Oaxaca de Juárez, 27 de agosto
MILENIO LA HISTORIA EN BREVE CIRO GÓMEZ LEYVAParticipé ayer como conferencista en la sesión plenaria de los diputados del PAN, la primera luego de Puerto Vallarta. Y tuve oportunidad de escucharlos antes, durante y después de la exposición. Un par de horas en total.
La plática giró sobre la imagen que queda del PAN tras este largo mes de agosto, al que aún le restan días, pero ya se revisa con sentido historicista. El mes de la consumación de las reformas y los nuevos escándalos.
Percibí una vaga tristeza colectiva en este grupo de 114 diputados. Repito: hablo de lo que pude ver y escuchar en un par de horas.
Les dije que no comprendía por qué el aturdimiento y esa melancolía en pleno verano. Hicieron un muy buen trabajo legislativo. Se desempeñaron como una bancada preparada, concentrada, disciplinada, hábil en el debate y eficaz para conseguir los objetivos que persiguieron en el tramo final de “su” reforma energética. Sin embargo, no traen la mirada erguida del que acaba de ganar. Quizá porque no están convencidos de que el saldo de agosto vendrá en números negros.
Me contaron que antes de la plática, el nuevo coordinador, ChabeloTrejo, pidió un reconocimiento al anterior, Luis Alberto Villarreal, y que prácticamente todos los diputados se levantaron para ovacionarlo generosamente.
La generación de las reformas y los escándalos. Varios de ellos serán candidatos el año próximo. Tienen habilidad, talento político, saben trabajar duro. Les urge un mercadólogo.
Y creo que un psicólogo social que les haga ver lo mucho que hicieron y los saque de esta suerte de depresión.
EXCÉLSIOR RAZONES JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZEl choque de trenes del perredismo se escenificará, primero, en el Congreso; más tarde, en su elección de Consejeros Nacionales, que serán, a su vez, quienes designarán a la nueva dirigencia de ese partido. El PRD ha tenido, en general, buenos líderes en la Cámara de Diputados y en el Senado: el trabajo de Silvano Aureoles y de Luis Miguel Barbosa ha sido digno, marcado, como dijo Barbosa, por una verdadera cultura parlamentaria y mucho más dispuesto a construir que a destruir, más allá de la polarización de la política, de que se esté o no de acuerdo con sus respectivas posiciones.
El problema es que, si continúa la rotación determinada por los partidos en la presidencia de ambas cámaras, en este periodo ordinario le tocaría presidir Diputados y Senadores al PRD. Nunca ha ocurrido antes, y será difícil que ocurra ahora. No tanto porque el gobierno o el PRI se nieguen, sino porque muchos temen que la división latente en el partido, que se catalizará después del 7 de septiembre, pueda terminar influyendo en el funcionamiento del Congreso.
Al comienzo del sexenio, tanto Aureoles como Barbosa eran cartas de Nueva Izquierda, con mayor distancia el senador, pero la suya era una posición de Los Chuchos, que se juegan nuevamente, por cuarta ocasión consecutiva, aliados con el llamado ADN de Héctor Bautista, la presidencia del partido, con Carlos Navarrete. Pero con el paso del tiempo, sobre todo después de la enfermedad que sufrió Barbosa, las posiciones de éste se fueron alejando progresivamente de Los Chuchospara acercarse al núcleo de sus opositores, encabezados por grupos tan disímbolos como René Bejarano o Marcelo Ebrard. Hoy Barbosa ha roto con el grupo hegemónico en el PRD, y eso, se puso de manifiesto, además, con el apoyo público que brindó, para la candidatura de Michoacán, al senador Raúl Morón, ligado a la Coordinadora y al grupo de Bejarano, en contra de las aspiraciones de Silvano Aureoles, que hasta hace poco parecía una opción inamovible para el PRD.
