Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 22 de septiembre. El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, cuestionó lo que muchos oaxaqueños piensan y es si los gobernantes son o no buenos administradores de los recursos públicos.
Frente a decenas de fieles que acudieron a la misa dominical a la Catedral Metropolitana, señaló que si se analizan los recursos que suelen llegar a las manos de las autoridades, más de alguno ha de pensar que no son bien encauzados, que no se destinan a lo que deberían aplicarse.

Ante las muchas necesidades del pueblo oaxaqueño, dijo que Dios toca el corazón de cada uno y cuestiona acerca de cómo se administra lo que llega a las manos de cada uno, pregunta cómo se administra el fruto del esfuerzo y del cansancio.
“Observamos que hacen falta fuentes de trabajo, no se tienen suficientes empresas, como que no se quiere invertir para que se tengan más empleos, y en las pocos trabajos que se ofrecen no se paga lo suficiente, pero se aceptan estos empleos por la necesidad, aunque no paguen lo justo”.
El jerarca de la Iglesia Católica, lamentó que algunas veces se abuse de esto, de las necesidades del prójimo y se les explote.
Subrayó que en lo individual, cada uno debe pensar como administra lo que se gana, porque se lo ganó para su esposa e hijos y para las necesidades del hogar.
Recomendó administrar bien lo poco o lo mucho que se gane, además de no endiosar a nadie con los bienes materiales o por el dinero, ya que debe aprenderse a compartir lo que se tiene con los más necesitados.
“Debe tenerse cuidado pues el dinero no es lo que hace valer a las personas, no se debe creer del pensamiento del mundo que dice que si tiene la persona vale, pero no deben confundirse, se vale en el ser hijo de Dios, ahí está el valor y la grandeza”, aseguró.
Vázquez Villalobos, pidió a los oaxaqueños orar por sus autoridades o gobernantes, como por ejemplo orar por el gobernador Alejandro Murat, para que sea buen gobernante, por el presidente municipal Oswaldo García y su cabildo, y por los diputados “y no señalarlos como unos hijos de su tal por cual”.
“Se debe orar por los gobernantes en todos los momentos y no solo cuando se tienen dificultades, se debe ser libre de odios, libre de rencores, y elevar las manos puras y limpias en oración, unos por otros, por las familias, los esposos, maestros, médicos, por todos los profesionistas, para que cada quien cumpla con su deber como Dios lo pide”, concluyó.

