Oaxaca de Juárez, 11 de agosto. Los equipos de rescate buscaban al cierre a decenas de personas atrapadas bajo edificios derrumbados en el occidente de Colombia, mientras el Gobierno declaraba el desastre de carácter nacional por el terremoto de magnitud 7.4 que dejó más de una centena de muertos y decenas de heridos.
Cali, Pereira y Manizales, ciudades del occidente y centro del país, se encuentran entre las zonas más afectadas. El presidente Abelardo de la Espriella informó que había 132 muertos y 570 heridos, aunque los balances locales mostraban cifras distintas y el número de víctimas continuaba en actualización.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, reportó por separado 380 heridos sólo en esa ciudad. Las autoridades advirtieron que el balance nacional todavía no incluía todos los reportes procedentes de las zonas afectadas.
Municipio del epicentro, aislado
Una de las zonas más difíciles de alcanzar es San José del Palmar, municipio del departamento de Chocó donde se localizó el epicentro. Tiene unos 4 mil 700 habitantes y su única vía de acceso quedó cerrada, de acuerdo con el diario colombiano El Tiempo.
El cierre de la carretera también dificulta evacuar a pacientes de los hospitales. El alcalde reportó cerca de 400 viviendas afectadas y ningún fallecido confirmado en el municipio. En todo Chocó, las autoridades contabilizaban 12 muertos.
El terremoto golpeó principalmente una zona montañosa del occidente colombiano que incluye el Eje Cafetero y sectores de los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas.
La profundidad del terremoto explica el daño en Colombia
El terremoto tuvo una profundidad de entre 96 y 110 kilómetros, según los servicios geológicos de Colombia y Estados Unidos, y fue percibido también en Ecuador, Panamá y Venezuela. Los daños más graves se concentraron a más de 100 kilómetros del epicentro, principalmente en el Eje Cafetero y el Valle del Cauca, mientras que en Bogotá las autoridades reportaron afectaciones menores, como grietas en algunas estructuras.
La profundidad diferencia este movimiento del doblete sísmico que sacudió Venezuela el 24 de junio. Aquellos dos terremotos fueron más superficiales y dejaron al menos 6 mil 125 muertos, mientras que el colombiano tuvo su origen a casi 100 kilómetros bajo tierra. Ambos fenómenos ocurrieron en zonas tectónicas distintas y no están relacionados.
En Colombia, el antecedente más cercano es el terremoto de Armenia de 1999, de magnitud 6.2, que dejó más de mil muertos en Quindío y Risaralda. La magnitud, la profundidad, la distancia respecto de las zonas pobladas y las características de las construcciones influyen en los daños y el número de víctimas de un terremoto.
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