Oaxaca de Juárez, 16 de febrero
MILENIO CARLOS MARÍN EL ASALTO A LA RAZÓNLa justicia federal es el último recurso, pero también la más prometedora esperanza de alrededor de diez mil familias y unos tres mil 500 animales para impedir la muerte del circo en el país.
Opacado por crímenes de nota roja, el ominoso atentado contra el más popular y familiar de los espectáculos fue impulsado por el giro negrodenominado Partido Verde Ecologista de México y ha contado con la convenenciera y electorera complicidad del Partido Revolucionario Institucional.
Los congresos estatales y el federal, contra toda lógica constitucional, aprobaron una ley dirigida de manera específica a una actividad económica y un sector social: “Se prohíbe el uso de animales en los espectáculos denominados circos…”.
Publicada el 9 de enero, la discriminatoria sentencia legislativa entrará en vigor el 9 de julio, tiempo de sobra para que la Suprema Corte resuelva su inconstitucionalidad.
De las funestas consecuencias para los animales, que no tendrán albergue seguro (nota de Ilich Valdez), habla en esta edición el diputado local Alejandro Ojeda Anguiano…
cmarin@milenio.com
EXCÉLSIOR JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ RAZONESEl no a Ebrard en el PRD es una medida de autoprotección de ese partido. La decisión de Marcelo de registrarse como aspirante a una candidatura plurinominal en el DF por el PRD fue una medida desesperada, tomada a destiempo y con la intención de frenar el tsunami político y legal que se viene en su contra por las investigaciones de la Línea 12.
Como decíamos aquí la semana pasada el caso de la Línea 12 perseguirá siempre a Ebrard porque simplemente no hay una respuesta posible que no pase por la corrupción o la incapacidad. “No se puede gastar, publicamos el 12 de febrero, 47 mil millones de pesos en una obra y que ésta no funcione, pero más allá de eso, que se haya construido con tal cúmulo de irregularidades y transas. ¿A poco el jefe de Gobierno no sabía que el encargado de la obra era hermano de uno de los encargados de construirla o que el que diseñó la obra terminó certificando desde la IP su “buen funcionamiento”? ¿No sabía cómo, a quién y con qué características se habían comprado los trenes o por qué se cambió el proveedor, otorgando por adjudicación directa un contrato de casi mil millones de dólares (en dólares cotizados a 16 pesos)? ¿No averiguó por qué la obra estaba costando tres veces más de lo originalmente presupuestado? No sé si Ebrard tiene responsabilidades penales en el tema de la L12, pero sin duda tiene responsabilidades políticas y la izquierda, el PRD no puede hipotecar su futuro a una candidatura para terminar defendiendo un negocio fraudulento. Ebrard no tuvo ni tres por ciento de los votos en el proceso interno del PRD, ha estado coqueteando con Morena y Movimiento Ciudadano desde hace meses. Ha amenazado con dejar el PRD desde que se firmó el Pacto por México. Ahora ante la crisis quiere fuero vía el PRD. ¿Para qué se lo dan? ¿Por qué no lo invitan a que ese refugio, y ese costo, lo asuman sus verdaderos aliados? ¿O será que éstos ya no lo quieren pagar?”.
Eso es finalmente lo que hizo el Consejo Nacional del PRD, que tampoco le terminó dando una posición, más allá de la que le correspondía a su corriente por la correlación interna de fuerzas, a René Bejarano, otro operador muy importante, pero que no le acarrea ni votos ni prestigio. ¿Qué estamos viendo en el PRD? Muy probablemente la única estrategia hoy viable: concentrarse en sus propias fuerzas, dejar fuera o marginar a los que como Ebrard (o Ángel Aguirre, la más costosa e inútil defensa política que uno pudiera imaginar) ya están fuera de ese partido desde mucho tiempo atrás.