El tema se agudizará si el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, con indudable ascendiente en el partido y en Michoacán, decide, como estaba a punto de ocurrir en estas horas, aceptar que buscará la presidencia del partido, apoyado, precisamente, en todas las corrientes que no participan de la alianza Nueva Izquierda-ADN, lo que podría poner en riesgo la elección de Navarrete, pero, mucho más que eso, la propia unidad del partido, agarrada ya con alfileres y sometida al bombardeo constante de Morena.
Aureoles ya tiene asegurada la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. Barbosa quiere la del Senado. El PAN cree que podría corresponderle y ahí están Héctor Larios y Roberto Gil como posibles cartas panistas. En términos estrictos tendría que ser paraBarbosa, aunque no hay norma legal alguna que lo determine. Pero el punto será saber si el PRI decide mantenerse al margen de la elección y la pugna perredista, o si apoya a Nueva Izquierda, bloqueando a Barbosa, como parte de los amplios compromisos, legítimos, eso sí, que establecieron con ese partido, con el PAN y el gobierno a través del Pacto por México. La resolución tendrá que darse en las próximas horas.
Cortázar, escritura y swing
Se cumplen 100 años del nacimiento del escritor más influyente en lengua española en todo el siglo XX (esa es, por supuesto, una opinión personalísima). Julio Cortázar redefinió las formas de la novela, del cuento, de la realidad, de la relación de la literatura con el cine, la música, la juventud y hasta la política.
Un párrafo de dos pasiones que aprendí de Cortazar, el escribir y el jazz. Dice Cortázar: “¿Por qué escribo esto? No tengo ideas claras, ni siquiera tengo ideas. Hay jirones, impulsos, bloques y todo busca una forma, entonces entra en juego el ritmo y yo escribo dentro de ese ritmo, escribo por él, movido por él y no por eso que llaman pensamiento y que hace la prosa literaria u otra. Hay primero una situación confusa que sólo puede definirse en la palabra; de esa penumbra parto y si lo que quiero decir (si lo que quiere decirse) tiene suficiente fuerza, inmediatamente se inicia elswing, un balanceo rítmico que me saca a la superficie, lo ilumina todo, conjuga esa materia confusa y el que la padece en una tercera instancia clara y como fatal: la frase, el párrafo, la página, el capítulo, el libro. Ese balanceo, ese swing en el que se va informando la materia difusa, es para mí la única certidumbre de su necesidad, porque apenas cesa comprendo que no tengo ya nada que decir. Y también es la única recompensa de mi trabajo: sentir que lo que he escrito es como el lomo de gato bajo la caricia, con chispas y un arquearse cadencioso… escribir es dibujar mi mandala y a la vez recorrerlo, inventar la purificación purificándose; tarea de pobre shaman blanco con calzoncillos de nylon”. De Rayuela, capítulo 82.
LA JORNADA ASTILLERO JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZSin embargo, los grupos internos que están en contra de esos Chuchos explícitos han pretendido construir un frente de corrientes adversas a esa Nueva Izquierda, con el michoacano Cárdenas como buque de guerra. Eso fue el acto de ayer, en el que el hijo del general histórico retomó la posibilidad de asumir la candidatura en pugna que durante meses juró que no aceptaría si no le concediese ir como propuesta única y unitaria, sin adversario al frente. ‘‘Le pedimos que se defina claramente como contendiente político de Los Chuchos’’, comentó en corto uno de los máximos dirigentes de una de esas corrientes en convergencia de última hora.
Fiel a su estilo, el convocado a dar claridad se movió entre dos aguas, ni sí ni no; sí, pero tal vez no; ya se verá lo que se tenga que ver. Su discurso, reiterando críticas al predominio de las corrientes, a los acuerdos grupales a espaldas de las bases, etcétera, regaló satisfacción a medias a los deseosos de creerlo montado en un caballo de batalla contra los bien atrincherados Chuchos, pero de ninguna manera significó un rompimiento de lanzas. Fue, en todo caso, un pronunciamiento conceptual ajustable a tiempos, formas y circunstancias que se lleguen a dar. Lo mismo en favor que en contra de los crucificados jesuses de negro y amarillo, aplicables las proclamas a unos, a otros o a todo lo contrario.
