Oaxaca de Juárez, 27 de diciembre.
- Para cuidar su mente, cuide su cuerpo

Si quiere cuidar su mente, necesita comenzar por cuidar su cuerpo. Son muchas las investigaciones que han demostrado una y otra vez que las personas que se involucran en conductas saludables -como el ejercicio y la alimentación adecuada- son menos susceptibles de decaídas cognitivas asociadas con el paso del tiempo.
Hay estudios que sugieren incluso que el ejercicio puede hacerle más inteligente y protegerle del encogimiento de su cerebro, conforme avanza su edad. Se ha revelado que el ejercicio puede incrementar la neurogénesis (generación de neuronas nuevas) o nuevas células de la información, en hipocampo del cerebro.
Una investigación publicada en 2013 revisó los reportes de salud de casi 2,300 hombres a lo largo de 30 años. Los investigadores observaron las conductas de los participantes y sus habilidades cognitivas a partir de su edad media y rastrearon su progreso hasta su edad avanzada.
Encontraron que los hombres que practicaron conductas saludables tenían aproximadamente un 60% menos probabilidades de experimentar impedimentos cognitivos o demencia mientras envejecían. Estas conductas saludables incluían no fumar, mantener un “IMC” (índice de masa corporal) saludable, ejercitarse regularmente, el alto consumo de vegetales y frutas, y un nivel de moderado a bajo del consumo de alcohol.
Así que si usted quiere construirse una mente mejor, comience por trabajar en su salud física. Salga a caminar, comience a incorporar más frutas frescas y vegetales en su dieta diaria y trate de dejar cualquier mal hábito -como el consumo excesivo de alcohol o tabaco-. Algunas de estas prácticas pueden resultarle más difíciles que otras, pero piense que su cerebro se lo agradecerá durante años.
A continuación, un ejercicio cerebral retador -y de alguna manera sorpresivo- que usted puede practicar fácilmente en casa.
Referencias: Elwood, P., Galante, J., Pickering, J., Palmer, S., Bayer, A., Ben-Shlomo, Y., Longley, M., & Gallacher, J. (2013). Healthy lifestyles reduce the incidence of chronic diseases and dementia: Evidence from the Caerphilly cohort study. PLoS One, 8(12):e81877. doi: 10.1371/journal.pone.0081877.
2.- Dibuje de memoria un mapa de su ciudad o colonia
Aunque sienta que puede andar por las calles de su barrio con los ojos cerrados, desafíe a su cerebro dibujando de memoria un mapa de su ciudad o colonia. ¡Pero sin trampas! Trate de incluir las calles principales, las secundarias y los puntos de interés.
Cuando haya terminado compare su mapa de memoria con un mapa real de esa área. ¿Cómo le fue? ¿Le sorprenden las cosas que dejó fuera? Si este ejercicio le pareció demasiado sencillo, trate de dibujar de memoria una zona menos conocida como el mapa de la república, el de su estado o de otra ciudad que conozca.
Manejar al supermercado o al consultorio del doctor puede parecerle simple, algo que hace casi en automático cuando va conduciendo su coche. Sin embargo, forzarse a recordar la geografía de su vecindario, así como dibujarlo y complementarlo con letreros, le ayuda a activar muchas áreas de su cerebro. La investigación sobre el entrenamiento del cerebro ha demostrado repetidamente que son exactamente este tipo de actividades desafiantes y complejas las que le aportan el mayor beneficio a su cerebro.
Sigue un ejercicio cerebral divertido y gratificante que puede hacer cuando tenga un poco de tiempo disponible.
3.- Aprenda algo nuevo
Este ejercicio cerebral exige un poco de compromiso, pero también el que pudiera redituarle más. ¿Recuerda que los investigadores piensan que los ejercicios mentales más efectivos son los que implican un reto, novedad y complejidad? Aprender algo nuevo y enfrentar continuamente retos nuevos, es una buena fórmula para conservar alerta su cerebro.
En una investigación el investigador le asignó a un grupo de adultos mayores una variedad de habilidades nuevas que iban desde la fotografía digital hasta el tejido de colchas. Luego se les aplicaron pruebas de memoria y se compararon los resultados de los grupos de estudio con los grupos de control. Estos últimos se habían enfrascado en actividades divertidas pero no representaban un reto mental, como ver películas y escuchar música.
Los investigadores encontraron que sólo los participantes que habían aprendido una habilidad nueva presentaron una mejoría en alas pruebas de memoria. También descubrieron que esas mejorías de memoria seguían presentes en los exámenes que se les aplicaron un año después.
Tal vez algunas cosas de las que quiera usted tratar incluyan aprender un idioma nuevo, a tocar un instrumento musical o tomar un pasatiempo nuevo. Si lo hace no sólo estará forzando su mente, sino que además aprenderá continuamente algo nuevo mientras amplía sus destrezas y se alcanza más logros.
A continuación, un interesante ejercicio cerebral que un neurólogo sugiere que ayuda a “mantener vivo el cerebro”.
Referencias:
Park, D.C., Lodi-Smith, J., Drew, L., Haber, S., Hebrank, A., Bischof, G.N., & Aamodt, W. (2013). The impact of sustained engagement on cognitive function in older adults: The synapse project. Psychological Science. doi: 10.1177/0956797613499592
Silverman, L. (2014). Learning a new skill works best to keep your brain sharp. NPR. Retrieved from http://www.npr.org/sections/health-shots/2014/05/05/309006780/learning-a-new-skill-works-best-to-keep-your-brain-sharp.
4.- Use su mano no-dominante
El neurobiólogo Lawrence Katz, en su libro “Keep Your Brain Alive: 83 Neurobic Exercises to Help Prevent Memory Loss and Increase Mental Fitness” (Mantenga vivo su cerebro: 83 ejercicios neuróbicos para ayudarle a evitar la pérdida de memoria y aumentar su capacidad mental), recomienda usar su mano no-dominante para fortalecer su mente. Puesto que usar la mano con la que somos menos hábiles es todo un reto, también puede ser una excelente forma de aumentar su actividad cerebral.
Trate de cambiar de mano mientras está comiendo o cuando vaya a escribir algo. Puede ser difícil, pero ese precisamente es el punto. Las actividades más efectivas para el cerebro son las que no son necesariamente fáciles.
La siguiente es una actividad que tal vez usted haga todos los días, pero sin darse cuenta de qué tan benéfica puede ser para su fortaleza mental:
- Socialice
Los estudios sugieren que la gente que es socialmente activa también es la que tiene menor riesgo de desarrollar demencia o la enfermedad de Alzheimer. Socializar tiende a enlazar múltiples áreas del cerebro y muchas actividades sociales incluyen también componentes físicos, como practicar un deporte, que son benéficos para su mente.
Aunque sea usted una persona introvertida empedernida, buscar interacciones sociales puede ser bueno para su cerebro tanto a corto como a largo plazo. Algunas ideas útiles para mantenerse conectado socialmente incluyen apuntarse en oportunidades de voluntariado en su comunidad, inscribirse en un club, unirse a un grupo de caminata y, sobre todo, mantenerse en contacto cercano con sus amistades y su familia.
Referencia:
Alzheimers’s Association. (n.d.). Staying mentally and socially active. Tomado de http://www.alz.org/we_can_help_stay_mentally_and_socially_active.asp.
Artículo de Kendra Cherry, revisado por la barra de médicos certificados de verywell.com. / Trad.: Alfonso López-Collada
El Arsenal