El PRD debe comprender que sus mayores adversarios están en la propia izquierda, donde el voto se fragmentará entre el perredismo, Morena (que en muchos sentidos apuesta a desfondar al PRD) y en menor medida en Movimiento Ciudadano, que quiere conservar el registro con sus propias fuerzas. El PRD, por esa división, verá disminuir su caudal de votos (estará en alrededor de 12 por ciento), pero debe saber que esos votos y las posiciones que de ellos deriven son suyos y que no se trasladarán a partir de septiembre a fortalecer a sus adversarios.
Y para eso, por una parte, debe salir del pasmo que lo ha caracterizado desde el 26 de septiembre. Y por la otra debe asumir de una vez por todas que su posición y personaje más importante es Miguel Ángel Mancera, el jefe de Gobierno capitalino. Hoy por hoy es la única carta respetada y respetable hacia fuera, con capacidades electorales con un electorado que vaya más allá del clientelismo tradicional del partido. Bajar a Ebrard de sus aspiraciones parece ser, también, un paso en el reconocimiento de esa realidad.
La pregunta es qué hará Ebrard y si Morena (o Movimiento Ciudadano) está dispuesto a apostar por él. Y es que para poder responder ese interrogante hay que preguntarse antes cuántos votos acarrea y cuántos quita hoy Ebrard en las listas con la Línea 12 a cuestas.
El que no ha dicho una palabra sobre estos temas, y desde hace tiempo, es Andrés Manuel López Obrador, al que sus agresiones al gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle le salieron caras. Moreno Valle, que sin duda es una de las cartas más fuertes del panismo de cara a 2018, le respondió confrontando ambas personalidades políticas y exhibiendo algunos de los rostros menos presentables del tabasqueño: su absoluto desprecio por las instituciones. Moreno Valle es otro que ha sabido construir para más allá de junio en el PAN.
Un partido en el que los movimientos también serán significativos. Ya conoceremos los resultados de las internas, sobre todo en Nuevo León, que definirán sus candidatos en cuatro estados, pero por lo pronto ha acertado en Colima con Jorge Luis Preciado, que será un candidato muy competitivo en Colima, con posibilidades ciertas de ganar, y que con Zeferino Torreblanca (que se equivocó mucho en su gobierno, pero al que el desastre ulterior redime) para Acapulco y Jorge Camacho para Guerrero no ganará las elecciones, pero sí podrá salir de la marginalidad en la que ha estado desde hace años en esa entidad.
LA JORNADA JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ ASTILLEROsegura, concediendo los lugares privilegiados a ciertos segmentos de su burocracia tradicional, a representantes clásicos de las
corrientesdominantes, sin la anunciada
aperturaa la sociedad civil ni perfiles o propuestas nuevas, salvo la inclusión del académico y escritor Agustín Basave (ex priísta, ex embajador foxista en Irlanda y profesor de la Iberoamericana a quien el peñismo acusó en su momento de promover el rechazo al candidato Peña Nieto que dio pie al movimiento 132), quien ha estado políticamente cercano a los chuchos que ya antes lo habían promovido como opción ciudadana para algunos cargos.
El predominio de Nueva Izquierda en las listas del PRD queda evidenciado con la instalación de dos de los cuatro chuchos centrales, Jesús Zambrano, quien apenas ha dejado el liderazgo del partido en Carlos Navarrete, y Guadalupe Acosta Naranjo, quien ya fue presidente interino del sol azteca. Zambrano y Acosta, sobra decirlo, han sido legisladores varias veces, al igual que algunos de su familiares, como un hermano de Jesús Ortega, Antonio, quien ha sido diputado federal y local y este fin de semana fue mencionado con insistencia como probable beneficiario de la nueva hornada depluris, expectativa que no se cumplió. Otro nombre que navegó entre las quinielas perredistas fue el de Antonio Attolini, el ex vocero del 132 que luego se separó de ese movimiento y participó en un programa de análisis político en un canal de Televisa. A fin de cuentas, no quedó en la relación de aspirantes por circunscripciones, como tampoco sucedió con Sergio Mayer, el creador de un espectáculo de erotismo para mujeres, yerno del contratista Jaime Camil Garza (padre del actor del mismo nombre), acusado de constante tráfico de influencias.
