ejecutado.
A Rafael Pérez Gavilán Escalante lo propuso para el cargo de Subdirector General de Administración y Finanzas de los Servicios de Salud de Oaxaca, Jorge Castillo, operador político y financiero del gobernador Gabino Cué Monteagudo.
Ahora solo falta que le finquen responsabilidades, algo que se ve lejano, por la simpatía que hay con el Mandatario oaxaqueño.


