Oaxaca de Juárez, 29 de junio. El problema con la CNTE no es sólo su intento por derogar la Reforma Educativa, estamos también ante el delicado escenario que se ha creado en torno a lo que rodea a la Coordinadora.
Las movilizaciones y la toma de carreteras en Nochixtlán y otros municipios de Oaxaca tienen como objetivo presionar al gobierno y trata de llamar la atención de la sociedad, pero paradójicamente a quien afectan es a la propia sociedad.
A la par de las manifestaciones y las movilizaciones han aparecido grupos radicales, quizá algunos con estrategias guerrilleras, y de vándalos que por el momento le han pasado por encima a la Coordinadora, como algunos de sus integrantes lo han reconocido.
Las manifestaciones de la CNTE han sido capitalizadas por grupos que han encontrado la posibilidad de irrumpir, al tiempo que hacerse ver. Son grupos que tienen que ver en algún sentido con la CNTE, con estrategias similares, aunque algunos de ellos terminan por radicalizarse.
Se están incubando en torno a la Coordinadora movimientos sociales que si bien pudieran tener estrategias diferentes tienen objetivos similares. El nexo de algunos de estos grupos con la CNTE no es producto de un momento derivado del torpe y violento ataque de la policía en Nochixtlán, el cual terminó por unir a la CNTE a pobladores y organizaciones campesinas y políticas, entre otras.
Estos grupos podrían tener diferencias estratégicas con la CNTE, pero es evidente que se han cruzado en el camino y tienden a entenderse.
El violento ataque de la policía en Nochixtlán le dio a la CNTE capacidad de maniobra y en algún sentido respiración, en tanto que al gobierno lo dejó como represor con todo y los lugares comunes que esto implica, en algunos casos con razón y en otros sin ella.
Los grupos afines a la CNTE no parecieran tener en su radar la Reforma Educativa. Están más bajo la dinámica de la movilización social, la resistencia y quizá también la insurgencia aprovechando el momento. Se han venido armando escenarios que les permiten hacerse ver y valer. El entorno les está siendo favorable para expresarse.
En Oaxaca el gobierno estatal y los municipales están señalados por actos de corrupción, los cuales además de merecer la crítica y sobre todo la acción de la justicia han afectado la vida de maestros, como es el caso de Nochixtlán. Estamos ante la manifestación para derogar la Reforma Educativa y estamos en camino de las manifestaciones contra los gobiernos locales y sus actos de corrupción.
Los nuevos y complejos escenarios quizá hayan llevado a algunos a pasar por alto los motivos por los cuales se decidió quitarle a la CNTE el control del IEEPO. La Coordinadora fue señalada como una organización que había perdido el sentido e importancia del aula y la formación de estudiantes. Optaron por las componendas; las presiones de los líderes seccionales a los agremiados; por la venta y compra de plazas; por los arreglos con los gobiernos municipales y el estatal, los cuales han sido abiertamente dóciles ante cualquier demanda de la CNTE.
Hay que distinguir los terrenos. Estamos ante la demanda de la CNTE de derogar la Reforma Educativa, lo cual no termina por tener lógica. Está para revisarse, pero no para derogarse. No tiene lógica echarla para atrás y más ante el cuestionable papel de la CNTE en el proceso educativo.
El otro terreno tiene que ver con los grupos cercanos a la CNTE, con su anuencia o sin ella. El tema refleja inconformidad social, hartazgo, protesta y también manifestaciones de vandalismo, que se esconde como suele suceder porque corre y no da la cara. El panorama requiere de inteligencia y sensibilidad, veremos.
RESQUICIOS. Así nos lo dijeron ayer:
La liberación del doctor Mireles no se ha dado porque el juez es un cobarde. No quiere otorgar la libertad porque hacerlo cuestiona lo que ha hecho el gobierno contra el doctor. Si quieren justicia como en Suecia actúen como suecos: Ignacio Mendoza, abogado del doctor Mireles
La Razón
