Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 17 de marzo. Ante los fieles católicos que acudieron a la Catedral Metropolitana, el arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, agradeció a Dios por que de alguna forma el conflicto entre Yaitepec y Juquila ya se había solucionado.
Durante la misa dominical de medio día, confirmó que ya se podía llegar a las plantas de la inmaculada de Juquila, por lo que aplaudió que se haya podido llegar a un acuerdo entre las comunidades y se hayan superado las adversidades. 

Aseguró que por encima de las ambiciones, la paz no tiene precio, y debían tenerse soluciones mediante el diálogo para que se puedan dirimir las diferencias.
“Los hermanos de esas dos comunidades han encontrado una pequeña luz para vivir en acuerdo y en paz, logrado también por quienes oraron por una solución a este problema”.
De esta manera, el jerarca de la Iglesia Católica, pidió por los pobladores de las comunidades, sus autoridades, servidores, y por los gobernantes que hicieron también su parte para lograr una solución.
En el día del Seminario, recordó que todos eran responsables de que esta institución esté en pie y tenga muchos jóvenes formándose para ser sacerdotes porque se tiene una gran necesidad de ellos.
“Los sacerdotes son fruto de una familia, de donde fueron llamados por Dios para acudir a los seminarios, no solo a estudiar las ciencias eclesiásticas, sino para formarse y llegar a las comunidades a ser pastores, por ello debe hacerse que en el seminario haya más jóvenes, porque solo de esta forma se podrá tener la esperanza de tener más sacerdotes”.
Reconoció que la persona más tentada en una comunidad es el sacerdote, porque el demonio sabe que si el sacerdote cae, la comunidad será afectada.
“Los sacerdotes buenos necesitan oración, pero intensifiquen la oración por los que han fallado a la población, pido perdón a la comunidad si un día di o dimos un mal ejemplo, por si fue un escándalo, porque necesitamos ser perdonados”.
“A lo mejor no merecemos su perdón, a lo mejor no nos hemos hecho merecedores del perdón, pero queremos que Dios lo haga, por ello necesitamos el perdón de las personas”, puntualizó.
