Oaxaca de Juárez, 14 de noviembre
MILENIO CARLOS MARÍN EL ASALTO A LA RAZÓNRestauranteros, hoteleros y comerciantes de Acapulco se dijeron ayer dispuestos a enfrentar a los violentos que, por lo que se ve, parecen haber diseñado un plan específico para sabotear la principal fuente de ingresos de Guerrero, misma que se da con la actividad turística, por ejemplo en el puente que comienza este día, y en la temporada vacacional de diciembre y la primera semana de enero.
Los gobiernos municipal y del estado, lamentan, han sido por completo rebasados, por lo que piden la intervención “directa” del gobierno federal.
¿Cómo es posible, se preguntan, que algo más de un centenar de personas “vengan a tomar Acapulco”?
Temen se produzcan enfrentamientos con la población que vive del turismo, y que incluye meseros, taxistas, cantineros, taqueros, fruteros…
En Michoacán, el riesgo de violencia entre las bases sociales de lanarcodelincuencia y los grupos de autodefensa motivó la intervención federal y el nombramiento de un comisionado.
Guerrero está peor y más urgido, si no de atención hospitalaria, al menos de primeros auxilios…
cmarin@milenio.com
CIRO GÓMEZ LEYVA LA HISTORIA EN BREVEApenas pudo verlo luego de que asumiera como gobernador interino de Guerrero, Iñaky Blanco le informó a Rogelio Ortega que dejaría el cargo de fiscal general del estado. La petición fue rechazada, pero Iñaky estaba decidido. Se fue el miércoles. Era lo mejor para todos, dicen que decía al despedirse.
Creo que el gobierno del presidente Peña Nieto queda en deuda con este servidor público de larga foja y experiencia. Cuesta imaginar en dónde estaría hoy la investigación de la tragedia de Iguala sin el trabajo prestado por Iñaky y su equipo en las horas en que fallar era gravísimo.
Los agentes de la fiscalía se desplegaron plenamente en Iguala a partir de las nueve y media de la mañana del sábado 27. Con base en 34 declaraciones ministeriales, pudieron establecer ese mismo día la probable responsabilidad de 19 policías municipales en una primera diligencia, y de otros tres en una segunda. Quedaban identificados los 22 policías municipales que presuntamente habrían participado en los hechos hoy por todos conocidos.
En el hirviente Iguala que aún olía a desgracia, Iñaky y su equipo los habían desarmado y sometido. En la noche de ese larguísimo sábado, argumentando motivos de seguridad y apoyados por el Ejército, lograron el traslado de los 22 a Acapulco para continuar el proceso.
Mes y medio después, los 22 están presos. Lo demás es historia. En el momento en que acertar era de vida o muerte, Iñaky Blanco acertó.
En este ambiente de verdades tan volátiles, lo menos que el gobierno del presidente Peña Nieto le debe al ex fiscal es un aplauso.
LA JORNADA JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ ASTILLEROPocas perspectivas de transformación profunda y auténtica puede ofrecer quien arriba a un cargo de tal magnitud merced a las negociaciones, repartos e intercambios de los grupos partidistas que en esa y otras designaciones actúan estrictamente en función de sus intereses de bando.
Hasta ahora, la CNDH ha sido una engañifa institucional de altísimo costo, generalmente dominada por miembros de las capillas jurídicas de la UNAM, específicamente del Instituto de Investigaciones Jurídicas (desde donde Jorge Carpizo extendía su mando hacia la CNDH que fundó). Es absolutamente desproporcionado el presupuesto anual que consume esa comisión frente a los resultados que ofrece, tanto en dictámenes o resoluciones formales como en el impacto que esas determinaciones tienen en la defensa real de los derechos humanos.
González Pérez fue fiscal del caso Colosio y conoce las entrañas de la CNDH, en donde se desempeñó como visitador general. Estuvo como abogado general en el equipo del rector Narro, quien lo impulsó fragorosamente contra la pretensión de un segundo periodo de Raúl Plascencia.
Es un político del sistema del que sólo se pueden esperar en principio mejoras cosméticas, discursos promisorios y escaramuzas simbólicas, justamente cuando la nación reclama un defensor firme, honesto y decidido a jugarse el puesto y algo más.
