Oaxaca de Juárez, 3 de marzo
MILENIO CARLOS MARÍN EL ASALTO A LA RAZÓNEl profesor Joaquín Echeverría me cuenta que hace dos semanas (16 de febrero), el director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, Moisés Robles Cruz, le informó que por acuerdo entre el subsecretario de Gobernación, Luis Miranda; el gobernador de la entidad, Gabino Cué, y los representantes de la retardataria, panchera y corrosiva sección 22 del magisterio serán dadas de baja 280 plazas de maestros afiliados a la sección 59 del gremio.
Por lo pronto, el acuerdo tripartita ya se aplicó contra 60 de los educadores que no solamente jamás han acompañado en paros de actividades y movilizaciones a los de la Coordinadora desde 2006, sino que, junto con los casi tres mil que integran la 59, son los únicos que acatan y aplican la reforma constitucional educativa.
El achichincle de la 22 que regentea el IEPO le comentó al profesor Echeverría: “Lo siento, no se puede hacer nada. Es un acuerdo entre Gobernación y mi gobernador…”.
¿Así paga el gobierno de Enrique Peña Nieto a los maestros que respaldan una de las reformas “de gran calado” de las que tanto se ufana?
EXCÉLSIOR JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ RAZONESLa caída de Servando Gómez, La Tuta, puede ser la cereza del pastel, como la llamó el comisionado Alfredo Castillo, al trabajo de desmantelamiento de las estructuras criminales de Los Templarios en Michoacán. Un trabajo notable, que constituye una historia de éxito a destacar, equivalente a las que se lograron antes en Tijuana, en Ciudad Juárez, en Monterrey o Torreón, pero que, en este caso, tenía elementos que la hacían mucho más compleja: desde el involucramiento directo de presidentes municipales y el propio gobierno estatal (incluyendo sus antecesores) con los grupos criminales, hasta el control por los propios grupos criminales de los ciclos productivos en la entidad, desde el aguacate y el limón hasta la minería.
Pero el verdadero problema para las autoridades ahora está en Guerrero. El secuestro y asesinato de los jóvenes de Ayotzinapa en Iguala, ha logrado poner de manifiesto el grado de podredumbre que existe en el estado, donde también una parte considerable de la clase política está profundamente penetrada por el narcotráfico. Pero con componentes adicionales mucho más delicados: hoy no sabemos hasta dónde los movimientos que se suceden en el estado son consecuencia del irracional radicalismo sindical de las CETEG y sus satélites, de los grupos armados que proliferan en la entidad o de bandas del crimen organizado, con límites muy difusos en muchas regiones del estado entre los tres fenómenos.
El gobierno de Rogelio Ortega, a pesar de que el gobernador se ufana de que las condiciones han mejorado, no parece comprender la magnitud del desafío y el gobierno federal tampoco termina de involucrarse del todo en un estado donde las autoridades son mayoritariamente del PRD.
La semana pasada en Iguala hubo 14 muertos como consecuencia, se supone, del continuo enfrentamiento entre Guerreros Unidos y Los Rojos, los cárteles que se disputan el estado y cuya confrontación estuvo en el centro de la muerte de los estudiantes. La posición de Guerreros Unidos se ha debilitado en toda la región con la caída de losAbarca, de los funcionarios policiales de Iguala y Cocula, yLos Rojos, que controlan toda la zona de Chilpancingo, incluyendo Ayotzinapa, parecen fortalecerse porque además mantienen presencia en Morelos y en el Estado de México. El tema adicional es que se insiste en que Los Rojostienen muchas más relaciones políticas que Guerreros Unidos en los gobiernos de los tres estados.
