Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 27 de julio. Comunidades organizadas en el Frente No a la Minería por un Futuro de Todas y Todos, denunciaron que los impactos ambientales producidos por la explotación minera Cuzcatlán-Fortuna Silver Mines, se han profundizado en los Valles Centrales, principalmente en Magdalena Ocotlán, en donde por segunda ocasión han atestiguado la contaminación en sus cuencas de agua.
En conferencia de prensa, señalaron que el pasado 14 de julio, las autoridades municipales de esta comunidad constataron que un pozo de captación de agua pluvial, construido para recargar los mantos acuíferos, presentó una coloración rojiza, este pozo se encuentra aproximadamente a 300 metros de la presa de jales del proyecto minero.

Recordaron que lo mismo sucedió en Octubre del 2018, cuando se derramó la presa de jales contaminando el arroyo el Coyote, hecho que continúa en la impunidad en la región.
Dijeron que las autoridades municipales de Magadalena Ocotlán, hicieron una denuncia ante la Procuraduría Federal del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Profepa) y exigieron a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que intervenga para que inicien una investigación sobre esta contaminación y se garantice el derecho de la reparación del daño a las comunidades afectadas por la explotación minera.
Lamentaron que a pesar de los daños al medio ambiente, la minera Cuzcatlán ha presentado ante la Semarnat un nuevo permiso ambiental para la continuidad de la extracción de los minerales en los Valles Centrales de Oaxaca.
Advirtieron que el documento denominado Manifestación de Impacto Ambiental-Modalidad Regional “San José II” fue presentado el pasado 7 de julio.
Evidenciaron que en este documento la minera expresa que su operación no supone un riesgo para ninguno de los objetos de conservación de estas áreas, no obstante como habitantes de las comunidades han constatado que existen daños irreparables al medio ambiente, en donde el agua ha sido contaminada en dos ocasiones.
Por estos motivos, las comunidades organizadas en el Frente advirtieron que rechazan cualquier actividad que tenga por objeto la explotación de sus bienes comunes.
Demandaron a la Semarnat no autorizar ningún permiso a la minera, ya que se violan los derechos colectivos de las comunidades, además de que advirtieron que la actividad minera representa un peligro para la vida en los Valles Centrales.
