Oaxaca de Juárez, 6 de febrero
MILENIO CARLOS MARÍN EL ASALTO A LA RAZÓNA Donovan Garrido, el estudiante de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura que tanto sobresale en el movimiento por la refundación del IPN, le atribuí ayer aquí un adjetivo equivocado.
“No soy lopezobradorista ni por error”, escribe, y recuerda que ya ha expresado su “repudio” a ese doble discurso nacionalista. “No milito con ningún partido electorero. Mi formación siempre ha sido independiente y basada en la libertad de pensamiento, dentro de una organización histórica: la Coordinadora Estudiantil Politécnica, nacida en 1987”, precisa.
Ya me lo había dicho, ¡perdón!: se me olvidó y lo imaginé entre quienes vienen trabajando en el Poli para Morena.
Explica que la toma de la dirección general fue por “el descontento que generó el director al no responder” oficios estudiantiles “de manera satisfactoria”, en donde lo invitaron “a atender de manera pública lo relacionado con el Congreso Nacional Politécnico”, pero “quiere que hablemos con sus secretarios…”.
Bueno, pues el doctor Enrique Fernández ya dijo que sí, Donovan, si primero le devuelven su oficina…
cmarin@milenio.com
EXCÉLSIOR JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ RAZONESNada es más desestabilizador para la política nacional que las acciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y sus distintos aliados, que van desde organizaciones de base de grupos armados hasta movimientos como el que se ha vuelto a registrar en estos días en el Instituto Politécnico Nacional.
En ningún lugar el verdadero objetivo de estos grupos se ha puesto tanto de manifiesto como en Guerrero, donde el fin real, explícito, es que no haya elecciones, que no haya un poder constituido legalmente para que ese poder radique en “el pueblo”, o sea, en ellos mismos, en los grupos de la CETEG (la filial guerrerense de la CNTE). Allí tienen, incluso, su brazo armado en los grupos de autodefensa, que en realidad están relacionados íntimamente con el ERPI; controlan las normales rurales como la de Ayotzinapa; en las áreas de seguridad se asegura que tienen relación con algunos grupos criminales como Los Rojos, y manipulan, colocando como falsas víctimas a dirigentes suyos, a los familiares de los jóvenes desaparecidos en Iguala.
En los últimos días han escalado los enfrentamientos, con golpizas en Michoacán a padres de familia opuestos a sus dictados; han tomado en Guerrero las mismas oficinas públicas en las que estaban en reunión con las autoridades educativas; han secuestrado en Oaxaca a maestros de la sección 59 (que es parte del SNTE, no de la Coordinadora); una lista interminable de actos de vandalismo.
En unos días, el 26 de febrero, se cumplirán dos años de la detención deElba Esther Gordillo, un golpe más político que legal, que le granjeó simpatías a la entonces entrante administración Peña. Aquí dijimos entonces (y lo escribimos en el libro La élite y la raza, publicado por Taurus en diciembre de 2012), y lo hemos reiterado muchas veces, que por supuesto que el manejo de recursos de Gordillo era para muchos escandaloso y para otros cuestionable (aunque hasta el día de hoy el SNTE no ha presentado una sola denuncia por malos manejos de su exlideresa, lo que en los hechos tiene frenados los procesos en su contra), pero que en términos de la Reforma Educativa, Gordillo era una aliada, no una enemiga y que por supuesto para sacar esa reforma había que apoyarse en el sindicato nacional y marginar a la Coordinadora, que era el verdadero enemigo de la misma.
Alguien en la administración federal decidió que había que hacer exactamente lo contrario: se detuvo a Gordillo, se mantuvo durante mucho tiempo al margen al sindicato nacional dirigido ahora por Juan Díaz de la Torre y se otorgaron concesiones inéditas a los grupos de la Coordinadora (como negociar directamente con ellos en la Ciudad de México, cuando su ámbito de influencia es local, y la única interlocución federal siempre se había dado con el sindicato nacional). En otras palabras se marginó a más del 90% de los maestros para atender la agenda de poco menos del 10 por ciento.
