¡Atracó Atlacomulco!
Alfedo Brena
Oaxaca de Juárez, 16 de junio. Se dice coloquialmente: Las cosas se adquieren por herencia, por hallazgo, ¡o por atraco! Y el PRI atracó en la elección a gobernador del estado de México, el pasado 4 de junio. E indudablemente que estos hechos nos definen el comportamiento a esperar en las elecciones del 2018, por parte de los contendientes: atracados y atracadores.
Es triste constatar que no somos una federación de estados y que estos supuestos estados no son, ni libres ni soberanos. Toda la federación se volcó a apoyar a presidente Enrique Peña Nieto en “su” elección. Demostrando que somos, en realidad, un país centralista y presidencialista, donde el monarca sexenal puede hacer y deshacer a su antojo, sin que nadie le diga nada.
El costo de la elección para la Federación fue de 70 mil millones de pesos, o sea, que desde Mérida hasta Ensenada los mexicanos tenemos que pagar vía nuestros impuestos, el caprichito de Peña Nieto de que el PRI siga gobernando en estados de la república donde los últimos gobernadores han hecho, un verdadero atraco en despoblado.
Esta elección del estado de México nos dejó claro que la oposición al PRI, no solamente tiene que luchar contra el PRI y los partidos políticos que lo acompañen en la elección, sino que también se enfrentará con la FEPADE, el INE y el TEPJF.
La Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), es el organismo de la Procuraduría General de la República (PGR), responsable de atender en forma institucional, especializada y profesional, lo relativo a los delitos electorales. La FEPADE es una de las autoridades, además del Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), encargadas de garantizar la equidad, legalidad y trasparencia de las elecciones federales y locales.
La FEPADE es la institución encargada de procurar justicia en materia penal electoral; previene, investiga y persigue delitos en materia electoral federales y locales en los casos señalados por la ley. Y está facultada para integrar y resolver averiguaciones previas en materia penal electoral federal, su actuación no se encuentra sujeta a la aprobación, revisión o corrección de ninguna otra instancia de la PGR, lo que garantiza la actuación independiente de la Fiscalía. Para desarrollar su labor, cuenta con una fuerza ministerial especializada y capacitada en materia de delitos electorales para combatir la comisión de ilícitos, ya sea de oficio o vía denuncia, es posible iniciar averiguaciones previas y/o actas circunstanciadas en el sistema penal tradicional, así como carpetas de investigación de acuerdo al nuevo sistema penal acusatorio.
Así mismo, la FEPADE realiza diversas acciones tendientes a la prevención de delitos electorales, para tal efecto cuenta con un equipo de profesionales que dan a conocer, mediante cursos, pláticas informativas y conferencias, las consecuencias jurídicas en las que pueden incurrir un servidor público, las personas militantes de un partido político, los candidatos, cuadros y dirigentes de partidos políticos, así como cualquier persona que realice hechos constitutivos de delitos en materia electoral. Adicionalmente elabora y difunde materiales impresos, como son carteles, postales, guías, entre otros, mediante plataformas tecnológicas y páginas web, elabora contenidos para que toda la ciudadanía tenga acceso a la información relativa a la materia.
También la FEPADE cuenta con sistemas de atención ciudadana, como FEPADATEL, que con servicio telefónico gratuito orienta de manera inmediata a la ciudadanía, respecto a consultas jurídica, quejas, orientación y en su caso, presentación de denuncias. El otro sistema es FEPADENET, en el que vía correo electrónico se proporciona orientación en materia penal electoral a la ciudadanía. También por la red se otorga información y se pueden efectuar consultas jurídicas, quejas y denuncias de delitos electorales.
Luego entonces, cómo es posible que la FEPADE no haya hecho nada, ¡absolutamente nada!, en ninguna de las cuatro elecciones que tuvimos el 4 de julio. ¿Cómo es posible que ocho secretarios de estado estuvieran coordinando la elección?, siendo el más patético el de José Narro por ser un ex Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). ¿Cómo es posible que un ex Rector de la UNAM, hoy secretario de Salud, se haya prestado a ser “mapache” electoral para acarrearle votos al PRI en el estado de México? Y claro, surge la pregunta obligada: ¿Dónde estaba la FEPADE? Todo lo anteriormente descrito de esta institución en cuanto a estructura, personal y obligaciones. Todo, absolutamente todo, solamente sirvió para que la FEPADE hiciera mutis durante el proceso electoral y el día de la jornada.
Mal presagio para el 2018… la pelea por la silla presidencial o la gana la oposición por nocaut o la pierde por decisión. Ganar por nocaut significa una votación masiva, que se supere el abstencionismo del 50 por ciento. Porque al PRI no se le puede ganar si el resultado es cerrado, dado que así como cuentan con la FEPADE, antes y durante la elección, para que no los amonesten por los delitos electorales. Así mismo cuentan con el TEPJF para levantarles la mano, aunque se tengan las pruebas del fraude en la mano. Para hablar claro y liso, el TEPJF está dominado por los partidos políticos PRI, PAN y PRD, en ese orden. Luego entonces, para ganarle la silla presidencial al PRI y a sus comparsas, solamente con una votación masiva, que haga imposible que el triunfo se pueda ganar con el silencio de la FEPADE y con la decisión cómplice del TEPJF.
Estamos a 352 días de la crucial cita con la elección presidencial.
¡Suerte! y hasta el próximo De Análisis Político.
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