Oaxaca de Juárez, 13 de julio
LA JORNADA
ASTILLERO
JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ
Suspenso, intrigas y traiciones en el cuadro escénico dominado por las construcciones en entredicho: hoy el túnel bien armado, con servicio individual de transporte, envidia de la línea 12 y sus vergüenzas, pero antes las Casas Blancas facilitadas por contratistas agradecidos y las concesiones de grandes obras a infladores de presupuestos para pagar favores a políticos (Higa y OHL, ejemplos de escándalo, pero ni remotamente los únicos). Sale en libertad bajo tierra el ya mítico jefe del narcotráfico que ha financiado campañas electorales a gobiernos que luego lo han protegido. No le alcanzará la garra igualmente viscosa de jueces y agentes estadunidenses que pretendían una extradición que el siniestro Jesús Murillo Karam denegó con presunta habilidad jurídica, que incluso invocaba la defensa de la soberanía mexicana para mantener en sus centros de readaptación
social al preso número Uno que los gringos suponían con fundada razón podría fugarse, o darse por fugado, de las cómplices manos mexicanas. Pasadas las elecciones y prestado un servicio escenográfico exitoso
: ¿ Chapo, nada me debes; Chapo, estamos en paz?
Es hidalguense la ficha naturalmente más dañada, pues Miguel Ángel Osorio Chong ha concentrado en su presidenciable escritorio la política interior, la seguridad pública y nacional y el sistema carcelario. Hasta ahora parecía un precandidato con bandera desplegada, ya colocado por encima del lánguido Luis Videgaray al que mantienen en bajo perfil las cuitas económicas del país. De los gobernadores en funciones sólo el frívolamente Verde Manuel Velasco pareciera mantenerse como competidor. La renuncia de Osorio parecería obligada si no logra recapturar al minero prófugo (no se habla de alguien radicado en Canadá), aunque en el sistema peñista de complicidades que sobreviven a todo siempre será posible alguna coartada en espera del conmocionante escándalo sucedáneo. Al acecho está el gran compadre Luis Miranda Nava, especializado también en acumulación de riquezas, quien hasta ahora ha despachado como una especie de secretario adjunto de Gobernación, con cartera de subsecretario. Y siempre le quedará a Peña Nieto la opción de Manlio Fabio Beltrones, tan adecuado para estos momentos de crisis que por ello mismo le ha mantenido hasta ahora a una sana distancia
.
Vista desde otro plano, en tiempos tan complicados en términos de dólares, empleo e incluso futuros financiamientos electorales, la reinstalación del empresario Guzmán Loera en la operación directa de su negocio transnacional tan exitoso podrá aportar equilibrios, mediante acuerdos o mediante guerra, concárteles desbordados como el JaliscoNueva Generación, que es una reformulación del que durante décadas gerenció sin sobresaltos innecesarios el jefe de la plaza tapatía, Ignacio Coronel, en entendimiento claro con elcártel de Sinaloa.
En lo inmediato, es evidente que ha causado a Peña Nieto más que desdoro internacional la fuga en si mayor del músico de Badiraguato (el nombre de esa nota, la séptima de la escala, se debe a las iniciales de Sancte Ioannes, en recuerdo de que así empieza el himno de San Juan Bautista, mientras Santa Juanita se llama, en irónica referencia verde, la colonia donde seconstruía
la casa que dará pie a los siguientes corridos en honor de San
Joaquín, el nuevo patrono tunelador). Luego de arreglos subterráneos para reparar las relaciones entre Francia y México, con las cesiones peñistas para cerrar el caso de Florence Cassez a satisfacción de la nación europea, y de la diplomática indolencia gala ante los abusos del Primer Tío, Arturo Montiel, para retener con él a los hijos que tuvo con Maude Versini, todo parecía pintado con colores brillantes para la visita del ocupante actual de Los Pinos a París y su participación triunfal en los festejos nacionales franceses, el mexiquense al frente de una delegación multitudinaria programada en modo jeque.
