Sarai Jiménez

Oaxaca de Juárez, 9 de abril. El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, pidió a Dios ayudar a todas las personas que permanecen en casa debido al coronavirus, para que libere a los oaxaqueños de esta enfermedad y para que las autoridades entiendan que son servidores y no llegaron al poder a servirse.
En su mensaje del Jueves Santo en donde se instituye la eucaristía, el sacerdocio y se llama a ser servicial, indicó a todos los funcionarios que son servidores y así deben conducirse, para que sean generosos con sus acciones aprendiendo de Jesús que enseñó a servir y no a ser servido.
Durante la misa que celebró a puerta cerrada en la capilla del arzobispado, recordó cuando Jesús se reunió con sus apóstoles para celebrar la Pascua, una cena muy especial en donde el Evangelio narra el momento más importante que fue el lavatorio de pies.
“En una ceremonia en una situación normal se escenifica, recordando lo que el Señor hizo, y recordando que se está para servir, como lo enseñó Jesús, en ese gesto de lavar los pies nos enseñó que se debe servir a los hermanos en todos los momentos de la vida, siempre estar dispuestos, no se debe pensar mucho en hacer servicios, no esperar recompensas, ni esperar que den las gracias, el servicio no debe ser condicionado ni a cambio de algo”.
Sostuvo que Jesús dijo que había venido a servir y no a ser servido, por lo que siempre se debería pensar en esto cada que se ayude y cada que se ofrezca a Dios una acción.
Aseguró que en esa cena Jesús ofreció su cuerpo y su sangre para la salvación, lo hizo al entregar el pan y el vino, señalando que el que comiera de ese pan viviría para siempre, y resucitaría el último día de la salvación.
“Aquí se instituyó la eucaristía, la cual se fue transmitiendo pues Jesús pidió hacerlo en memoria suya, por lo que los apóstoles fueron sacerdotes, y hasta el día de hoy se celebra la eucaristía pronunciando las mismas palabras que él dijo”.
Ante la contingencia por el Covid-19, el jerarca de la Iglesia Católica, recomendó a todos los oaxaqueños pedir a Dios que todo termine pronto para que se pueda participar en las celebraciones y se reciba a Dios en la eucaristía.
“En la última cena se instituyó la eucaristía y el sacerdocio, además pidió ser serviciales y entregó un mandamiento nuevo, el amarse los unos a los otros, moverse siempre por amor”.
Afirmó que ojalá que con el testimonio de los sacerdotes se promueva que los jóvenes respondan a Dios, para que sean capaces de dejar todo por seguirlo.
Vázquez Villalobos, indicó a los sacerdotes que tenían que pedir perdón porque no son los pastores que quiere el Señor, “porque les hace falta entrega, disponibilidad, paciencia, amor a su comunidad, les hacen falta todavía muchas cosas y el pueblo no los ve como deberían verlos, también por el desorden en varios casos de su vida sacerdotal”.
