Oaxaca de Juárez, 6 de marzo
MILENIO CARLOS MARÍN EL ASALTO A LA RAZÓNFelipe de la Cruz dijo ayer que sus representados impedirán las elecciones en Guerrero.
Para intentarlo, piquetes magisteriales y estudiantiles afines irán “colonia por colonia y municipio por municipio” con el pretexto de que “ningún partido político es la solución al conflicto del país”.
No se refería a la reforma educativa, que tanto afecta los intereses y combate la corrosiva Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (de cuya facción guerrerense De la Cruz es uno de los líderes), sino el derivado del asesinato de los jóvenes de Ayotzinapa.
La amenaza contra el ejercicio de un derecho ciudadano la hizo comovocero de los padres de las víctimas.
Y en efecto, “ningún partido” es “la solución” a un “conflicto”… ni en México ni en cualquier otro país.
Lo que estos antieleccionistas no aceptan es que del asesinato de los normalistas deben ocuparse las instituciones de procuración e impartición de justicia de regímenes electos de manera democrática y que, si las nacionales no sirvieran, se cuenta con instancias internacionales como la Interamericana, que ya está en México.
cmarin@milenio.com
EXCÉLSIOR JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ RAZONESMuchas de las campañas electorales para gobernador comenzarán este viernes y otras en los próximos días. En los hechos es el inicio de la campaña propiamente dicho de cara a los comicios del 7 de junio. Las listas de candidatos a diputados han decepcionado a muchos, ya que para disputar verdaderamente el voto popular, los partidos apostaron a las candidaturas de gobernadores; para el Congreso los partidos han preferido, todos, apostar por hombres y mujeres de sus respectivas estructuras, salvo, claro está, algunos de los más pequeños, como Movimiento Ciudadano, que apuesta a concentrar disconformes de ese proceso de selección entre sus adversarios.
La campaña comienza con un signo ominoso: las brutales presiones al Consejo General del INE a cargo de buena parte de los partidos. Es triste porque el INE no tiene ni un año en funciones es producto de una reforma electoral más que profunda que plantearon los mismos partidos que ahora la cuestionan; sus once consejeros fueron elegidos por los partidos después de una larguísima negociación y son los propios partidos los que han establecido reglas y normas que, ahora, no siempre cumplen o con las que se dicen disconformes. Es como si en un juego de futbol, cada vez que el árbitro toma una decisión que no les gusta, se retirara un equipo al vestuario esperando que la cambiara, en medio de acusaciones de que el árbitro está vendido.
No tiene nada que ver con la legalidad o la equidad electoral y sí mucho con los resultados de las primeras encuestas que se han dado a conocer. Más allá de la forma en que se presentan las encuestas, existe una amplísima coincidencia en sus números: la preferencia electoral por el PRI es hoy de cerca del 32%, pero a eso hay que sumarle el Partido Verde que, para sorpresa de muchos, se ubica por encima del 10%, un porcentaje muy cercano al del PRD y por encima de Morena, que de todas formas aparece con un 9 por ciento. El PAN está en sus niveles históricos de alrededor de 26% y con muy buenas perspectivas en varios comicios estatales y las federales. La única encuesta que difiere un poco de estos números es la de Mitofsky que le da unos puntos más al PRD (lo coloca hasta en 16) y un poco menos al Verde (lo deja en 9). El hecho es que el PRI y el Verde juntos (habrá que ver qué sucede con Nueva Alianza, que sumaría por lo menos otros tres puntos), estarían muy cerca de repetir la mayoría en la Cámara baja.
Lo que ha molestado a algunos y desconcertado a otros es el porcentaje del Partido Verde, el único partido que muestra un crecimiento constante elección tras elección. En la Ciudad de México, antipriista por naturaleza, y por ende también distanciada del Verde, ese partido ha sido objeto de todo tipo de críticas y no se lo termina de tomar en serio. Pero sus adversarios deberían hacerlo: el Verde está creciendo en casi todos los estados; gobierna varios municipios; tiene posiciones fuertes en el Senado y la Cámara de diputados; gobierna Chiapas y tiene la campaña publicitaria no sólo más eficiente (cerca del 80% recuerda el slogan de el Verde sí cumple, y lo identifica con ese partido), sino también la que ha sido más metódica y con mayor continuidad de todas. El Verde lleva por lo menos tres elecciones federales sin apartarse de una misma línea y está recogiendo los frutos de esa disciplina publicitaria.
No estoy hablando de posiciones políticas, ni tampoco de si se está o no de acuerdo con la línea que ha llevado ese partido, sino de su campaña, de cómo logra conectarse con una parte del electorado que no tiene problemas con los cineminutos, que le parece muy bien que haya circos sin animales o que se castigue con penas más duras a los secuestradores. Y nos guste o no, hay muchos electores que están de acuerdo con ello y lo ven como un logro de ese partido, entienden que sí cumple.
No entiendo por qué esa campaña quiere ser vetada por autoridades electorales y otros partidos. Todos los partidos presumen sus logros y denuncian las fallas de los otros o del gobierno. Pero los partidos que lo apoyan no pueden presumir lo que consideran sus logros. De eso se trata una elección.
