Oaxaca de Juárez, 11 de diciembre
MILENIO CARLOS MARÍN EL ASALTO A LA RAZÓNDecisión, arrojo, astucia, temeridad, pero sobre todo una sólida razón para que los ojos del mundo miren hacia un México afectado crónicamente por la inseguridad, la corrupción y la impunidad, tiene el joven (21 años) que se hizo pasar por fotógrafo de prensa para colarse en la premiación del Nobel de la Paz, en el Ayuntamiento de Oslo, enarbolando una bandera nacional manchada de rojo.
A falta de soluciones eficaces a problemas gestados hace tres o más décadas y que vienen desbordándose en los recientes diez años, la exposición a la vergüenza internacional puede contribuir a que quienes, desde los tres poderes de la Unión, hagan la tarea de instaurar un verdadero estado de derecho que, hoy por hoy, sigue siendo un sueño guajiro para los mexicanos.
Lo que no hay que perder de vista es que los crímenes los cometen criminales (incluidos los que desde el servicio público se vuelven testaferros de la delincuencia) y que de la tragedia de Iguala existen responsables de carne y hueso que de ninguna manera representan a partidos ni gobiernos…
cmarin@milenio.com
CIRO GÓMEZ LEYVA LA HISTORIA EN BREVELa cobertura periodística y difusión de opiniones sobre las dos grandes historias del otoño, los desaparecidos de Ayotzinapa y la casa de Las Lomas, ha sido exhaustiva. En internet, radio, prensa, incluso televisión. En los medios nacionales y aprovechando los internacionales.
El límite no parece otro que la capacidad de medios, periodistas y autores para conseguir mejor información y hacer mejor análisis. Quien hable de censura, no se ha tomado la molestia de leer, escuchar, ver, cotejar.
Hay, en cambio, desdén o franca omisión ante hechos extraordinariamente escandalosos. Por corrección política o cobardía, los medios han decidido ignorarlos o marginarlos al mero registro.
Referí aquí el lunes la manera en que tres mujeres y nueve hombres fueron amarrados y exhibidos en una manifestación por los 43 desaparecidos en Reforma. Los pasearon como perros con un letrero en el pecho. Hoy es una historia olvidada. Gajes de la protesta, se dirá.
Ayer escuché el testimonio del ex líder del PRD en Guerrero Carlos Reyes, obligado por activistas a caminar dos horas con el letrero “Somos ratas del PRD”. Me dijo que aceptó la repugnante humillación para no complicar la grave circunstancia.
Testimonio que también pasó de largo. Son demasiados casos ya para no pensar que la mayor parte de los medios se ha refugiado en el “no le echemos más leña a la hoguera”: porque están muy dolidos, muy enojados; porque no nos vayan a amarrar a nosotros; porque no se vaya a pensar que pedimos la represión o avalamos “el crimen de Estado del 26 de septiembre”.
Se llama autocensura. Autocensura que alcahuetea el ultraje.
EXCÉLSIOR RAZONES JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZPara Ana, que floreció en Suecia y que me enorgullece día con día.
La Coordinadora de Trabajadores de la Educación de Guerrero y los voceros de los familiares de Ayotzinapa, han dado un salto mortal: ya el eje no es ningún objetivo humanitario. Ahora ya han declarado públicamente que no quieren elecciones hasta que aparezcan con vida los normalistas desaparecidos.
Saben perfectamente que los jóvenes no aparecerán con vida, que, incluso, sus restos han sido esparcidos, pero ligar esa demanda a la realización de elecciones es, por lo menos, irracional. Que haya elecciones, y que la gente califique, premie o castigue a sus gobernantes tendría que ser el objetivo de cualquier grupo político, salvo que su interés esté en el poder, pero no por la vía electoral.
Los líderes de la CETEG, de los grupos de autodefensas y los voceros de los familiares (no deja de ser significativo que el vocero de los familiares,Felipe de la Cruz, en realidad no tenga ningún familiar que haya sido víctima en Iguala ni en ninguna otra circunstancia) son lo mismo: vienen de las mismas corrientes políticas y son parte de una misma estrategia, que lidera la sección guerrerense de la Coordinadora, con íntimas ligas con organizaciones radicales y grupos como Morena, igual que la Sección 22 en Oaxaca.