Pero he ahí que la misma noche del vuelo y el revuelo, en viaje internacional como antes había sucedido con el caso de la famosa Casa Blanca, Peña Nieto fue exhibido como administrador fallido de una república bananera en la que el verdadero poder reside en los cárteleso en un cártel del narcotráfico. En febrero de 2014 había dicho Peña Nieto a León Krauze que una segunda fuga del Chapo sería verdaderamente algo más que lamentable, imperdonable
, y aseguró que el Estado y el gobierno tomarían las debidas providencias
para impedirla.Es algo en lo que he insistido, créeme, todos los días al titular de Gobernación: ¿lo tienes bien vigilado?, ¿estás seguro?, porque obviamente es una responsabilidad que hoy tiene a cuestas el gobierno de la república, el asegurar que la fuga ocurrida hace algunos años nunca más se vuelva a repetir
. Pues sí, aquí se coincide con Peña: es imperdonable esta segunda fuga. ¿Y? ¡Hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
PUNTOPORPUNTO
EXPEDIENTE POLÍTICO
JOSÉ CONTRERAS
Con base en información obtenida por este reportero, es posible documentar la forma en que opera el ejército clientelar que tiene a su disposición el jefe delegacional con licencia en Miguel Hidalgo y diputado local electo del PRD, Víctor Hugo Romo.
Este ejército está encabezado por la lideresa vecinal Verónica Sánchez Gutiérrez, quien reclutó a centenares de brigadistas para promover el voto a favor de Romo en el distrito local VIII.
Sánchez Gutiérrez ofreció un pago de 100 pesos por jornada, pero al final muchos se quedaron si cobrar.
Contamos con el listado completo de los brigadistas, con nombres, apellidos, número de credencial de elector y lo que cada uno cobró o debía cobrar, pero no los damos a conocer para proteger sus datos personales.
Lo que sí podemos decir es que de acuerdo con esas nóminas, el equipo de Romo había pagado hasta el pasado 1 de junio –seis días antes de las elecciones— 819 mil 900 pesos y tenía pendiente de pago otros 122 mil 100 pesos.
Todo candidato está en su derecho de contratar brigadistas. El problema con Romo es que según los testimonios recabados, el dinero para pagar a su ejército salió de la delegación Miguel Hidalgo.
Otro problema lo representa la comandante del ejército. Verónica Sánchez se asume como presidenta de la asociación Amor por mis semejantes, de la cual no existe registro oficial.
Con ese membrete, la lideresa obtiene apoyos económicos de la delegación para madres solteras y otros sectores vulnerables, pero entrega parte de los recursos a las beneficiaras y se queda con el resto.
Por supuesto, las beneficiarias –que están en un padrón que ella controla– están obligadas a asistir a asambleas, mítines, marchas y lo que se les ofrezca a ella o a Romo.
Verónica controla los predios invadidos ubicados en Azcapotzalco 81, Azcapotzalco 117, Calzada México Tacuba, Esclavos 35, Norte 73 y Primavera 55.
Sus habitantes, que viven con la zozobra de ser desalojados de un momento a otro y con la expectativa de adquirir una vivienda regular, deben pagar cuotas de 50 pesos cada que asisten a las asambleas convocadas por Verónica y participar en mítines y marchas.
A partir de octubre la delegación será gobernada por Xóchitl Gálvez. Pero los solicitantes de vivienda y los grupos vulnerables seguirán bajo el yugo del diputado Víctor Hugo Romo y de sus lugartenientes.
OFF THE RECORD
**PRIISTAS DEL PRD
La toma de la tribuna del Congreso de Oaxaca, el pasado viernes, por parte de los diputados locales del PRI, hizo palidecer a los perredistas, que son los expertos en esa materia.
A ver si el PRD no demanda al PRI por violación a los derechos de autor.
**LA GRAN BURLA
Cualquier calificativo que se le dé a la nueva fuga de El Chapo es insuficiente.