El mayor desafío en Guerrero no es la política, es el narcotráfico y la forma en que el mismo influye en la política y en los políticos. La creciente violencia se relaciona directamente con el aumento de consumo de heroína y de otros opiáceos en Estados Unidos, mismos que se importan desde México. El Filo Mayor de la sierra de Guerrero, la zona montañosa que cruza el estado, se ha convertido en el mayor productor de amapola en el país junto con zonas del triángulo dorado en el norte. De la amapola se produce la goma de opio y de allí la heroína y otros derivados. En Guerrero hay producción de amapola y laboratorios para su procesamiento. Y desde allí el transporte hacia el mercado del norte puede adquirir muchas vías. Iguala es la capital de Tierra Caliente y de todo ese comercio, pero las salidas son muchas: toda la Costa Grande, el propio Chilpancingo como ruta hacia Acapulco (que es un gran centro consumidor de mariguana, drogas sintéticas y cocaína). Y la disputa por esos territorios y mercados es la que genera la violencia.
Y allí, aparecen grupos de supuestos guerrilleros, líderes sociales, ecologistas que en realidad trabajan para distintos criminales, mientras que los verdaderos guerrilleros, líderes sociales y ecologistas terminan confundidos en ese proceso. El secuestro de los jóvenes de Iguala es la mejor demostración de cómo esos límites se han perdido.
¿Cómo influirá todo esto en los comicios guerrerenses? Es imposible saberlo hoy en día. Una intervención del gobierno federal mucho más intensa en Guerrero es deseable pero no sé si será posible antes del cambio de gobierno y en plena campaña electoral. La elección será entre el PRD y el PRI, con poco que decir de los otros partidos, aunque el PAN y Morena podrán ser fuerzas emergentes, pero con tasas menores a un dígito. En el PRD la candidata Beatriz Mojica tiene, aunque mucho menos marcado que Sofío Ramírez, el sello de Ángel Aguirre. En el PRI, Héctor Astudillo puede ser muy competitivo, sobre todo por el respaldo del senador y exgobernador RenéJuárez, el último priista que construyó bases reales en el estado. Y porque el voto de la izquierda se dividirá entre varios aspirantes.
La pregunta es si la elección podrá transcurrir en un clima de cierta normalidad. Y para eso se requiere de mayor intervención federal, pero si ésta se da es muy probable que los protagonistas, por buenas o malas razones, la utilicen para mover sus campañas electorales. No hay respuestas fáciles, Guerrero no las admite ni las proporciona.
LA JORNADA JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ ASTILLEROLos Pinos ha aprovechado el intermedio en la función para ajustar algunas piezas. Se van a San Lázaro los dos dirigentes del Revolucionario Institucional, César Camacho Quiroz e Ivonne Ortega, quienes han ocupado respectivamente la presidencia y la secretaría general de ese partido, con el primero como aspirante natural a coordinar la bancada de tres colores y a ejercer el control de la Cámara de Diputados si se cumple la muy extendida percepción de que PRI, PVEM y Panal mantendrán o incluso podrían incrementar la franja mayoritaria. La cúpula gobernante invertirá y hará lo que sea necesario para que en estos comicios haya una presunta convalidación ciudadana de la gestión de Peña Nieto, a partir de promesas de cambio, reformulaciones como el efectista Sistema Nacional Anticorrución, golpes propagandísticos como la detención deLa Tuta, el uso de recursos públicos (aunque Lorenzo el amable se tome fotografías con Rosario Robles y firme convenios de papel volando) y el sostenimiento con alfileres de una apariencia de mínima estabilidad económica que pasando las elecciones podría deshacerse como burbuja que es.
El PRI ni siquiera se esmeró en aparentar que en algo ha cambiado para bien. En sus listas de candidatos llaman la atención casos de alarma como el de Carmen Salinas, la actriz lagunera siempre proclive al partido de tres colores, pero también deslizó a María Guadalupe Alcántara Rojas (presidenta de la Unión de Asociaciones de Mujeres Mexiquenses), cuyos apellidos coinciden con los del empresario favorito del sexenio, Roberto Alcántara Rojas, presidente del Grupo Toluca. Incluyó el tricolor en sus listas de privilegio a Guillermina de la Torre (llamada la zarina de la basura
), madre de Cuauhtémoc Gutiérrez, el ex presidente del comité directivo del PRI en el Distrito Federal, con lo que confirmó que se mantiene a salvo el conjunto de intereses y complicidades que parecían haberse derrumbado con el escándalo de índole sexual que afectó a ese dirigente.
