Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 3 de mayo. El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, cuestionó a todos los pastores, como al gobernador, el presidente municipal, el diputado, el senador, el regidor, si están sirviendo como se debe o se están sirviendo como servidores públicos.
Al término de la lectura del Evangelio, señaló que a veces resultaba fácil aplicar esa palabra solo al obispo, sin preguntarse por lo que cada quien hace o le corresponde hacer desde el ámbito donde se desempeña o de sus funciones.

“Yo aplico el ejemplo del buen pastor también a los padres, a los maestros, a la autoridad, al servidor público, a todas las personas”.
Porque para ser un buen pastor se necesita ser una buena oveja, trabajemos para serlo, tengamos la edad que tengamos porque ninguno deja de ser una oveja del rebaño del Señor, si él nos llama a ser pastores, nos está pidiendo la tarea de pastorear “buena oveja buen pastor”, “mala oveja mal pastor”, es así de fácil, aseguró.
“A lo mejor no nos hemos salido del rebaño pero como pateamos, molestamos y hasta golpeamos a las otras ovejas, solo porque nosotros queremos ser los primeros”.
Por eso dijo que no hay que quedarse en puros rezos, sino llevarlo a la vida, a la práctica.
“En estos momentos debido a la situación estamos ofreciendo mucho sacrificio por todo lo que estamos viviendo, en el Día de la Santa Cruz, en la que el Señor dio su vida por nosotros y nos alcanzó el perdón y la gracia, por todo esto que estamos pasando ofrezcanlo para algo”, recomendó.
“Pueden decir estoy aquí sin salir porque amo mi vida y la de los demás, esto exige una renuncia a salir a la calle por el motivo más grande que es la vida y la salud por eso debe valer la pena todo este sacrificio”, afirmó.
Insistió que el Señor no quiere que nadie se pierda, por lo que hay que sabernos aceptar con nuestras miserias, debilidades y pecados, porque todos son ovejas, “el Señor nos dice que él nos conoce por nuestro nombre y que también conocemos su voz”.
“Yo no tengo duda de que el Señor me conoce mejor de lo que yo me conozco, mi preocupación también ha sido conocer a mi pastor, irme pareciendo cada día más a él, imitándolo y le hablo como él me habla, con amor y misericordia, recordemos lo que dejó dicho el pastor, ámense como yo los he amado, ese fue su nuevo mandamiento”.
Puntualizó que Dios ha pedido ser siempre solidarios y fraternos, por eso los padres de familia tenían que hablarle al corazón de sus hijos, con amor y ternura, también los hijos tenían que ser buenas ovejas.
Al final de su mensaje, el jerarca de la Iglesia Católica, pidió para que todos tengan trabajo y los que no lo tengan encuentren uno pronto, y para que todos aprendan la lección de toda esta situación derivada de la pandemia del Covid-19.a