La CETEG, usando como eco a los voceros de los familiares se ha impuesto llevar a la mayor desestabilización posible al estado de Guerrero con el objetivo de impedir que haya elecciones. Y lo está haciendo utilizando los mismos métodos que usaron, en su momento, grupos como Sendero Luminoso, con las mismas palabras y formas de actuar. Ahora han decidido tomar las sedes de los partidos, perseguir a sus integrantes en restaurantes y oficinas privadas y secuestrar a sus dirigentes e incluso a diputados, obligarlos a firmar documentos, atarlos, ponerles cadenas, marchar con ellos con mantas que los identifican, entre otras cosas, como “perros traidores”. Han sido explícitos, por ejemplo con medios y cámaras empresariales, de que no aceptarán ser criticados y que tomarán medidas contra quien lo haga. No hay la menor moderación y tampoco se les pone límites. Tienen tomados o impiden trabajar a las autoridades de 40 municipios de los poco más de 70 que tiene Guerrero. También están impidiendo trabajar al Instituto Nacional Electoral en la entidad, tomando módulos y oficinas, bloqueando sus tareas básicas.
El objetivo declarado es evitar que haya elecciones y desaparecer todos los Poderes en el estado. En los hechos, lo que buscan es la conformación de organismos de autogobierno “populares” controlados por ellos mismos que se hagan, de facto, con el control del estado. Por eso no quieren que la gente vote, que elija a sus gobernantes, que las instituciones puedan funcionar, que los partidos designen candidatos, que haya una policía única o que el gobierno federal pueda intervenir municipios ante indicios de relación de las autoridades con los grupos criminales.
El que ha dado la CETEG y que siguen los voceros de los familiares, es un salto político demasiado arriesgado. El tema ya no tiene nada que ver con las causas educativas, fueran o no compartibles ni tampoco humanitarias. Es una agenda política extremadamente radical. Lo que llama la atención es el silencio de los partidos y de las instituciones: ¿dónde quedó la entereza del PRD cuando ve que sus instalaciones son saqueadas, sus diputados amordazados, secuestrados y paseados por las calles con carteles incriminatorios? ¿Qué sucede con las autoridades del estado y las federales que no reaccionan ni siquiera cuando se toma el palacio de gobierno? ¿Por qué las autoridades electorales no denuncian judicialmente que no les permiten realizar su trabajo?
Plantear la cancelación de las elecciones hasta que aparezcan con vida los jóvenes desaparecidos en Iguala, los ataques directos a legisladores y dirigentes partidarios, el secuestro y humillación de políticos y funcionarios, son provocaciones que forman parte de una escalada de violencia que es, en última instancia, golpista porque intenta anular los derechos básicos de la ciudadanía: el derecho a elegir y ser elegido en un proceso democrático, de participar políticamente, el derecho a expresar libremente sus ideas, a transitar, a la convivencia, a la salud, al patrimonio. Todo eso intenta ser cancelado por un grupo minoritario recurriendo, simplemente, a la fuerza y aprovechando la impunidad de la que gozan.
Por cierto, los verdaderos familiares de los jóvenes de la normal ¿les han preguntado a sus voceros y a sus dirigentes, por qué los normalistas de primer ingreso fueron enviados de Ayotzinapa a Iguala, a más de 200 kilómetros de su escuela? ¿A qué fueron? ¿Por qué fueron? ¿Quién se hace responsable de ello? ¿Qué dicen las autoridades de la escuela y sus voceros al respecto? Porque contestar esas preguntas debe ser parte de las líneas de investigación de este terrible crimen.
LA JORNADA JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ ASTILLEROmomento mexicanofue una construcción fantasiosa de élites salvajemente embriagadas de un dizque reformismo con pies de barro.
Ayer tocó el turno a Oslo, donde la paquistaní Malala Yousafzai y el indio Kailash Satyarthi recibieron el Nobel de la Paz. Hasta allí llegó Adán Cortés (de 21 años), un estudiante de relaciones internacionales de la UNAM, que con una bandera mexicana manchada de sangre (como su país) solicitó a Malala que no olvidara a México, donde nos están matando
. Vista por muchos millones de personas que en todo el mundo seguían los detalles del Nobel, la protesta de Cortés constituye uno de los diarios esfuerzos de mexicanos pertenecientes a todo el abanico sociocultural mexicano que están convencidos de que deben hacer algo por cambiar la insoportable situación de su patria, en un proceso agudizado por la desaparición de los normalistas rurales y la muy significativa postura de la administración peñista, cargada de omisiones, fabulaciones, distorsiones y complicidades, irritantemente confirmativa de que en este país no hay ni siquiera esperanza en algo parecido a la justicia.