La conjunción de figuras de renombre como Cárdenas, Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, en un plano histórico fundacional, y los aliados del presente, Bejarano, Padierna, Barbosa (¿de verdad el senador poblano está irreversiblemente distanciado de su matriz que han sido Los Chuchos, o es una maniobra de regateo para futuras reconciliaciones?) y Ebrard (aunque él no hubiera estado presente en el acto, pues técnicamente sigue siendo candidato a presidir el PRD, es decir, adversario de Cárdenas) tiene enfrente el control estructural de Los Chuchos y la hasta ahora aparentemente muy consolidada ruta de Carlos Navarrete para ser el cuarto de ese grupo en presidir al PRD.
Navarrete mismo podría proclamarse como heraldo y promotor de una especie de ‘‘antichuchismo’’ necesario para la salvación de su propio grupo. A lo largo de su campaña, el guanajuatense ha insistido en que es necesario corregir muchas de las desviaciones que en el PRD se han producido durante la larga estancia de Nueva Izquierda en el poder. No pudo hacer que Jesús Zambrano dejara un interino en la presidencia para que, al estilo de los Moreira en Coahuila, quienes no deseaban que un hermano le entregara directamente la gubernatura a otro hermano, no fuese un Chucho el que entregase la estafeta a otro Chucho. Pero sí consiguió que la elección interna, fuente histórica de choques y desaseo, los famososchuchineros, fuese realizada por el Instituto Nacional Electoral, lo que esperan que elimine dudas y conflictos.
Más allá de los resultados formales de ese proceso interno, resultará de gran interés conocer el número de los participantes. Aun cuando están plenamente conscientes de la disminución de votos que les significará la irrupción de Morena y López Obrador, los actuales dirigentes perredistas aseguran que su base dura de seguidores no sufrirá gran menoscabo, al extremo de que esperan tener un millón de agremiados concurriendo a las urnas oficiales para elegir nuevos órganos de dirección. No animan a Cárdenas propósitos rupturistas, a pesar del tono crítico que en las circunstancias utiliza (en el fondo, el ingeniero podría terminar negociando que en lugares preferentes de las listas de candidatos a diputados federales se incluya a personajes cercanos a sus afectos, políticos y personales). Pero tampoco hay una predisposición absoluta de Marcelo Ebrard para decir adiós a su actual partido, sobre todo si en los comicios internos se confirma la decisión de una amplia base perredista de mantenerse en esa trinchera y si el presunto reformismo de Carlos Navarrete Ruiz impulsa condiciones propicias para un chuchismo renovador, un neochuchismo obligado por las circunstancias a hacer ciertos cambios (por lo pronto, se exploran posibilidades de ‘‘candidaturas ciudadanas’’ a diputaciones federales con nombres en la agenda como José Woldenberg, Juan Ramón de la Fuente, Agustín Basave y otros académicos e investigadores, e incluso tal vez algún periodista que desde luego no sería Pedro Ferriz de Con, quien dejó su programa de radio en Imagen y estaría valorando la posibilidad de incursionar en la política, tal vez por el flanco panista).
Y, mientras Silvano Aureoles Conejo es llevado a presidir la Cámara de Diputados como plataforma de unos cuantos meses para la postulación peñista-perredista a la gubernatura de Michoacán, y en tanto Miguel Barbosa se esfuerza en el Senado por garantizar la continuidad de su negociado buen comportamiento si lo dejan llegar a presidir esa cámara, ¡hasta mañana, con los Emmys premiando en abundancia Breaking Bad, recreación gringa de realidades más contundentes en el traspatio!
Twitter: @julioastillero