Oaxaca de Juárez, 12 de diciembre
MILENIO CARLOS MARÍN EL ASALTO A LA RAZÓNLa noche del miércoles, un piquete de porros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación reventó una investigación de varios meses que realizaba la PGR a solicitud de la frágil y porosaProcuraduría oaxaqueña: cinco agentes federales fueron sometidos, lesionados, despojados de sus armas, privados de su libertad y entregados a los maistros del plantón que ha estado pudriendo la vida y devastando la economía del centro histórico de la capital estatal.
Humillados, semidesnudados, atados como cerdos y tirados casi cuatro horas en el suelo, los policías ministeriales terminaron (por fortuna) siendo entregados al MP local, bajo los infundios de que cometieron “abuso de autoridad” y que estaban “borrachos”.
Mohamed Otaki Toledo, de la temible sección 22, afirmó que se había descubierto “un claro intento de provocación del gobierno federal porinfiltrarse en nuestro movimiento para buscar criminalizar la protesta social, hostigar y amedrentarnos…”.
Además de cometer delitos a cielo abierto, ¿a qué criminales está protegiendo la CNTE?
cmarin@milenio.com
CIRO GÓMEZ LEYVA LA HISTORIA EN BREVEEl cuarto párrafo de la nota difundida ayer en la tarde por el Wall Street Journal es quizá la que mejor ilustre el momento político: “El señor Videgaray no incurrió en una ilegalidad. Pero la transacción refuerza la percepción de los conflictos de interés que han dañado la credibilidad y popularidad del presidente Peña Nieto”.
La transacción es la compra de una casa de 850 metros cuadrados en Malinalco, Estado de México, que el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, adquirió en octubre de 2012. Para ello, obtuvo un crédito hipotecario por medio millón de dólares que ya liquidó. La casa tendría hoy un valor de alrededor del millón de dólares. Esos son los hechos.
El problema es que le compró la propiedad a una inmobiliaria de Juan Armando Hinojosa, que además le extendió el crédito.
Hinojosa, para quien no lo sepa, es el agente inmobiliario de la casa de Las Lomas. El mismo que tuvo una participación minoritaria en el proyecto ganador de la cancelada licitación del tren México-Querétaro. El que ha obtenido numerosas licitaciones en los últimos años.
“No existió conflicto de interés”, explica Videgaray en la propia nota. “Realicé la operación no siendo funcionario público y dentro de los parámetros de mercado”.
Si no hay ilegalidad ni conflicto de interés, el secretario de Hacienda tendría que aguantar unos días de tolvanera y ruido, y disfrutar su propiedad. Pero pienso que, como la señora Angélica Rivera, no resistirá y se deshará de la casa.
Al hacerlo, no apagará las reclamaciones ni la inquina. Le regalará, eso sí, una nueva victoria a los que gritan: ¡corrupción!
EXCÉLSIOR RAZONES JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZEl chiste, que no lo es tanto, se escucha por allí desde hace algunas semanas: presionado por las críticas constantes en las redes sociales, el presidente Peña decide inmolarse, prenderse fuego en público. Se arroja sobre su cabeza un bidón de gasolina y cuando está a punto de encender un cerillo, se escucha un grito desde la multitud: “corrupto, por qué usa gasolina Premium, use de la verde”.
Un gobierno no puede darle gusto a todo mundo ni la administraciónPeña es la única que está enfrentando situaciones complejas. En Argentina, la presidenta Cristina Kichner, además de tener la economía por los suelos, está siendo investigada, entre otras cosas, por lavado de dinero y corrupción y una empresa hotelera de la que es propietaria ha sido intervenida por la justicia para investigar malos manejos en su operación por miles de millones de pesos. En Brasil, el escándalo de Petrobras es colosal: estamos hablando de que los partidos aliados aLula da Silva y a Dilma Rousseff se llevaban entre el tres y diez por ciento de todos los contratos petroleros, más porcentajes altísimos para empresarios afines, funcionarios: una suerte de caja chica política sin límite de gastos.
En Estados Unidos los problemas que enfrenta la administración Obamason innumerables y su popularidad sigue en caída. Desde la oposición frontal del Congreso hasta un decreto migratorio que no logra entusiasmar a los indocumentados, pero ha enfurecido a los republicanos, y ya son más de 20 estados los que demandan judicialmente a la Casa Blanca. Súmele a eso el informe sobre torturas o los errores de política exterior que permitieron el crecimiento de monstruos como el Estado Islámico.