En la zona del Ajusco, en la delegación Tlalpan de la ciudad de México, Anayeli Bautista Tecpa se sumaba a la lista de ejecuciones que con tintes políticos o sin ellos se han desatado desde que el rostro desollado de Julio César Mondragón impactó a los mexicanos a finales de septiembre pasado desde una calle de Iguala, luego del asesinato de algunos de sus compañeros (además de futbolistas juveniles y ciudadanos sin vinculación con Ayotzinapa) y la desaparición de 43 más.
Anayeli había obtenido el más alto puntaje en los exámenes de admisión de la Facultad de Química de la UNAM y por ello, junto a otros 80 jóvenes aplicados, su nombre había aparecido en la Gaceta de esa universidad, con la reproducción de palabras suyas relacionadas con las expectativas de progreso y superación. Fue secuestrada días atrás, sus padres no consiguieron la suma pedida por los captores y el cuerpo de Anayeli apareció por allí, en alguna de las calles de dolor de este México sin ley.
En ese contexto de descomposición generalizada, una institución sumida en el descrédito total, la Procuraduría General de la República, recibió ayer la aprobación de los legisladores federales para cambiar de etiqueta y llamarse en el futuro fiscalía
, con presuntas mejorías procesales y ejecutivas que servirán para lo mismo que las normas actuales, es decir, para nada positivo. Con un añadido de preocupante imposición transexenal, pues ahora el fiscal
en turno se mantendrá en el cargo durante nueve años, con autonomía
que impida al siguiente ocupante de la silla presidencial (luego de 2018, se supone) remover a esa herencia envenenada.
Si las circunstancias fueran otras, Jesús Murillo Karam estaría recibiendo felicitaciones aunque buena parte del país estuviera apesadumbrada por tal expectativa. Nueve años de dicho ex gobernador de Hidalgo parecieran demasiado para un país que ya se ha cansado de él (del gabinete en general y del jefe de éste), de la misma manera que él, a su conveniencia, se declaró extenuado cuando ciertas preguntas periodísticas le obstruían el desarrollo de su libreto sobre Iguala. Pero subsiste la versión de que el cansino procurador será uno de los funcionarios a remover por EPN en enero venidero. No hay condiciones para suponer que el eventual adiós a Murillo, para dar paso al fiscal de nueve años, vaya a significar algo mejor para la nación. Serían simples reacomodos cupulares para seguir con las mismas políticas repudiadas en el país y el extranjero.
Ansiosa por tratar de recomponer la figura a nivel internacional, la administración peñista ha recurrido a los mecanismos clásicos de utilización demagógica de sus representantes diplomáticos (aquí se han publicado los instructivos oficiales enviados a embajadores y cónsules, con simulación de preguntas y respuestas
ante periodistas y batería de tuits a difundir). Pero también ha contratado costosas agencias de relaciones públicas, como United World, firma con sede en Londres y representación en Estados Unidos, la cual preparó un suplemento de 16 páginas que fue encartado este martes en la edición de USA Today, el diario que tira más de 2.2 millones de ejemplares al día (aquí puede verse el suplemento completo).
Como es natural (para eso se paga), el suplemento es la sublimación bajo factura de los más caros sueños del peñismo. El título es México, las reformas impactan a la nación, y bajo él se deslizan los datos, estadísticas, infografías, discursos y frases más notables de la imaginación gubernamental mexicana. Llama la atención el espíritu solidario en términos de erogaciones publicitarias por parte de algunos de los gobernadores por ello considerados tan cercanos a Los Pinos. Veracruz de Duarte (Javier), por ejemplo, es el único estado que sufraga una plana entera, con cargo a difusiones turísticas. Chiapas de Velasco, Coahuila de Moreira y Tlaxcala de González Zarur también llevan publicidad explícita en el mencionado suplemento, y ellos y otros mandatarios estatales (Chihuahua de Duarte –César–, Campeche de Ortega Bernés, Yucatán de Bello, Durango de Herrera y el estado de México de Peña-Ávila, por ejemplos, van en entrevistas o recuadros). La plana de cierre de ese himno peñista corre por cuenta de Fermaca, empresa dedicada al ramo energético que tiene como subsidiaria a Tejas Gas de Toluca. ¿Cuánto costó ese esfuerzo en inglés y a todo color por convencer al selecto público extranjero de que en México las cosas son distintas a como por todo el mundo hoy se están denunciando? ¡Hasta mañana!
Twitter: @julioastillero