Con el paso de los meses las cosas han cambiado en muchos aspectos de esa relación, pero lo que queda claro es que cualquiera que haya sido la estrategia en torno a la Coordinadora, es y ha sido un fracaso: el grupo es cada día más beligerante, tiene al borde de la ingobernabilidad un estado y emprende acciones desestabilizadoras constantes en por lo menos otros dos, está en el corazón de los mayores problemas políticos que vive este gobierno. Y, como consecuencia, la aplicación de la Reforma Educativa es incompleta, se ha perdido control y se ha debilitado la relación con un gremio como el magisterial, clave desde siempre para las distintas administraciones federales, priistas o panistas.
Nadie sabe qué sucederá en el futuro inmediato con la Coordinadora y todos sus satélites, legales e ilegales, pero sin duda, para implementar la Reforma Educativa se debe apelar mucho más a los maestros. Por supuesto que se los debe evaluar, censar, transparentar nóminas, calificar y actualizar sus conocimientos, pero lo único que no se puede hacer es dejar la instrucción de varios estados en manos de vándalos con una agenda que nada tiene que ver con la educación y cuyo objetivo es destruir el sistema político. La lucha política por sacar adelante la reforma, acabar con la impunidad y ganarse a la mayoría de maestros en los estados ocupados por la Coordinadora, la debe dar el gobierno y para eso necesita al sindicato nacional. Y en ese camino deberán hacer justicia, pero, además, rectificar muchos errores.
Sin derechos e inhumanos
Paloma Ruiz es una comunicadora conocida por todos los que estamos en esto desde hace años. Trabajó, como antes en muchos otros espacios, en la CNDH hasta el cambio de titular de esa dependencia. Desgraciadamente Paloma se ha visto aquejada de un cáncer muy agresivo y para tratarse requiere del seguro médico que le daba la Comisión. Pues bien, en pleno tratamiento, la CNDH decidió cancelar su seguro y dejarla sin tratamiento y sin resguardo alguno. Es una violación a sus derechos, y es un acto descaradamente inhumano.
LA JORNADA JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ ASTILLEROla República está reunida, se decía pretenciosamente a partir de una frase de aquel José López Portillo caído luego en canina desgracia histórica) y la inacabable capacidad de simulación, vanagloria y desatino de los oficiantes en turno del discursear de espaldas a la realidad.
¿Qué queda de la Constitución emanada de un movimiento social armado que pretendió beneficiar a las masas populares, cuando hoy la nación está puesta más que nunca al servicio de las élites locales y extranjeras? ¿Cómo conmemorar lo hecho por un Constituyente que tenía un intransigente mandato social tras de sí, cuando ahora tres pandillas de aprovechados cambiaron cuanta letra constitucional importante pudieron, todo a su contentillo y a título de unpacto
tejido en las penumbras? ¿Sigue siendo la Constitución laCarta Magna
del país, el contrato social que permite a los mexicanos medio aspirar a vivir en paz, con armonía, seguridad y progreso?
Pero allí estaba Enrique Peña Nieto en el centro del muestrario de trajes y corbatas, de lujo y ambiciones, confundiendo la magnificencia arquitectónica y el peso histórico del lugar con sus reformas estratégicas
diseñadas para vaciar a la Constitución de los enunciados y los límites que durante décadas habían permanecido cuando menos con sentido indicativo. Con sus reformas, decía el político de Atlacomulco en un Querétaro tomado por fuerzas federales para darle seguridad, se da certeza y rumbo al país. Quien desee asomarse al México de las próximas décadas sólo tiene que voltear a ver el texto constitucional
.
