Rebeca Romero
Oaxaca de Juárez, 5 de junio. Se cumplen cinco días desde que la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tomó las instalaciones de los 11 Consejos distritales del Instituto Nacional Electoral (INE); aún siguen tomados los accesos a la refinería Antonio Dovalí Jaime en Salina Cruz y la planta de Almacenamiento y Reparto de Pemex en Santa María El Tule por ello, hay desabasto de gasolina en las 30 estaciones que hay en la capital, más de la mitad ya se quedó sin combustible; además un millón 300 mil niños no tienen clases en las 13 mil 500 escuelas que hay en la entidad; la economía está paralizada, se redujo el transporte urbano, circulan pocos taxis, trabajadores hacen maravillas para llegar a sus centros de empleos y hay casetas tomadas como la de Coixtlahuaca en donde los mentores impiden la circulación en una vía federal. 

En días anteriores, los maestros incendiaron las oficinas del PRI ubicadas en la agencia Santa Rosa Panzacola, además de que quemaron papelería electoral; los profesores han saqueado camiones repartidores, pintarrajeado autobuses y taxis foráneos y robado autos particulares.
Hoy siguen en Asamblea para definir las acciones a seguir, pero al momento de redactar este despacho aún no hay nada claro, aunque el dirigente Raúl Núñez Ginéz ha declarado que el boicot electoral sigue.
Diputados federales del PAN y PRD respaldaron la decisión del consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, de no solicitar el apoyo de fuerza pública en la jornada electoral del 7 de junio.Córdova les aseguró ayer jueves a los observadores extranjeros que ante los actos violentos ocurridos durante el proceso electoral, no considera pedir ayuda a la fuerza pública porque no cree conveniente militarizar la elección.No obstante, señalaron que las fuerzas de seguridad pública y armadas deberán estar alerta para hacer frente a cualquier contingencia que pudiera presentarse en las 17 entidades federativas donde se realizarán elecciones, entre ellas Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Tamaulipas.A una semana de las elecciones del 7 de junio, ocurrió lo impensable: la SEP suspendió la evaluación docente, uno de los cambios más caros que había impulsado y mantenido, pese a todo, el Gobierno de Enrique Peña Nieto, quien junto con el gobernador Gabino Cué han guardado silencio ante los desmanes del magisterio. En Oaxaca, el gobierno federal permitió la humillación al ejército que tuvo que retirarse de las instalaciones del INE que resguardaba ante la mirada insólita de los oaxaqueños.
En Tehuacán, Puebla, aguarda un numeroso grupo de la policía federal, son más de 100 patrullas con mil elementos a bordo. Están ahí esperando la orden, aunque su destino es Oaxaca.

