Oaxaca de Juárez, 11 de febrero
MILENIO CARLOS MARÍN EL ASALTO A LA RAZÓNDe lo publicado aquí sobre la duda sembrada por los forenses argentinos contra la versión de que los jóvenes de Ayotzinapa levantados en Iguala fueron asesinados y sus cuerpos incinerados en el basurero de Cocula, el lector Adalberto Guerrero Pérez reprocha:
“Usted se ha dedicado a denostar a todas las personas y agrupaciones que se manifiesten en contra de la verdad histórica y le da su apoyo a la PGR. Yo le llamaría mentira histórica o la media verdad histórica…”
Piensa distinto Eduardo Serrato, a quien le llama “particularmente la atención la queja de que no los invitaron a recoger casquillos percutidos en el siniestro basurero. ¿Para qué ayuda a la identificación de restos, para lo que supuestamente fueron convocados por los entristecidos y manipulados padres, el precisar calibres, estriados, procedencia, etcétera? Para nada, salvo echarle llantas y diésel a la hoguera sospechosista. Solo falta que el vocero de los deudos salga conque la PGR recogió los casquillos para que los del CSI Buenos Aires no se dieran cuenta de que eran de los que fabrica la Sedena…”.
cmarin@milenio.com
EXCÉLSIOR JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ RAZONESHay muchos capítulos respecto a lo ocurrido la noche del 26 de septiembre pasado en Iguala que todavía deben ser investigados en profundidad.
En el informe público que ha hecho la Secretaría de la Defensa Nacional sobre el tema hay muchos datos importantes. El informe de María de los Ángeles Pineda, la esposa de José Luis Abarca inició a las siete de la tarde y concluyó a las 7:45. Ahora sabemos que a esa hora, un autobús, el número 1531, con estudiantes de Ayotzinapa, se estacionó frente al Rancho del Cura, en la carretera Chilpancingo-Iguala, a unos tres kilómetros de la ciudad. No realizó actividad alguna y ahí se quedó durante casi dos horas. Otro autobús, el 1568, siguió hasta Iguala y tomó la central de camiones a las 21:20. Secuestraron dos autobuses y destrozaron las ventanas y parabrisas de otro.
A las 21:35 salen con los tres autobuses de la central camionera seguidos ya por policías municipales. Unas calles más adelante, se suscitan los primeros enfrentamientos entre policías municipales y normalistas. Ya hay intercambio de disparos y lanzamiento de piedras. 15 minutos más tarde, el C4 informó al comandante del batallón con sede en Iguala que había intercambio de disparos con una persona herida. El comandante del batallón intentó comunicarse con las autoridades de seguridad pública. Logró hablar con José Adame Bautista, coordinador operativo de la policía estatal de la zona norte, quien le dijo que ellos no iba a salir hasta que no se los ordenaran sus superiores. Pasaron otros veinte minutos, hasta que logró hablar con el secretario de Seguridad Pública municipal, Felipe Flores Velázquez, ahora prófugo, quien informó que no tenía reporte alguno de incidentes, que el personal policial estaba apostado en las entradas de la ciudad y que su personal no había realizado disparos de armas de fuego.
A esa misma hora, a las 22:20 en la carretera Iguala-Chilpancingo, se encontró detenido el autobús 1531, el mismo que se había quedado en el Rancho del Cura, tenía las llantas ponchadas. Ahora sabemos que el camión 1531 fue rodeado por ocho patrullas y los ocupantes que estaban en su interior fueron bajados utilizando granadas de humo y secuestrados por los policías.
Minutos más tarde, el batallón recibe otra llamada: en el hospital general de Iguala hay heridos. Llega un grupo de militares y encuentra tres heridos de bala: Aldo Gutiérrez Solano, Erick Santiago López y Andrés Daniel Martínez Hernández, que no quieren informar a los militares dónde y cómo fueron heridos. Los militares se retiran. Más tarde el MP les hace la prueba de rodizonato de sodio para saber si habían disparado un arma, el estudiante Martínez Hernández dio positivo.
Eran casi las 12 de la noche cuando llegan al batallón ocho integrantes del equipo de futbol de los Avispones quienes dicen haber sido agredidos a 19 kilómetros de la ciudad en la carretera federal a Chilpancingo. Se confirma que hubo un fuego cruzado que provocó la muerte de una mujer en un taxi y de un joven en el autobús.
Pasada la medianoche, en el batallón reciben la información de que al hospital Cristina había llegado gente armada que había sacado del lugar a las enfermeras y se encerraron en su interior. Cerca de allí había dos cuerpos en la calle. Cuando pasada la una llegó el personal militar al hospital, encontró a 25 estudiantes y un profesor que estaban encerrados en la parte alta con todas las luces apagadas, uno de ellos herido. Se les instaló en la planta baja y se les permitió utilizar sus celulares. Se pidió una ambulancia y los militares van a ver los cuerpos que se encontraban a unas calles. Regresan al hospital, cuando llegan, un médico les informa que los heridos no quisieron esperar y que se fueron a pie, salvo el herido que se fue en un taxi.
Vuelven los militares al lugar donde estaban los cuerpos y a las tres de la mañana llega un autobús con estudiantes encabezados por la misma persona que los representó en el hospital Cristina, Pedro David García López, quien ya se había cambiado de ropa, hay videos y fotos que lo demuestran. García López increpa a los oficiales diciendo que habían sido atacados por el gobierno.