Allí mismo, en ese foro cupular, los opositores
que le flanquean a título de empleados del mes (o de los meses en que les toca presidir las cámaras federales donde Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa ejercen el verdadero poder), perredistas corresponsables de lo que EPN ha hecho con el país, se permitieron la libertad sólo retórica de algo retobar. Disentían (un poco) Miguel Barbosa,chuchista en lo esencial, aunque ya no milite en esa corriente y le mantenga pleito faccioso, y el futuro gobernador de Michoacán a cuenta de Los Pinos, el amalista Silvano Aureoles. La crítica leve como mecanismo de reacomodos y nuevas ganancias a negociar. La fraseología popular
como coartada y posicionamiento para futuros golpes a asestar.
Otros serían los discursos, las posturas y las preocupaciones de esa clase política sonámbula si sus pomposos miembros se asomaran de verdad y palparan el México de profunda insatisfacción que en parte se expresa en marchas, manifestaciones, congresos y redes sociales, pero que mayoritariamente observa y maldice en silencio, o solo entre los suyos, harto de cinismos, injusticia y delincuencia ejecutada o permitida desde lo institucional.
Allí estaba, por ejemplo, el secretario de la disfunción pública, Virgilio Andrade, dando inmediata marcha atrás a las indicaciones presuntamente tajantes de su jefe Enrique para investigar si éste mismo, su esposa y su cerebro tras el trono habrían incurrido en conflicto de intereses al hacerse de algunas residencias en tratos con íntimos contratistas. Tal como casi todo mundo lo suponía nomás con ver su cuasicómica aparición en el foro de la tragedia mexicana de la grandísima corrupción, el funcionario de los caireles vaciladores carece de facultades, es decir, no cuenta con el andamiaje jurídico que le permita sino simular que investiga, aunque a fin de cuentas su encargo es el de exonerar, no ir a fondo ni castigar los escándalos inmobiliarios que en otros lares ya habrían mandado a los funcionarios gananciosos a inmuebles menos lujosos, con decorado especial de rejas.
A quien lo puso en el cargo no podrá Virgilio investigarlo, pues la compra de la casa en cuestión se realizó cuando el mexiquense era gobernador (y Andrade sólo ruletea hoy en ruta federal); a la señora esposa tampoco, pues ni servidora pública es, como en su momento televisivo lo hizo saber con enjundia, y a Luis Videgaray, pues, hombre, es su actual padrino político, miembro de la cofradía ex Itam, amigo querido al que no se puede hacer la trastada de quitarle lo que residencialmente (también) ha ganado con el sudor de su firma en los contratos Higa.
No es necesario esperar a que pasen décadas ni atenerse a un retrovisor para ver lo que el peñismo va haciendo con el país. Ayer mismo, por dar otro ejemplo, se sabía de los golpes y amenazas contra el director editorial de El Mañana de Matamoros, a quien hombres armados habían secuestrado en la redacción del diario que ha ido publicando la información de muertos, secuestros, atentados, enfrentamientos y demás ingredientes de la cotidianidad agravada del Tamaulipas ardiente. Y en las pantallas de los cines, para demostrar impunidad y cinismo, la propaganda arbitraria del verde partido de las cuatro mentiras, como marco de referencia para valorar la legalidad y legitimidad de las próximas elecciones.
Contra ese proceso comicial se volvieron a manifestar en Chilpancingo los padres y familiares de los 43. Si estos no aparecen, aseguraron, no habrá elecciones en Guerrero, pues sería convalidar los poderes criminales que se incrustan en los partidos. Luego de esa manifestación que incluyó el paso lento, obstructor, por la Autopista del Sol (ante la advertencia federal del uso de la fuerza para desalojar cualquier plantón sobre esa carretera), se inauguraron los trabajos de la Convención Nacional Popular en la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa. Y en la ciudad de México se presentó la Constituyente Ciudadana y Popular, que agrupa a organizaciones y personas de origen diverso en busca de una nueva letra constitucional en el país. Y, mientras hoy le conceden a Marcelo Ebrard un derecho de audiencia respecto a un caso mediáticamente ya cocinado y judicialmente enderezado, ¡hasta el próximo lunes!
Twitter: @julioastillero