La defensa del sindicalismo corporativo tuvo espacios en las listas priístas para San Lázaro, con varios dirigentes postulados. También se promueve el peor estilo decomunicación social
, el practicado por David López, manejador de presupuestos desde Toluca para promover con contratos o sin ellos al entonces gobernador Peña Nieto a nivel nacional y luego coordinador de esa área de control periodístico en Los Pinos. A López se le colocó en el primer lugar de su circunscripción y se le enfila a la candidatura priísta de Sinaloa, como prioridad peñista. Otros encaminados a candidaturas de gubernaturas de sus estados podrían ser el yucateco Jorge Carlos Ramírez Marín (quien dejó la Sedatu al cansado Murillo Karam, una secretaría que en manos hábiles para los negocios, y con agradecido permiso superior para hacerlos, podrá ser una mina de oro en lo que resta del sexenio) y la guanajuatense Bárbara Botello. Destacan igualmente los hijos de Emilio Gamboa y de Manlio Fabio Beltrones (el yerno de éste, Pablo Escudero, esposo de la ahora candidata priísta Sylvana Beltrones Sánchez, es senador por el PVEM). Una reaparición notable es la del sinaloense Enrique Jackson, quien ha dedicado los años recientes de su desierto político a asesorar ejecutivamente (corresponsable de mucho de lo malo que allá ha sucedido) al desgobernador de Veracruz, Javier Duarte.
A reserva de tocar con detalle los casos de los demás partidos, llama la atención el nuevo perfil de la empresa de Dante Delgado, antes llamada Convergencia y ahora Movimiento Ciudadano. Marcelo Ebrard buscó ser postulado por el PRD y luego por Morena, pero acabó siendo recibido por el MC para hacerlo candidato a diputado federal en primera posición de la lista que le corresponde, con lo cual tiene asegurado el ingreso a San Lázaro, aunque resta saber el desenlace de las acusaciones penales relacionadas con la línea 12 del Metro. Ebrard tendrá como compañeros de campaña, y luego en San Lázaro, a personajes muy distantes de las propuestas de renovación y modernidad política que había enarbolado. Por ejemplo, Manuel Espino, el saltimbanqui derechista alineado con Vicente Fox que fue presidente nacional del PAN, peleó con Felipe Calderón e intentó fallidamente construir su propio partido. O Rafael Ochoa, a quien Elba Esther Gordillo usó como dirigente de paja del SNTE, aunque luego el veracruzano acabó distanciado de la chiapaneca. O la ex senadora perredista Claudia Corichi, hija de la poderosa y multipartidista Amalia García (recuérdese que las dos constituyeron la pareja gubernamental de Zacatecas, acusada de haber hecho negocios abundantes a partir del presupuesto de aquella entidad. También es memorable la grabación de una llamada telefónica en la que Corichi ofrecía al entonces candidato a gobernador de Guerrero por el PRD, Ángel Aguirre Rivero, apoyo fuerte que incluía a algunos locos
especialistas en elecciones). El esposo de Corichi, Eugenio Govea, ex presidente estatal del PAN en San Luis Potosí, es candidato a gobernador por el propio MC.
De visita oficial en Reino Unido, mientras tanto, Enrique Peña Nieto se afanó en esbozar que sí entiende lo que allá y acá se ha dicho que no entiende. Dijo al Financial Times que en México hay incredulidad y desconfianza
, y que es necesarioreconsiderar hacia dónde nos dirigimos
. Pero reiteró que sigue sin entender, pues estimó que con sus propias políticas actuales puede remontar la crisis. ¡Hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
