Oaxaca de Juárez, 23 de julio. No sólo el ciclosporiasis y la diarrea explosiva, ahora Estados Unidos lidia también con un brote de bacteria legionella que ha dejado cinco fallecidos y alrededor de un centenar de infectados en Nueva York.
Esta bacteria provoca una enfermedad conocida como legionelosis que es una forma grave de pulmonía, según explica la organización especializada en salud y sin fines de lucro Mayo Clinic.
La mayoría de las personas contraen la enfermedad al inhalar la bacteria del agua o del suelo, siendo los adultos mayores, los fumadores y las personas con sistemas inmunitarios debilitados los especialmente susceptibles a la enfermedad.
Si bien el tratamiento oportuno con antibióticos generalmente cura la legionelosis, lo cierto es que algunas personas continúan teniendo problemas después del tratamiento. Y si no se combate a tiempo pede causar la muerte.
Síntomas de la legionelosis

La legionelosis generalmente se presenta entre dos y diez días después de la exposición a la bacteria de la legionela, explica Mayo Clinic, y normalmente comienza con los siguientes signos y síntomas:
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
- Fiebre
Para el segundo o tercer día, señala la organización especializada en salud, se sumarán otros signos y síntomas, incluidos los siguientes:
- Tos con moco y, a veces, sangre
- Falta de aliento
- Dolor en el pecho
- Síntomas gastrointestinales, como náuseas, vómitos y diarrea
- Confusión u otros cambios mentales
Aunque la enfermedad afecta principalmente los pulmones, ocasionalmente puede causar infecciones en heridas y en otras partes del cuerpo, incluido el corazón.
La bacteria legionella también puede causar una versión “leve” de una enfermedad conocida como fiebre de Pontiac, la cual, como lo dice su nombre, puede producir fiebre y escalofríos, así como dolor de cabeza y musculares.
La diferencia de esta enfermedad con legionelosis es que no infecta los pulmones y los síntomas generalmente desaparecen en un lapso de dos a cinco días.
Cómo se contagia la legionelosis

La bacteria legionella es la responsable de la mayoría de los casos de legionelosis, según explica Mayo Clinic. La forma más común de contagio es a través del agua, en sistema fabricados como las tuberías y los aires acondicionados.
La mayoría de los brotes de legionelosis han ocurrido en edificios grandes, quizás porque los sistemas complejos permiten que las bacterias crezcan y se propaguen más fácilmente.
El contagio ocurre cuando se inhalan gotitas microscópicas de agua que contienen la bacteria, esto puede ser por el rocío de una ducha, un grifo o un jacuzzi, o por el agua del sistema de ventilación de un edificio grande.
Los brotes se han relacionado con lo siguiente, de acuerdo con Mayo Clinic:
- Bañeras de hidromasaje
- Torres de refrigeración en sistemas de aire acondicionado
- Tanques de agua caliente y calentadores
- Fuentes decorativas
- Piscinas
- Piscinas de parto
- Agua potable
Además de inhalar gotitas de agua, la infección puede transmitirse de otras maneras, entre ellas:
Aspiración: Esto ocurre cuando los líquidos entran accidentalmente a tus pulmones, generalmente porque toses o te atragantas mientras bebes. Si aspiras agua que contiene la bacteria del género Legionella, puedes sufrir la enfermedad de los legionarios.
Suelo: Algunas personas han contraído la enfermedad de los legionarios después de trabajar en un jardín o de usar tierra contaminada para macetas.
Factores de riesgo y complicaciones

No todas las personas expuestas a la bacteria de la legionela se enferman, de acuerdo con Mayo Clinic, es más probable que contraigas la infección si reúnes alguna de estas condiciones:
- Fumar: El tabaquismo daña los pulmones, haciéndote más susceptible a todo tipo de infecciones pulmonares.
- Sistema inmunitario debilitado: Esto puede ser el resultado del virus de inmunodeficiencia humana o síndrome de inmunodeficiencia adquirida o de ciertos medicamentos, especialmente corticoesteroides y medicamentos que se toman para prevenir el rechazo de órganos después de un trasplante.
- Enfermedad pulmonar crónica u otra afección grave: Esto incluye enfisema, diabetes, enfermedad renal o cáncer.
- Tener 50 años de edad o más.
La legionelosis puede ser un problema en hospitales y hogares de ancianos, donde los gérmenes pueden propagarse fácilmente y las personas son vulnerables a la infección.
Esta bacteria puede conducir a una serie de complicaciones que ponen en peligro la vida, según Mayo Clinic, incluidas las siguientes:
- Insuficiencia respiratoria: Esto ocurre cuando los pulmones no pueden suministrar suficiente oxígeno al cuerpo o no pueden eliminar suficiente dióxido de carbono de la sangre.
- Shock séptico: Esto ocurre cuando una caída grave y repentina de la presión arterial reduce el flujo sanguíneo a los órganos vitales, especialmente a los riñones y al cerebro. El corazón trata de compensar aumentando el volumen de sangre bombeada, pero la carga de trabajo adicional finalmente debilita el corazón y reduce el flujo sanguíneo aún más.
- Insuficiencia renal aguda: Es la pérdida repentina de la capacidad de los riñones para filtrar los desechos de la sangre. Cuando tus riñones fallan, se acumulan en tu cuerpo niveles peligrosos de líquidos y desechos.
Cuando no se trata oportunamente, la enfermedad del legionario puede ser mortal.
Cuál es el diagnóstico y tratamiento de la legionelosis

La legionelosis es similar a otros tipos de neumonía, para diagnosticarla regularmente se realiza un análisis de orina en búsqueda de antígenos de la bacteria. Otras pruebas podrían incluir:
- Análisis de sangre.
- Radiografía de tórax.
- Exámenes en una muestra de tu esputo o tejido pulmonar.
La enfermedad se trata con antibióticos, según explica Mayo Clinic. Cuanto antes se inicie la terapia, menos probable será que se presenten complicaciones graves.
Es importante mencionar que en muchos casos, el tratamiento requiere hospitalización.
Información de:SinEmbargo/Foto: CDC.


