El paro estalló el 4 de mayo. El gobierno de Gabino Cué ha mantenido silencio. Se trata del compadre del gobernador quien protagoniza escándalos mundiales como los casos de negligencias médicas. Aquí se le conoce como “el doctor muerte”.
El 12 de mayo, los sindicalizados colocaron cadenas en las rejas que rodean al hospital civil “Doctor Aurelio Valdivieso”, 900 citas con especialistas y doctores generales se pierden al día.
Tan solo en esta institución tras 8 días de paro, suman 8 mil 100 personas sin atender. La suma es igual de preocupante para el área de urgencias, que sigue abierta a pesar del paro, pero sólo atienden a aquellos casos que son de extrema urgencia, los que no, son canalizados a otros hospitales.
La administración del hospital revela que el área de urgencias atiende aproximadamente 300 casos diarios de diferentes tipos, aunque debido al paro, la atención se ha reducido. De acuerdo con la administración, en el lugar habilitado para atención urgente se cuenta con 15 camas, no obstante, otras 15 o a veces 20 camillas son colocadas a modo de cama para atender a quienes presentan algún caso crítico.
Afiliados al Seguro Popular siguen llegando desde el primer día del paro con la esperanza de recibir un diagnóstico médico.
Los gastos no son sólo de los pacientes, también de los familiares que los ayudan a transportarse a pie, en silla de ruedas o muletas, erogando recursos superiores a los 500 pesos por consulta, solamente en transporte. A esa sangría también se suma la alimentación, desayunar o comer fuera de casa cuesta mínimo 40 pesos por cada persona.
Cada uno de los familiares y pacientes solicita también un permiso de ausencia en el trabajo, que al final de la quincena, se traduce en un menor ingreso para la familia, para resarcir esos gastos, ni el Seguro Popular, ni los SSO tienen un plan de emergencia.
La selectiva admisión de casos emergentes también tiene efectos negativos para las familias, que acuden con financieras, agiotistas o empresas de crédito para costear los tratamientos en hospitales privados.
El Seguro Popular calcula que son unos 800 centros médicos y clínicas en el estado los que permanecen en paro.
Las demandas de los sindicalizados son muchas, pero las más urgentes son: obras, mejoras en infraestructura, material de trabajo, insumos y medicamentos.