En España la monarquía pasa por un momento inédito: el fiscal del Estado aceptó absolver a la infanta Elena de los cargos de corrupción, pero pide una pena de 19 años de prisión para su esposo Iñaki Urdangarin. La lista podría continuar, pero lo más grave que les está sucediendo a esos gobernantes y esos países, es que no tienen claridad hacia dónde quieren ir. Dice Séneca que cuando un navegante no sabe hacia dónde va ningún viento le es favorable. Y muchos menos, agreguemos nosotros, pueden favorecerlo las tempestades.
En el caso de la administración Peña, que con todo no vive una situación tan grave como las mencionadas, es urgente que el gobierno muestre a la ciudadanía cuál es el rumbo que le quiere imprimir a su gestión. La etapa de las grandes reformas se cerró casi al mismo tiempo que comenzaron los escándalos, como el de los crímenes de Iguala o la controversia por la casa de su esposa, y desde entonces, ya se van a cumplir tres meses, ha estado a la defensiva, pecando de una prudencia a todas luces necesaria, pero también excesiva.
Ejemplos: caso Ayotzinapa. La investigación de la PGR sobre el tema ha sido impecable, pero esos resultados no son aceptados por grupos que han logrado deslindarse de su propia responsabilidad en los hechos para endilgársela al Estado mexicano y más concretamente al gobierno. Y casi nadie ha salido a decir lo evidente: que la información está siendo manipulada y falseada. Y todo en un marco de violencia e impunidad que lastima cotidianamente a la ciudadanía. Salvo el almirante Vidal Soberón, nadie hasta ahora ha dicho lo evidente: que hay manipulación y búsqueda de objetivos personales y políticos en esa confrontación. Y que los intereses que giran en torno al tema Ayotzinapa trascienden en mucho lo humanitario.
Otro tema: el caso del Politécnico. A ver si el lunes se regresan las instalaciones, pero lo cierto es que el semestre se perdió. A los ocho acuerdos exigidos por un grupo de estudiantes del que no se sabe su verdadera representatividad, se unió ahora la demanda para la salida de 16 directores de distintos planteles del IPN, que nunca había estado presente en los pliegos petitorios. Todo se aceptó, incluyendo ahora el despido de esos funcionarios. Algunos lo ven como una victoria del diálogo, otros como una muestra de debilidad.
Un tercer tema. En el congreso, PRD y PAN quieren hacer avanzar una amnistía para poco más de 300 integrantes de las autodefensasmichoacanas que están en prisión. Los presentan, casi, como presos políticos. Sería un gravísimo error: puede haber casos especiales que ameritan la salida de prisión, pero también hay quienes presentándose como autodefensas son en realidad operadores del narcotráfico o quienes han cometido delitos graves, incluyendo asesinatos. Una amnistía generalizada podría hacer retroceder mucho de lo que se ha avanzado en Michoacán.
Habría mucho más, pero estos casos lo que demuestran es que en la acción del gobierno nunca estarán fuera los escándalos o los traspiés, pero para encararlos se debe que tener claridad sobre cuál es el rumbo, para saber si ellos son una desviación del mismo o simples accidentes, graves o no, en un recorrido que tiene un objetivo definido. Ese rumbo es el que debe redefinir la administración Peña para intentar superar los escollos que enfrenta.
LA JORNADA ASTILLERO JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZLas palabras del secretario de Marina, el almirante Soberón Sanz, han ido más allá de las que días atrás pronunció el secretario de la Defensa Nacional, el general Salvador Cienfuegos, reunido también con periodistas en razón del cierre de año. El titular de la Sedena insistió en la tesis de que la crisis nacional es un problema de Estado, no de gobierno, y advirtió que frente a losincomprensibles acontecimientos
de Iguala, que han hecho reflexionar a la sociedad toda y han cimbrado al país, la mentira, el reproche, la crítica infundada, la violencia y la intolerancia, poco abonan
. El pasado 20 de noviembre, al recibir una condecoración de manos de Enrique Peña Nieto, el propio general Cienfuegos había dado a conocer su tesis del Estado como responsable, pero no el gobierno, e incluso hizo ver que para el país hay dos caminos: el de la desunión reflejado y marcado por la violencia, y la crítica infundada que lleva a la inestabilidad, no soluciona problemas, sólo los agrava
.
