Oaxaca de Juárez, 16 de septiembre. Mientras el Gobernador del Estado, Gabino Cué ratificó la tarde de ayer a Alberto Esteva Salinas como Secretario de Seguridad Pública, el Estado de Oaxaca y la Seguridad Pública va en declive.
Personal de la Policía Auxiliar Bancaria se sumó a las protestas de sus compañeros. ¿La exigencia? El pago de viáticos, uniformes nuevos y aumento salarial por parte de la institución, promesas que el Secretario de Seguridad hizo a los policías en el mes de marzo, cuando de igual forma, los elementos paralizaron las instalaciones, en esa ocasión, Esteva Salinas salió a dar la cara, cosa que hasta el día de hoy no ha realizado.
¿Cuál es el temor de Esteva?, cuando a través de una campaña de valores cívicos ha promovido la justicia, el respeto, la unidad, solidaridad, lealtad y de más. O ¿sólo son palabras de un ‘político’ que aspira a ocupar la silla del actual gobernador?
Lo cierto es que se han gastado millones de pesos en promover una imagen que desde un principio era cuestionada.
85 motocicletas marca BMW, de las cuales, al momento solo están funcionales menos del 10 % están paradas. ¿La razón?, la falta de mantenimiento correctivo y preventivo. Ante esta situación, ha sido mejor adquirir vehículos nuevos y dejar que los inservibles modelos recientes se echen a perder en la bodega de la Secretaría de Seguridad Pública.
Lo mismo pasa con los perros “adiestrados en búsqueda y rescate”. Perros que no son alimentados debidamente y que por causas de presupuesto han tenido que ser retirados de las calles.
Vale la pena señalar, que los perros de la Secretaría de Seguridad Pública no cuentan con el aval correspondiente para esas labores. Hoy en día, en el estado de Oaxaca, el único perro reconocido a nivel internacional es un Belga Malinois que trabaja con la Cruz Roja Mexicana llamado “Balto”.
Las mentiras de Alberto Esteva han salido a flote. Su permanencia al frente de la Secretaría de Seguridad Pública es cuestionable, -como es característico-, sin embargo, el Gobernador del Estado le ha brindado un voto de confianza al ex funcionario de la desaparecida Ruta 100, quien durante su permanencia en esa dependencia se vio inmiscuido en un millonario fraude, del cual nunca rindió cuentas.
Lo cierto es que hoy en día, en Oaxaca no tenemos una Policía de primer nivel, para ello se requieren funcionarios de primer nivel y el actual titular de esa dependencia dista mucho de alcanzarlo. Uniformes rotos, botas con agujeros, vehículos descompuesto, como la patrulla que se encuentra sobre Prolongación de Álamos, en la colonia Antiguo Aeropuerto con las llantas ponchadas.
Esa es la realidad de nuestra Policía Estatal, la misma que sale a las calles a realizar operativos exponiendo su salud, y ¿Por qué no decirlo? La vida misma, con tal de cumplir con su trabajo. Proteger y servir y hacer cumplir la ley.
La culpa no la tienen los policías manifestantes. La culpa es de quien llegó a prometerles una vida digna dentro de la institución y al momento solo les ha brindado migajas.
Bien dice un viejo dicho popular… No tiene la culpa el indio, si no quien lo hace compadre.


