Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 12 de mayo. Con 30 votos a favor, diputados de la 64 legislatura del Congreso Local, aprobaron en sesión extraordinaria la reforma educativa del presidente Andrés Manuel López Obrador.
A pesar de las protestas que efectuó el magisterio oaxaqueño afuera del recinto legislativo, los votos de los partidos Morena y sus aliados el Partido del Trabajo, el Verde, representado por la ex líder de la Sección 59, Victoria Cruz Villar y la diputada Elim Antonio Aquino de Mujeres Independiente.En la sesión no estuvieron presentes las fracciones parlamentarias del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Encuentro Social (PES) y del PAN.

Luego de someter a consideración del pleno las participaciones que al final quedaron abiertas, la diputada del partido Morena, Arcelia López Hernández, hermana del secretario general de la Sección 22, Eloy López Hernández, dijo que su critica sería constructiva, ya que esta reforma debía ser mejorada porque no cumplía al cien por ciento con las demandas de los trabajadores de la educación.
“Los diputados de la cuarta transformación refrendamos nuestro compromiso con ustedes con la participación de todos al enfrentar la reforma neoliberal de Enrique Peña Nieto, por eso pugnamos por la inclusión del PTEO además de los derechos laborales de los maestros”, aseguró.
La legisladora Juana Aguilar, sostuvo que tal como lo había señalado el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, había llegado el momento de pasar a la siguiente fase del proceso educativo.
“Tenemos la oportunidad de transitar a un nuevo modelo educativo progresista, en donde el principal objetivo sea desarrollar capacidades del ser humano y para que los niños, niñas y jóvenes mejoren sus condiciones”.
“Es momento de reivindicar la labor del maestro, esta reforma no sólo garantiza derechos laborales del magisterio, sino que el estado asume la rectoría de la educación”.
En su intervención, la diputada Elim Antonio Aquino, señaló que votaría a favor al expresar su compromiso para el desarrollo del país, porque contenía el consenso del ejecutivo federal con distintas fracciones parlamentarias del Congreso de la Unión. 

“La reforma impacta de manera positiva para Oaxaca, implica una nueva visión y la inversión de recursos públicos en beneficio de la educación”.
La legisladora Magaly López Domínguez, recordó que el pasado 1 de diciembre de 2012, Enrique Peña Nieto tomó posesión de la Presidencia de la República, después de la traición a la voluntad popular en un proceso marcado por el contubernio del PRI con Televisa, la compra de votos con tarjetas Monex y el asesinato de opositores.
“La represión a la inconformidad por la toma de posesión fue ejecutada por militares vestidos de civil, y envió al hospital y a la cárcel a los jóvenes demócratas que protestaron por la imposición”.
Al día siguiente, expuso, el 2 de diciembre, todavía con las heridas sangrantes, la traición al pueblo fue ratificada por el presidente espurio y los dirigentes del PRI, el PAN, el PRD y el Partido Verde, el Pacto por México fue el nombre que dieron a su acuerdo, con base en el, echaron a andar las “reformas estructurales” que pusieron a remate los bienes de la patria, los bienes del pueblo, para entregarlos a los poderosos.
“La primera de esas reformas fue la educativa. No fue una decisión caprichosa, pues la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación se había convertido en un referente no sólo de defensa de los derechos laborales de sus agremiados, sino de resistencia al neoliberalismo, para vender al país, el gobierno espurio de Peña Nieto necesitaba desmantelar la digna lucha que, desde la izquierda, las y los trabajadores de la educación han desarrollado por décadas, para proteger los bienes de México”.
Así, disfrazada de “reforma educativa” se hicieron una serie de adecuaciones de corte claramente administrativo con el fin de desmontar el poder y la capacidad de respuesta del pueblo organizado. Entre otros absurdos legislativos, lo relacionado con el régimen laboral de las y los trabajadores de la educación se trasladó del apartado B del artículo 123 Constitucional, al artículo tercero.
La “reforma educativa” fue impuesta con sangre y fuego, la resistencia organizada fue duramente reprimida durante los últimos seis años, la movilización magisterial fue golpeada con la suspensión de pagos, la criminalización, el encarcelamiento y el asesinato de activistas y dirigentes, uno de los episodios que mejor ejemplifican la brutalidad del gobierno en esa lucha sucedió en Nochixtlán, el 19 de junio de 2016, las nubes de gas y la sangre de esos hechos vergonzosos todavía no se han dispersado de nuestra realidad.
Por todo esto, indicó, hoy se está dando un paso importante, un primer paso pero de suma relevancia, hacia la restitución del orden constitucional que se había roto. De entrada, esta reforma que hoy aprobaremos regresa los asuntos laborales al artículo 123, de donde nunca debieron salir, y consagra el tercero constitucional a la educación, también elimina la evaluación como instrumento punitivo para el control político de las trabajadoras y los trabajadores de la educación.
Es, insistió, un primer paso, lo que sigue es que esta legislatura construya la Ley Estatal de Educación y las leyes necesarias para aterrizar estas reformas.
Por su parte, la diputada Inés Leal Peláez, envió un reconocimiento a los maestros de Oaxaca que no cedieron a las amenazas de las mafias poderosas que quiso imponer la reforma educativa.
“Debemos exigir que rectoría de educación deberá estar en manos de los maestros, debemos regresar a conocimientos que existen en comunidades”.
Que la educación sea canal de oportunidad para lograr la justicia y verdadera democracia, que la historia de México sea básica para que todos la conozcamos, la educación es lo más importante para trascender en la historia, subrayó.
Asimismo, la diputada Griselda Sosa, expresó que el camino aún era largo, pero con la ayuda de los profesores se podrá tener un mejor país.
