Oaxaca de Juárez, 1 de febrero. El PRI -más bien EPN- decidió que Alejandro Murat será su abanderado para competir por la gubernatura de Oaxaca. Ahora resulta que en el cruce de información “todos” sabían que era el cachorro. Llovieron parabienes, incluyendo a los periodistas que debemos mantener el equilibrio. Todos en la cargada, esa se verá mañana en el registro. ¿Qué va a pasar al interior del priismo oaxaqueño? Pues, se va a dividir. Si la decisión hubiera caído en Eviel Pérez Magaña, sería igual, el otro grupo trabajaría en contra y seguramente esto es lo que va a suceder.
Esto podría acarrearle votos a José Antonio Estefan, los priistas que no están de acuerdo seguramente se sumarán por debajo del agua al neoperredista, quien ya perdió una vez en contra del recién casado José Murat.
Gabino Cué juega con el PRD y apoya con todo a su ex secretario del Transporte. ¿Puede repuntar Pepe Toño?
¿Qué hará Benjamín Robles? Ya tiene plan B en caso que el PRD le de la espalda y lo ha venido contemplando desde hace tres años.
Del lado de Morena, Amador Jara está en la encrucijada, ya que es compadre de José Murat y compite en contra de su hijo. AMLO solo quiere más votos para legitimar a su partido, entonces ¿qué van a hacer con sus sufragios?
Por lo pronto Samuel Gurrión se decidió “desde antes” y jugó con los Murat. Nunca estuvo en su mente apoyar a Eviel Pérez.
Javier Villacaña se inclinó siempre del lado del cachorro.
Así que eran muchos los que lo apoyaban.
En una entrevista Alejandro Murat dijo que en caso de que gane, no gobernará con su padre. Eso lo dudamos, y no por él, sino por el poderoso político que no permite que nadie se le imponga, así de sencillo.
Ahora, ¿Qué hizo que el presidente se inclinara por Alejandro Murat? ¿Qué vió en el notario, ni siquiera nació en Oaxaca. El New York Times lo exhibió y seguramente ya prepara un segundo reportaje. Un multimillonario vendrá a gobernar uno de los estados más pobres del país. Nunca ha sufrido hambre, o falta de techo, todo lo contrario ha vivido como marqués. Entonces, ¿cómo entender a los indígenas y a los más pobres de los pobres? El PRI de Peña le va a echar toda la carne al asador. Pero el PRD confía en mantener la gubernatura con su alianza con el PAN, incluso la coalición aquí nunca estuvo en duda. Ya lo lograron una vez, podrían volver a repetir la historia.
¿Por qué se dice que hay un acuerdo para que el PRI pierda 3 gubernaturas, y que estaría incluida Oaxaca?De verdad, el tricolor estaría dispuesto a perder aquí? Peña tiene que mostrar al mundo que es un demócrata y que en el país hay otros partidos libertad política.
