Sin Embargo
Oaxaca de Juárez, 23 de agosto. Por primera vez en más de 20 años Oaxaca iniciará su ciclo escolar a la par que las demás entidades del país. Desde 1992 cuando el gobierno local le otorgó concesiones a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), los niños sólo asistían 150 días o 140 días a clases de los 200 que conforman el periodo, todo dependía de las huelgas, marchas y medidas de boicot que realizaran los maestros en la entidad.
El sistema educativo del estado gobernado por Gabino Cué Monteagudo se ubica en el lugar 32 de 32 entidades, cerca del 90 por ciento de los estudiantes de dicho sistema no aprenden lo básico, la deserción y expulsión son cotidianas y comienzan desde la primaria. El promedio de escolaridad en Oaxaca no llega a primero de secundaria, de acuerdo con datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y de organizaciones como Mexicanos Primero.
Una de las promesas de campaña de Cué en 2010 fue terminar con el rezago educativo en la entidad, pero no fue sino hasta casi cinco años después que decidió –como lo señala la prensa– dejar de ser un hombre secuestrado por los maestros y anunció la desaparición del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), el pasado 21 de julio.
La noticia sorprendió a empresarios, organizaciones y mayormente a la sección 22 de la CNTE, éstos últimos calificaron el hecho como “un mensaje de intimidación” por parte del gobierno estatal y federal.
También hubo quien sospechó que la repentina acción por parte de los gobiernos era un distractor para soslayar las fuertes críticas que enfrenta la administración federal por la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera y los excesos del Ejército, denunciados en Michoacán y Zacatecas.
Si bien quedan las dudas respecto a la intención del Gobierno federal, de añadir a la CNTE como un problema más a su agenda nacional, está claro el objetivo encomendado al Gobernador de Oaxaca: aminorar el poder de la coordinadora en un estado rebasado por los maestros.
Aunque existen rumores de que los maestros de la CNTE podrían ocupar por la fuerza centros educativos, su líder en Oaxaca, Rubén Núñez Ginez, dijo esta semana a la agencia de noticias Efe, que en esta ocasión, optarán por la “resistencia civil pacífica”.
El ciclo escolar 2015-2016 que comienza el próximo lunes 24 de agosto se adelantó el pasado jueves en algunos planteles de educación básica en Oaxaca que se encuentran bajo el control de la CNTE.
Núñez advirtió que comenzarán clases este jueves para desmarcarse del calendario oficial y mostrar su compromiso con las comunidades de uno de los estados más pobres de México.
Huelgas, marchas y medidas de boicot han marcado durante años la educación en Oaxaca, donde la CNTE cuenta con 80 mil de sus 200 mil afiliados, han postergado la formación escolar de miles de niños, además de poner en jaque a presidentes, como sucedió con el panista Vicente Fox Quesada en 2006, y a los últimos cuatro gobernadores.
Salvar la educación de Oaxaca fue la apuesta del Gobernador con la desaparición del IEEPO, aunque la reacción de la CNTE es vista con reservas por analistas políticos que temen una embestida por parte de los maestros.
Pero no sólo el tema educativo es un problema en Oaxaca. A poco más de un año de concluir su mandato, Gabino Cué parece emular las acciones que tanto criticó a su predecesor, el priista Ulises Ruíz Ortiz. El estado sigue ocupando los últimos lugares en pobreza, desempleo y salud, así lo reflejan cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía(Inegi) y organizaciones como México ¿cómo vamos?, que pone a la entidad en semáforo rojo en nueve de sus 10 indicadores.

