Oaxaca de Juárez, 23 de abril. Últimamente, el empleo de aplicaciones bancarias ha ido en aumento de forma exponencial en regiones como Yucatán, Chiapas o Oaxaca. Pero este avance digital también tiene consigo la ciberdelincuencia, la cual hace uso de la falta de conocimiento de los usuarios para sustraer información bancaria.
Para evitar ser víctima de un robo de datos o identidad, es clave iniciar con este paso: resguardar la comunicación digital. Configurar un email correctamente es lo primero a realizar, pues el correo electrónico es la llave para recuperar información sensible o recibir notificaciones sobre operaciones importantes.
A continuación, se muestran una serie de medidas que son efectivas para evitar ser víctima de un fraude a la hora de realizar operaciones con la banca móvil.
El problema de la conectividad y las redes Wi-Fi públicas
En muchas plazas de ciudades como Tuxtla Gutiérrez o Mérida, es normal tener acceso a redes Wi-Fi gratuitas. A pesar de ser tentadoras, no se deben hacer operaciones bancarias con ellas, pues los delincuentes pueden acceder a datos privados con facilidad.
Lo más recomendable es utilizar los datos móviles o una red doméstica resguardada como una forma de contraseña robusta. De todas maneras, los bancos en México jamás pedirán la clave por teléfono o mensaje.
Email, la línea de defensa número uno
La bandeja de entrada es la parte más importante a la hora de gestionar operaciones bancarias. Para evitar accesos de terceros no autorizados, es esencial emplear servicios que den prioridad a la privacidad. Un email seguro debe tener cifrado de extremo a extremo, lo que permite que solamente el destinatario y el usuario puedan leer los mensajes.
Asimismo, tiene que ser sencillo de utilizar aunque ofrece protección contra phishing. Es decir, filtrar de forma automática los intentos de estafa que quieren suplantar la identidad de las instituciones financieras mexicanas con la finalidad de robar datos bancarios.
Autenticación de dos pasos y la biometría
La tecnología digital permite tomar medidas por encima de una contraseña. En la parte sur de México, en donde el comercio online está en crecimiento, tener el acceso biométrico activado es una forma efectiva de blindarse contra accesos no autorizados.
Si una persona consigue acceder al dispositivo por robo o pérdida, no tendrá las credenciales para ingresar a las apps bancarias sin la huella dactilar o rasgos faciales. Igualmente, la autenticación de dos factores agrega una capa de seguridad adicional: no importa si consiguen la clave, tendrán que ingresar un código dinámico para realizar cualquier transacción.
Mejorar la seguridad en la banca móvil no necesita de un experto en informática, sino de tomar medidas de prevención y usar herramientas seguras. En regiones como el sur de México, respaldar el patrimonio familiar inicia por no confiar en mensajes de dudosa procedencia o conservar las apps actualizadas.
Si se combina una conexión segura, con el empleo biométrico de una plataforma de comunicación, disminuye significativamente la vulnerabilidad ante el fraude. Prevenir es una cuestión de inversión para acceder a las ventajas que ofrece la era digital.


