Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 1 de noviembre. Luego de que las cenizas del obispo emérito de la Diócesis de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes, fueran colocadas en la Catedral de Tehuantepec, el arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, afirmó que no podía sacar de su cabeza a su hermano y todas las palabras que le decía, ya que hoy cumpliría 95 años.

En su mensaje, durante la misa que ofició en la Catedral Metropolitana, sumamente afectado, aseguró que unos dias antes de que fuera hospitalizado pudo hablar con el obispo, quien le pidió hasta el último momento que no se creyera tan grande y que fuera humilde y sencillo para poder servir al pueblo oaxaqueño.
“Él fue tan querido por los oaxaqueños, en especial por los que viven en el Istmo, pero ayer Dios lo llamó, y hoy era su cumpleaños, pero ya no los cumplió porque entró a la eternidad”.
“Mi hermano me quería mucho, y siempre pedía llenarme del Espíritu de Dios para que fuera al encuentro del pueblo y entregarme al servicio”, señaló.

El jerarca de la Iglesia Católica, resaltó que Lona Reyes fue un luchador siempre preocupado por la justicia, los pueblos originarios, misericordioso, limpio en su interior, por lo que no dudaba que ya se encontraba ante la presencia de Dios.
Al resaltar la importancia del servicio, puntualizó que Oaxaca estaría mejor si a través de su historia no hubieran existido tantos aprovechados que en lugar de servirse hubieran servido bien al pueblo.