Un caso extraordinario ha sido el de Marcelo Ebrard, a quien loschuchos, pero no sólo ellos, cerraron el paso y lo dejaron fuera de la posibilidad de ser diputado federal durante los próximos tres años. Los arreglos entre Nueva Izquierda (los jesuses), Alternativa Democrática Nacional (ADN, dirigida por Héctor Bautista) y Foro Nuevo Sol (de Amalia García) significaron el reparto entre ellos de las principales posiciones de la lista dorada, dejando fuera al ex jefe del Gobierno capitalino, que en diciembre de 2012 se consideraba en su mejor momento político, listo para iniciar una temprana campaña para ser el candidato presidencial en 2018. La maquinaria que controla el PRD actuó en consonancia con el dictado de Los Pinos que ha promovido un linchamiento político y mediático contra Ebrard, sin que a la fecha se demuestre de manera incontestable la presunta responsabilidad penal en que podría haber incurrido en cuanto a la línea 12 del Metro.
Ebrard se ha mantenido en una línea de abierta oposición al peñismo y, hasta antes de la avalancha en su contra por la línea dorada del Metro, era una de las opciones inteligentes y modernas de una izquierda caudillesca y doctrinalmente atrasada. Como diputado federal y aún dentro del PRD podría haber impulsado debates y autocrítica y encabezar un intento de recomposición sana de la izquierda actualmente tan bocabajeada. Pero Peña Nieto y Miguel Ángel Mancera encontraron el filón de la línea 12 y con él han erosionado al máximo al Marcelo ya sin carnal, asignándole una etiqueta de corrupción o irresponsabilidad sin sustento judicial pero con eficacia contraelectoral. Ahora, a Ebrard sólo le quedan Movimiento Ciudadano, que tampoco quiere contrariar a EPN, y Morena, donde la candidatura presidencial de 2018 está predestinada.
Tampoco se le permitió a René Bejarano ser diputado por la vía plurinominal. Siempre estará asociada la figura de este profesor a los videoescándalos en los que Carlos Ahumada le entregaba fajos de billetes. Pero aquella trama utilizada para tratar de derribar a Andrés Manuel López Obrador ha sido ampliamente superada, en cuantía y modos, por los múltiples episodios de abierta corrupción que ha protagonizado buena parte de la clase política, aunque con calculada hipocresía se conserva a Bejarano como si fuera emblema único. El esposo de Dolores Padierna se sostuvo como dirigente político a pesar de la tormenta de las ligas que casi a cualquier otro personaje lo habría sepultado y conservó el control de un grupo que sigue siendo importante en el PRD.
Ganan, pues, en estos lances plurinominales, los chuchos (con Zambrano y Acosta Naranjo perfilados para coordinar su bancada en San Lázaro), Alternativa Democrática Nacional y Foro Nuevo Sol (éste, con Amalia García cada vez más expansiva) y hasta el gobernador bala, Rafael Moreno Valle, cuyos disparos en metálico pretenden construir una candidatura presidencial pluripartidista con él, de origen priísta, ahora panista, y cuyo secretario general de Gobierno, Luis Maldonado Venegas (ex priísta, ex Convergencia y ahora perredista), encabeza una de las listas por circunscripciones. Moreno Valle tiene controlada una buena parte del panismo, en alianza con Gustavo Madero, pero al mismo tiempo con temprano distanciamiento, pues ambos pretenden la silla presidencial en 2018. La inversión del mandatario poblano en el portafolio de los chuchos estaba cantada y ahora se confirma con la avanzada del futuro diputado Maldonado Venegas.
Y, mientras partidos, legisladores, cuerpo diplomático y gobernantes cumplen con el protocolo de la indignación declarativa y las protestas intrascendentes en el caso del mexicano Antonio Zambrano, asesinado por policías en Pasco, Washington, ¡hasta mañana!
Twitter: @julioastillero