El 15 de agosto de 2012, Joaquín Vargas Guajardo, presidente del consejo de administración de MVS Comunicaciones, denunció en conferencia de prensa las presiones realizadas por el calderonismo (a través de su operadora de medios, Alejandra Sota) para que dejara de objetar la concentración Televisa-Iusacell (es decir, Azcárraga-Salinas Pliego) a cambio de no retirar las concesiones del espectro radioeléctrico para la prestación del servicio de banda ancha de alta velocidad (en el que la familia dueña de la empresa MVS había invertido mucho tiempo y dinero).
Ese día, Vargas Guajardo dijo que revelaba los entretelones de esas presiones desde Los Pinos ‘‘para que no vuelva a haber ningún medio de comunicación hincado y con la espada de Damocles en la cabeza’’ (nota de Miriam Posada en La Jornada,http://bit.ly/1v6CPXe ). En febrero de 2011, el mismo Vargas había tenido tan poderosa espada encima, cuando la administración de Felipe Calderón exigió a MVS una disculpa pública por la información y comentarios hechos por la periodista Carmen Aristegui respecto de las acusaciones hechas en la Cámara de Diputados sobre el presunto alcoholismo del panista michoacano.
La espada de Damocles-Los Pinos ha vuelto a brillar en lo alto, ahora a través de la mascota doméstica denominada Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel), que ha negado a MVS la posibilidad de difundir sus contenidos a través de televisión digital abierta. Contrasta ese rigor legalista, aplicado a una empresa incómoda, con la manga ancha concedida a los favoritos de éste y otros sexenios (el binomio Azcárraga-Salinas Pliego, que en lo sustancial acaba siendo uno), y con la vía libre que se dará a nuevos partícipes muy cercanos a los intereses peñistas, entre ellos XH-Atlacomulco, triangulado por el prestasiglas mexiquense Roberto Alcántara.
Detrás de esa arma de tres colores está el enojo profundo del poder central afectado por los programas radiofónicos de Aristegui, uno de cuyos más recientes éxitos periodísticos ha sido la revelación de los puntos oscuros de la ‘‘licitación’’ del tren ligero a Querétaro y de la ‘‘compra’’ de la Casa Blanca de Las Lomas. Además, el telegobierno ‘‘perfecto’’ (Peña, Azcárraga y Salinas Pliego, más los convidados sexenales por venir) guerrea contra MVS por las alianzas explícitas e implícitas de esa firma con Carlos Slim, el beneficiario telefónico del salinismo, enriquecido obscenamente en un país donde decenas de millones viven en miseria extrema, al que ahora hace ajustes empresariales, jurídicos, técnicos y políticos un gobierno priísta como aquellos (también los panistas) que al midas de origen libanés tanto beneficiaron.
Una espada tecnológica de origen aún no identificado ha caído sobre el portal periodístico Sin Embargo, dificultando o impidiendo intencionalmente durante largas horas la lectura en Internet de sus contenidos, entre los que destacan artículos de opinión y reportajes críticos.
La utilización de cibernéticos ataques sistemáticos forma parte de un conjunto de amenazas y agresiones que ha sufrido ese medio dirigido por Jorge Zepeda Patterson, cuyos principales accionistas son los empresarios Pablo y Miguel Valladares García, quienes tienen en la capital potosina los diarios Pulso ySan Luis Hoy (en SLP, con diferencias en cuanto a posturas, otro hermano, Juan Carlos, es mencionado en ámbitos priístas como eventual candidato ‘‘ciudadano’’ a la gubernatura del estado por su gran amistad con Enrique Peña Nieto y su esposa).
Los directivos de Sin Embargo señalaron que el ataque tecnológico en su contra (esta vez, ya superado) fue ‘‘inusual y sofisticado’’ y lo encuadraron como ‘‘parte del clima de impunidad y descomposición que vive México’’. También demandaron ‘‘garantías’’ a la administración federal para ejercer el periodismo.
Y, mientras el general Cienfuegos ha dicho a diputados federales (según Lilia Aguilar, del PT) que el Ejército en Iguala, ‘‘por protocolo’’ sólo podía haber actuado a instancias del presidente municipal, y que en la zona militar del lugar no supieron nada, no oyeron nada, ni vieron el presunto fuego crematorio que habría durado muchas horas, ¡hasta el próximo lunes!
Twitter: @julioastillero

