Jesús Jiménez
Oaxaca de Juárez, 18 de febrero. En la Costa oaxaqueña la vida continúa después del sismo de 7.2 grados que se registró la tarde del viernes con epicentro en Pinotepa Nacional.
En las comunidades aledañas, los pobladores señalan tener temor ante las réplicas que se han registrado, pero ante ello, tienen que seguir adelante.
Poco a poco se llevan a cabo las actividades cotidianas, preparar alimentos, abrir pequeñas negociaciones, van al campo, los creyentes realizan sus actividades religiosas.
Algunas personas señalan que ha sido difícil vivir con los temblores, sobre todo durante la noche del viernes y parte del sábado cuando más se registraron.
Los más perceptibles los ponen en alerta, de inmediato buscan salir de las viviendas para ponerse a salvo, pero tratan de recuperarse pronto al notar que no tienen la misma magnitud que el del viernes.
Muchos se dirigen a las poblaciones más grandes como Jamiltepec o Pinotepa Nacional, en taxi o en camioneta.
En los caminos puede observarse el recorrido de personal de la Marina que hacen recorridos, verifican las condiciones de seguridad y también se adentran en las poblaciones.