Iría más lejos, el propio gobierno tendría que tener derecho a defender sus logros, como lo tienen sus adversarios de criticarlo. Pero los partidos se han quedado con el más completo, total y absoluto monopolio de las campañas. La sociedad, las personas, los grupos sociales no tienen derecho a participar, opinar, comprar espacios y generar opinión a favor o en contra de una política, un partido, un candidato. Ninguna democracia en el mundo funciona con tantas limitaciones para la sociedad y tantas prerrogativas para los partidos. Ninguna otra les entrega a éstos tanto dinero y tantos spots gratuitos (para esta elección suman ya más de 16 millones de anuncios). ¿No deberíamos pedirles a los partidos, a todos, que por lo menos respeten y acepten al árbitro que ellos mismos designaron?
LA JORNADA JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ ASTILLEROEl turno ha tocado a las Naciones Unidas y su comisionado para asuntos de derechos humanos, el jordano Zeid Ra’ad Al Hussein, quien ha hecho saber que México está en la lista de 38 países con graves violaciones a los mencionados derechos (en esa nómina de infamia sólo se incluyó a dos naciones latinoamericanas, Venezuela y México). El alto funcionario, quien es el primer asiático, musulmán y árabe en ocupar tan honroso puesto, ha dicho que México es un cruel ejemplo de cómo la violencia criminal puede amenazar ganancias democráticas logradas con esfuerzo
. Recordó que ha expresado en repetidas ocasiones su preocupación respecto a la violencia generalizada en partes de América Central y en México, y los vínculos con el crimen organizado, las fuerzas de seguridad y las autoridades locales y centrales
y puntualizó quela desaparición de 43 estudiantes en Iguala está lejos de ser un caso aislado, pero desafía a las autoridades a que realicen acciones decisivas para acabar con la impunidad y evitar estos crímenes en el futuro
.
Zeid es un veterano de la diplomacia multilateral, según la página de Internet de la ONU, donde también se consigna que su dilatada experiencia
incluye haber tenido “un papel decisivo en la creación de la Corte Penal Internacional, al presidir las complejas negociaciones sobre los elementos de los crímenes constitutivos de genocidio, crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra. Los tribunales de todo el mundo citan como fuente autorizada la definición de ‘crímenes de lesa humanidad’ que esos ‘elementos’ refinaron”.
Y sin embargo, el peñismo se remueve. A esas y otras visiones distintas de las enarboladas por Los Pinos se les enfrenta con palabrería simplona, fluctuante entre la demagogia y el cinismo, con la vista puesta en la resonancia mediática interna (donde las versiones oficiales aparecen como triunfadoras, a partir de tan condescendientes como insostenibles explicaciones
de los maestros nativos a los párvulos foráneos). No es que sean falsas las apreciaciones de organismos como la ONU, sino que no estánactualizados
, o no conocen la realidad y los términos judiciales mexicanos o simplemente están fuera de foco, según los aparatos gubernamentales de contestación casi automática (por cierto, la teleprocuradora Arely Gómez estáatendiendo
a los miembros de la CIDH que ahondan en las ya improbables investigaciones sobre los 43 desaparecidos).
Dos episodios de narcotraficantes caídos en oportuna desgracia han aparecido en esas historias de súbitos triunfos efímeros (de duración suficiente para ir alimentando la maquinaria mediática que con la sucesión de escándalos mantiene a la población informada
pero sin ir al fondo de los problemas, sin contexto, platillos plásticos para los puestos de comida periodística rápida).
De La Tuta y su banda de pensadores fallidos ya se ha hablado aquí. Pero el éxito más reciente de cartelera se relaciona con Omar Treviño, alias el Z-42, a quien las autoridades pintan (para variar) como un alto comisionado del crimen organizado cuya captura no sólo significa un golpe histórico, impresionante y nunca visto contra el bando delictivo en turno sino que, en la especie, podría significar el derrumbamiento de Los Zetas hasta ahora tan indestructibles.
Es de lamentarse que la gira de Enrique Peña Nieto al Reino Unido haya terminado, y que ya no sean necesarios más incentivos de imagen para el proceso de instalación de Arely Gómez en la XHPGR y de Eduardo Medina Mora en la Suprema Corte Televisa, pues de haber durado más días esos acontecimientos, con toda seguridad se habrían producido más aprehensiones (sin un solo disparo, por supuesto) de grandes jefes criminales y varios cárteles estarían condenados a desaparecer para dar paso a recomposiciones más elegantes y formales. Lástima, mexicanos…
Una profesora, cuyo nombre será mantenido en reserva, expresa su preocupación electoral por lo siguiente: En días pasados nos llegó a las escuelas primarias capitalinas una solicitud por parte del administrador federal de Servicios Educativos en el DF, Luis Ignacio Sánchez, para entregar a las jefas de familia información sobre el Programa Seguro de Vida para Jefas de Familia (en esencia, un tríptico informativo y un formato de solicitud de ingreso al programa por parte de Sedesol). La responsable de la operación es Marlyn Alejandra Oribe Hernández, quien dice ser en Sedesol la coordinadora del programa Seguro de Vida para Jefas de Familia en el Distrito Federal. Nos están solicitando que entreguemos a los padres de familia el formato y el tríptico y que nos lo regresen firmado con copia de CURP e IFE (sic) para fines de marzo. No sabemos qué uso le puedan dar a la base de datos que se formará con la información de las jefas de familia, ya que también piden nombres de hijos y de beneficiarios (hasta tres)
.
Y, mientras se puntualiza que el asesinato de un contralmirante en el puerto de Lázaro Cárdenas nada tuvo que ver con la cita a comparecer girada a Servando Gómez, La Tuta, ¡hasta el próximo lunes!
Twitter: @julioastillero