Se trata de una burla a las instituciones, a la ciudadanía y a la inteligencia humana.
Ahora tenemos un nuevo prófugo, experto en fugas de penales de máxima seguridad.
expedientepolitico@yahoo.com.mx
www.puntoporpunto.com
EXCÉLSIOR
RAZONES
JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ
Si hace un año y 139 días el presidente Peña había sido despertado en la madrugada para anunciarle que, por fin, casi 13 años después de que se fugara del penal de Puente Grande, Joaquín El Chapo Guzmán había sido capturado en Mazatlán, en la medianoche del sábado, poco antes de hacer escala en el aeropuerto de Gander, en la isla de Terranova, rumbo a París, el Presidente recibía una llamada que enturbia el futuro de su administración: era informado de que, por segunda ocasión, el narcotraficante más importante de México y del mundo, el hombre que se había dicho desde febrero del 2014 que no era necesario extraditarlo a Estados Unidos porque se habían tomado todas las medidas necesarias para que no volviera a fugarse, había desaparecido de su celda en el penal de máxima seguridad del Altiplano.
Esa llamada abrió la más profunda y grave crisis política que ha vivido la administración Peña. Decimos bien: crisis política, no una crisis coyuntural ni siquiera de seguridad.
El desafío obviamente no es sólo atacar la situación, buscar responsables, descubrir qué custodios u otros funcionarios de la prisión (y de la zona aledaña) trabajaban en realidad para El Chapo Guzmán, sino realizar los cambios profundos que se requieren en la seguridad del país y que no se efectuaron después de la primera fuga de El Chapo y tampoco en los años posteriores, en algunos casos por desidia, en otros por falta de apoyo político, en muchas ocasiones porque se quiere enmascarar la situación que vive el país en este ámbito con medidas cosméticas que no van al fondo de la enfermedad. Apenas esta semana entrevistábamos al secretario de la Defensa, el general Salvador Cienfuegos que nos decía que el Ejército, las Fuerzas Armadas, realizan ya demasiadas funciones de seguridad interior, y que en estos terrenos “hay mandatos que se han dado y que no veo que avancen a la velocidad que, al menos nosotros, quisiéramos… si no tenemos policías ningún concepto (de seguridad) va a funcionar”. Los custodios son policías, los que deben vigilar el perímetro del penal o hacen inteligencia también.
La base de la pirámide está endeble o simplemente podrida. No puede ser que a 14 años de su primera fuga, El Chapo se vuelva a escapar utilizando, en esta ocasión, un método más sofisticado (no se fue en un carro de lavandería por la puerta del penal sino utilizando un túnel de mil quinientos metros de longitud), pero que se basa exclusivamente en la misma premisa: comprar la complicidad de la estructura de seguridad que debería cuidarlo.
Incluso, en varios términos lo ocurrido en la noche del sábado es más grave que lo sucedido en enero del 2001. Estamos hablando de haber construido un túnel de kilómetro y medio de largo; de haber atravesado a una profundidad de más de diez metros, los propios cimientos del penal; de tener la capacidad de conocer exactamente la ubicación de la celda de El Chapo y poder desembocar esa construcción exactamente en su regadera. Implica haber vulnerado las alarmas que se supone existen para evitar este tipo de construcciones en un penal de máxima seguridad; haber tenido cooperación de guardias o de funcionarios desde mucho antes de la fuga; significa que no se realizaron, o se realizaron negligentemente, las labores que siempre se efectúan en la zona circunvecina del penal del Altiplano (y de todos los de máxima seguridad) para tener controladas construcciones, movimientos extraños o sospechosos en la zona. Implica fallos terribles en la inteligencia: según las primeras versiones en la construcción del túnel debe haber implicadas cerca de 50 personas (se supone que se construyó con métodos manuales para no mover maquinaria) y obviamente esa tiene que haber sido una labor de meses. También durante mucho tiempo tiene que haber habido complicidad interna en la prisión. ¿Semejante movimiento de personas y materiales sin detectarlo siquiera?
