Oaxaca de Juárez, 19 de octubre. Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), consideran la edad mayor de 40 años como uno de los factores de alerta para el cáncer de mama. No obstante, la falta de prevención contra la enfermedad llevó no sólo a aumentar las tasas de muerte e infección por dicho padecimiento, sino también hace a las jóvenes más vulnerables a este mal.
Prueba de ello es que mientras que de los 23 mil casos que se detectaron en 2016, 15 por ciento corresponden a menores de 40 años, en 2020, el número aumentó, pues de 29 mil casos detectados, 17 por ciento correspondió a mujeres de hasta 39 años, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

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“Desgraciadamente, para ellas el pronóstico es peor que en la adulta de 50 o 60 años en adelante, porque el tejido mamario está creciendo más rápidamente, puede modificarse y tener mutaciones, por eso es importante checarse a edad temprana”, indicó.
Además, señaló que, en caso de someterse a una operación, estas mujeres son las que más sufren debido al aspecto físico y la extirpación de las mamas, pues en muchos casos interfiere con sus planes de vida, como la lactancia, en caso de resultar embarazadas.
El Heraldo de México