La irrupción abierta del secretario de la Defensa Nacional en terrenos de valoración política que no corresponden a la jurisdicción castrense (¿quién decide, y bajo cuáles criterios, cuándo la crítica esinfundada
y cuándo determinados actos públicos no abonan
a la salud republicana?) fue superada por el almirante Soberón, quien abiertamente ha etiquetado de manera negativa, reconociendo que en sus juicios hay coraje y enojo, a quienes hoy realizan protestas públicas por la desaparición de normalistas rurales de Ayotzinapa. Recuérdese que Soberón fue secretario particular del anterior secretario de Marina, Mariano Francisco Saynez Mendoza, durante la guerra contra el narcotráfico
, y que su ascenso al almirantazgo, como escalón para llegar a la secretaría, le fue concedido el 20 de noviembre de 2012, apenas unos días antes de ser nombrado en la Semar.
El destape declarativo de los dos funcionarios de las fuerzas armadas mexicanas no ha producido ninguna corrección de parte del civil que oficialmente manda en esos cuerpos y designó a sus titulares. Ha de suponerse, por tanto, que las consideraciones y advertencias de Cienfuegos y Soberón corresponden a una postura compartida por Enrique Peña Nieto, a quien pareciera aceptable que en apoyo a su endeble situación en Los Pinos se produzcan esas piezas discursivas, politizadas y no institucionales sino grupales. La otra hipótesis es peor: que esos mandos estén actuando por su cuenta e incluso con ánimo derogatorio contra el civil que no mete orden
.
Así pues, coraje y enojo son características virtuosas en los guerreros que defienden a su patria frente a embates extranjeros, pero de ninguna manera pueden ni deben ser los ánimos motores contra ciudadanos mexicanos que protestan de manera aún menor a la proporción de los agravios acumulados, el más notable y reciente el de Ayotzinapa (y el de Tlatlaya, por señalar otro).
Endurecer el discurso, como anticipación del endurecimiento del puño, no es ni será la vía adecuada para atender una justificada indignación nacional que hasta el presidente de la suprema corte de justicia, Juan Silva Meza, reconoció ayer al rendir un informe de labores frente a Peña Nieto (también dijo el ministro presidente, ante Osorio Chong y los titulares de Sedena y Semar, que en circunstancias como las actuales debemos preferir la fortaleza institucional al desorden, y las vías democráticas al uso de la fuerza legítima
). En ese contexto, mejor sería que Sedena y Semar se abstuvieran de hacer consideraciones políticas, entendieran en términos democráticos el proceso actual de irritación social, eliminaran el coraje y el enojo en su toma de decisiones, e incluso que se colocaran en civilizada disposición de un mayor escrutinio público, en particular cuando crecen las exigencias de que instalaciones militares y actuar de mandos castrenses sean revisados en función de los acontecimientos de Iguala.
El arribo del peso a la línea de los 15 por dólar redobla las preocupaciones de quienes han visto caer en picada el discurso y la política económica de la administración Peña-Videgaray. El prendido general de alerta (el precio del barril de petróleo, a la baja, y el billete estadunidense al alza respecto al nuestro, todo en medio de incumplimiento de metas, desaceleración, corrupción, ineficacia e inseguridad) hace a muchos mexicanos recordar conmociones anteriores.
Algunos de esos mexicanos ya están en absoluta crisis. Es el caso de los 6 mil ahorradores que confiaron cantidades promedio de un millón de pesos a una sociedad financiera popular denominada Ficrea, que el pasado 7 de noviembre fue intervenida por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Los depósitos fueroncongelados
, a causa de irregularidades cometidas por los directivos del fideicomiso, y la autoridad no inicia procesos legales contra los responsables, pero tampoco nos da una fecha cierta para que nos sea devuelto nuestro dinero, ganado legítimamente y de forma honesta
. Hay quejas contra el director de la CNBV, Jaime González Aguadé, por su soberbia e indiferencia
(aquí puede leerse una relatoría hecha por uno de los ahorradoreshttp://bit.ly/1smT0JA ) ¡Hasta el próximo lunes!
Twitter: @julioastillero

