Jesús Jiménez
Oaxaca de Juárez, 24 de junio. El presidente municipal de Santa María Chimalapas, Silaín Hernández González, denunció que son alrededor de mil hectáreas las que han sido devastadas ante la invasión de pobladores del estado de Chiapas.
Aseguró que les han prendido fuego, les han hecho cambio de uso de suelo, y el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, ha indicado que son particulares.Se tuvieron reuniones con los ministros de la Corte, sin embargo, hay una integrante que es chiapaneca y es la que está influyendo para que el tema no se atienda y se falle en contra de Oaxaca, aseguró.
Señaló, que la policía estatal no está en la zona invadida, y dos patrullas no pueden cuidar toda esta región, por eso es urgente que el gobierno federal atienda el problema de manera puntual.
El gobernador Gabino Cué Monteagudo debe hacer gestiones para que se de una solución, “pero sólo nos dan fechas para reuniones sin que se esté dando una solución, y los chiapanecos están cerrando filas para quedarse con el territorio cuando no tienen razón de ser para quedárselos, pues no se tiene documentado en donde se indique que los terrenos son suyos”.
A la Corte le han indicado que pongan fin a este asunto, no están pidiendo que se trace una nueva línea pues cuando Chiapas se constituyó quedó establecido el límite, pues cuando se establece, ya no se puede crecer, aseguró.
Indicó que el gobierno chiapaneco a toda costa pretende quedarse con estas tierras, todos sus funcionarios están tratando de lograr su objetivo, por lo que se requiere una mesa con la Secretaría de Gobernación para que se determine sacar a las personas que están devastando la selva, pues no han detenido el saqueo.
Incluso, el gobierno chiapaneco ha metido maquinaria para que estas personas puedan tener caminos para ingresar a la selva, por ello estarán analizando la situación pues no se ha tenido una reunión en donde participen los dos estados con los gobiernos y los pobladores.
Dijo que no se puede alargar más el tema, y las autoridades federales los tratan como personas conflictivas, “cuando los chiapanecos son los que mantienen la invasión”.