El día 28 a las 15 llegan al batallón representantes de ONG y 15 familiares pidiendo ayuda para localizar a los jóvenes, que, dicen, habían sido detenidos por la policía municipal. Se les pidió la lista de nombres y fotos para iniciar la búsqueda. Se retiran a las 3:35 de la tarde, nunca regresan ni entregan la información para buscar a sus familiares.
Cuántas preguntas sin respuesta: ¿por qué y para qué se quedó ese camión, el que fue atacado, en ese rancho fuera de la ciudad? ¿Por qué se reporta en por lo menos dos casos fuego cruzado? ¿Por qué uno de los heridos en el hospital da positivo en la prueba de rodizonato? ¿Por qué el líder deja el hospital y regresa al lugar de los hechos con otra ropa? ¿Por qué los familiares van al batallón y nunca regresan con las fotos y los nombres de los jóvenes?
LA JORNADA JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ ASTILLEROPero de pronto han desperezado a Díaz de la Torre. Ayer anunció en Zapopan, Jalisco, que desplegará una campaña de reivindicación de la figura de los profesores que sí trabajan
, mediante la colocación de 100 mil mantas en todo México (charromantas, dirían quienes recuerden el mote de charros que históricamente se ha adjudicado a los dirigentes sindicales falsos, apegados a las instrucciones de los gobernantes y no al interés de sus presuntos representados). La acometida propagandística (que en algunas zonas del país tendrá que competir por espacio en puentes o sitios públicos con las mantas que a su vez suelen usar los grupos del crimen sindicalizado) forma parte menor pero significativa del rediseño de la estrategia gubernamental contra el movimiento magisterial independiente. Se busca aislarlo, evidenciar sus errores y excesos y confrontarlo desde las posiciones oficiales disponibles (los medios alineados, los comentaristas indignados
por los plantones de estos días en Paseo de la Reforma y, desde luego, los comisionados dirigentes de cepa gordillista que ahora tratarán de mostrarse ante la sociedad como ejemplos de honestidad laboral y compromiso social.
Mientras tanto, miles de profesores oaxaqueños exigen en la ciudad de México que les sean pagados salarios hasta ahora retenidos en función de la reforma administrativa, que no educativa, con la que el peñismo ha tratado de controlar y doblegar a los trabajadores de la educación de entidades rebeldes a esa reforma, que hasta ahora no ha producido más que nuevos procesos burocráticos y una sostenida inconformidad que ante la desatención de las demandas en sus propios estados acaba trasladándose a la capital del país, generando problemas viales y molestias a los habitantes de ese punto geográfico clave para las definiciones federales (punto que tiene ventajas y desventajas, una de éstas, que los problemas del país necesitan en momentos críticos ser ventilados en la única caja de resonancia verdadera que es el DF, donde están las oficinas y los funcionarios que pueden tomar decisiones más o menos en firme).
La movilización de los mentores oaxaqueños se topó en su primer día con una administración capitalina deseosa de aplicar aunque fuera en términos declarativos algo de la presunta Tolerancia Cero que el gobierno peñista había anunciado respecto de tomas de carreteras federales (y que tampoco se ha podido cumplir). Si a las siete de la noche del lunes los profesores no se hubieran retirado del Paseo de la Reforma por voluntad propia, el comisionado de Los Pinos para el Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, dispondría de la fuerza pública para desalojar a los oaxaqueños, según luego incumplida advertencia del secretario del gobierno chilango, Héctor Serrano. De madrugada, los manifestantes se replegaron hacia el Monumento a la Revolución, pero este martes ya estaban nuevamente en faenas de obstrucción del mencionado Paseo de la Reforma, con el subsecretario de Gobernación realmente ejecutivo, Luis Miranda, en difíciles negociaciones con los líderes de los profesores oaxaqueños.
En Acapulco la tensión fue mayor. En demanda también de pago de salarios y, al igual que en el DF, con la exigencia de justicia y verdad en el caso de los 43 de Ayotzinapa, profesores guerrerenses llegaron al aeropuerto internacional de ese puerto, en un duelo de amagos que por una parte tenía a las fuerzas federales prestas para defender las estratégicas instalaciones y, por otra, a los mentores avanzando sin llegar a límites que desataran la represión. En el marco de la agitada y confusa política de la entidad se conoció, además, que un hermano del anterior gobernante, Ángel Aguirre Rivero, fue aprehendido por policías federales. La detención del hermano Mateo y otras personas se produce a unos días de que el PRD defina su candidatura al gobierno de Guerrero, que en el tramo final disputan Sofío Ramírez, senador expresamente leal a Ángel Aguirre, y Beatriz Mojica, quien fue secretaria de Desarrollo Social en el gabinete del mencionado Aguirre pero en realidad es apoyada por los chuchos, con la esposa de Jesús Ortega, la senadora Angélica de la Peña, exigiendo abiertamente que se asigne la postulación a una mujer, para que hayaequilibrios
de género.
Un lector, cuyo nombre se mantendrá en reserva, relata: “He sido capacitador asistente del IFE en el DF ya en algunos procesos electorales, pero en éste, ya a nombre del INE, estoy desconcertado. Ayer debimos salir a buscar a los ciudadanos insaculados, pero no nos han proporcionado el chaleco que nos identifica ni el material suficiente para realizar nuestro trabajo. Por otra parte, aunque la primera etapa de capacitación termina legalmente el 31 de marzo, resulta que nos han obligado a terminar el día 26, sin ningún mandato legal o razón de fondo; más aún, la junta distrital nos comenta ‘que no quiere sustituciones’ de funcionarios, es decir, que no acepta renuncias de los mismos bajo ninguna circunstancia. Nunca había existido tal exigencia. Y para colmo, nuestro pago está retrasado”. ¡Hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