Pero no es lo más importante. Si no hay cambios mucho más profundos, si no se comprende que se requiere de un esfuerzo nacional que vaya mucho más allá de las responsabilidades compartidas, estas historias se seguirán repitiendo, en ocasiones con personajes tan famosos como El Chapo, en otras con decisiones judiciales incomprensibles, como con El Menchito. Lo cierto es que esos cambios de fondo no se han inducido desde el gobierno federal, la seguridad no estuvo en el Pacto por México y el decálogo de noviembre quedó en letra muerta; en el ámbito legislativo han sido lisa y llanamente ignorados (ver nuevamente la entrevista con el generalCienfuegos cuando explica porqué los legisladores no quieren aprobar un marco legal para el desempeño militar en la seguridad interior); los gobiernos estatales hacen como que se esfuerzan pero en la mayoría de los casos no asumen responsabilidades; en sectores sociales y políticos se prefiere victimizar a los victimarios. Y la gente está harta. La fuga de El Chapodestruye muchas cosas, pero sobre todo la confianza y la credibilidad.
LA RAZÓN
PULSO POLÍTICO
FRANCISCO CÁRDENAS CRUZ
Sin Presidente de la República ni secretario de Gobernación y con la mayoría de miembros del gabinete en vuelo a París, México quedó virtualmente al garete desde la tarde del sábado, lo que Joaquín El ChapoGuzmán Loera aprovechó por la noche para fugarse del supuesto penal de “alta seguridad” de El Altiplano por un túnel de kilómetro y medio.
A su arribo a la capital francesa el Ejecutivo federal dijo que esa fuga —la segunda del capo sinaloense de otro penal de “alta seguridad”, como el de Puente Grande en Jalisco, el 19 de enero de 2001—“es una afrenta para el Estado mexicano” que “indigna a la sociedad” y que a él lo tiene “profundamente consternado”, por lo que ordenó el inmediato regreso del titular de Segob y del gabinete de seguridad, Miguel Ángel Osorio Chong.
DE ESTO Y DE AQUELLO…
Tras la espectacular fuga del líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán, que desde donde quiera verse es un nuevo y vergonzoso suceso que vuelve a colocar a México como ejemplo de ineficiencia y corrupción en materia carcelaria, se espera que el Presidente Enrique Peña Nieto se decida al fin a hacer cambios en su gabinete.
La complicidad de los responsables del penal pomposamente llamado de “alta seguridad” del Estado de México y la ineficiencia de los del área de seguridad en distintos niveles son hoy tan evidentes como lo fue la que favoreció su primera escapatoria, del de Puente Grande, en Jalisco.
Dirigentes y legisladores de todos los partidos políticos y distintas voces de la sociedad coincidieron en condenar que lo ocurrido es una muestra más del desorden, la falta de coordinación y la corrupción que privan en el sistema carcelario del país.
A eso se suma la cauda de críticas, cuestionamientos y mofas hechos a través de las redes sociales desde que se anunció la escapatoria de El Chapo a través de un túnel de kilómetro y medio, desde El Altiplano hasta una casona ubicada entre matorrales, sin que ninguna autoridad, ni federal ni estatal, se percatara de su construcción.
Por lo pronto, desde la medianoche del sábado, y en pleno vuelo presidencial a París, el capo sinaloense volvió a convertirse en el delincuente más buscado de México y del mundo, por una segunda fuga que le debe haber costado una millonada en dólares.
Tras registrarse como candidato a la presidencia del PAN, el diputado federal Ricardo Anaya Cortés presentó a quienes formarán parte de su comité ejecutivo nacional, entre ellos Josefina Vázquez Mota, el senador Ernesto Ruffo Appel, el ex secretario de Gobernación, Santiago Creel y los diputados federales Damián Zepeda, Fernando Rodríguez Doval y Rocío Reza, así como la diputada local poblana Genoveva Huerta.
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