Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 24 de febrero. El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, lamentó el crimen del candidato a agente de San Juan Chapultepec, ocurrido ayer, al igual que el del maestro en la Costa que fue asesinado en la escuela frente a sus alumnos.

En su mensaje durante la misa dominical que ofició en la Catedral Metropolitana, condenó los asesinatos que se han registrado en los pueblos y en la ciudad, al afirmar que no se puede ir contra los ungidos de Dios.
“Todos fueron ungidos en el bautismo, en la confirmación, por eso todos son hermanos, y se ha levantado la mano hacia los ungidos de Dios y la gente solo indica que ya no se tiene temor divino”.
Ante estos hechos, llamó a los oaxaqueños a preguntarse que se está enseñando en las casas, porque quienes cometen los crímenes son de una familia, donde se debe vivir el amor, aprender a perdonar, sin odios, deseos de venganza, celos y envidias.
“Los que comenten los asesinatos salen de las familias, por lo que hay que preguntarse qué está pasando en las familias, los padres ya no llegan al corazón de sus hijos, por ello es importante retomar el pasaje donde dice que Dios ha dado un mandamiento nuevo, amarse unos a los otros, tener misericordia, ser compasivo, no condenar, y no fomentar odios”.
Aseguró que era necesario aprender de Dios y con su gracia vivir el amor como lo pide, solicitando la intervención de la madre de Jesús para que modere el corazón como hijos de Dios.
“No debe sembrarse cizaña, sino amor en el corazón, no decir que se va a amar sino hacerlo para que se tengan cambios, debe respetarse a las personas, a los ungidos de Dios”, insistió.
El jerarca de la Iglesia católica, recordó que el amor debería ser grande y sincero, además de extraordinario.
