Oaxaca de Juárez, 15 de abril
EXCÉLSIOR RAZONES JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZEs verdad, 70 por ciento de los ciudadanos no nos sentimos representados por nuestros legisladores: muchos ni siquiera saben quién los representa en el Congreso, local o federal. Pero las elecciones definen qué gobierno tenemos y qué tanto castigamos o premiamos el desempeño de las autoridades y los partidos, del oficialismo y también de las oposiciones. Y, en última instancia, hay que aprovecharlas: las del próximo 7 de junio son las elecciones más caras de la historia de México y siempre hay que recordar que nosotros, con nuestros impuestos, somos quienes pagamos la fiesta.
En el mundo electoral hay varias novedades interesantes. La mayor de ellas que pasó prácticamente desapercibida, es que el PRI, el PAN y el PRD irán juntos, con candidatos únicos, en algunos municipios michoacanos, como Tancítaro, para evitar amenazas del crimen organizado. En los pasados comicios michoacanos acentuar la división entre los partidos, ahuyentar a los posibles candidatos que por la razón que fuera no eran “aceptables” para los grupos criminales, fueron de los instrumentos claves para terminar colocando en muchas presidencias municipales, y en otras posiciones políticas, a personajes sencillamente impresentables. Es una buena señal que los partidos comprendan que todos pierden presentándose divididos en esas circunstancias y territorios.
Otro punto interesante es el de las candidaturas independientes que, como ocurre con muchos temas políticamente correctos, no resisten la prueba de confrontarse con la realidad. Las candidaturas independientes no han funcionado. Se podrá decir que las medidas son muy restrictivas, que es casi imposible así despuntar desde fuera de los partidos, y es verdad. Pero lo que es restrictivo es el sistema electoral que tenemos: sobreregulador, pesado, caro y financiado con recursos públicos siempre crecientes, diseñado para la lucha de spots no para confrontar ideas y candidatos, donde la participación de la ciudadanía está limitada al mero ejercicio de votar. En ese contexto las candidaturas independientes no funcionarán.
Hay una excepción que confirma la regla: el caso de Jaime Rodríguez, El Bronco, en Nuevo León. Un hombre con una larga carrera en el PRI local que inició su aventura como candidato independiente, hasta ahora con mucha mayor repercusión de la que se esperaba. Es el suyo, ya, un triunfo, pero es el reflejo, más que de sus ideas (no conozco ninguna original hasta ahora en su discurso), del hartazgo de la gente por la clase política… aunque para ello termine optando por un político tradicional con botas, sombrero y un discurso poco formal.
Hablando de discursos poco formales, no deja de llamar la atención que los partidos no tengan propuestas para los jóvenes. Las tiene un poco el Verde, con algunas que pegan entre la gente joven, mientras el PRD termina apostando, en mi opinión por razones erradas, demasiado a temas como la legalización de la mariguana o a la generalización del Wifi. Del PRI o del PAN para los jóvenes no hay nada nuevo, que tenga algo de sustancia. Morena prefiere hablarle al pasado y a la tercera edad (o a jóvenes que creen que en el pasado encontrarán algo de futuro).
En las instituciones, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, dice estar convencido de que el proceso está avanzando con certidumbre, incluso en entidades con evidentes conflictos, como Guerrero. Si es así sería un golpe para los movimientos desestabilizadores. Mientras, en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación hubo cambio de presidente y quedó al frente del TEPJF un hombre que da confianza en esa institución, clave para los equilibrios en el propio proceso: se trata de Constancio Carrasco Daza, un jurista inobjetable.
Y en el terreno del futurismo, el destape de Miguel Ángel Mancera por parte de Carlos Navarrete para 2018, está muy lejos de ser un lapsus del presidente nacional del PRD. Es un guiño político interesante que era necesario que se diera, sobre todo cuando en frente, en la disputa por la izquierda, López Obrador se presenta ya como candidato (¿y esos no son actos anticipados de campaña?) y como dueño de toda una corriente en la que ya hace tiempo no tiene la hegemonía, denunciando vicios que fue él mismo quien los inculcó. Mancera le va a ganar el DF a López Obrador (que no se enoje Andrés Manuel, no se puede denunciar fraude con tanta anticipación, que recuerde que hoy ninguno de los dos son candidato) porque representa, a futuro, mucho más y es una opción mucho más incluyente. Y si eso ocurre, la historia de la izquierda cambiará. Pero primero, ellos, como otros pocos (no hay muchos aspirantes reales para el 2018), deben pasar la aduana del 7 de junio.
LA JORNADA ASTILLERO JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZvoz de las empresas, según su propia definición), Enrique Peña Nieto aseguró con grandilocuencia que México es un país
donde la libertad de expresión y el acceso a la información forman parte de su normalidad democrática. Según la optimista retórica de autoconsumo del mexiquense,
la libre manifestación de ideas es una conquista de la nación y se refleja en la vitalidad de medios impresos y electrónicos que participan en este ejercicio.
Entusiasta, dio referencias cuantitativas, pues precisó que en nuestro país se publican diariamente 600 periódicos, circulan 650 revistas, se producen miles de programas en radio y televisión, y ha crecido notablemente la participación de los mexicanos en Internet, particularmente en cuentas de Twitter y Facebook.
Sin embargo, más allá de la exaltación del flujo informativo en sí, poco puede presumir el peñismo en cuanto al respeto e impulso de un periodismo crítico y moderno, plural y participativo. Por el contrario, los densos meses que lleva en el poder este grupo (ni siquiera ha cumplido la mitad de su penoso transitar) han significado la recuperación y engrosamiento de los peores vicios del priísmo más tradicional, mediante entendimientos generosos con medios, figuras y directivos alineados con los libretos oficiales y el forcejeo, el condicionamiento o la supresión de los espacios que no se ajustan a los lineamientos deseados en las cúpulas presupuestalmente armadas.
A fin de cuentas, en lo que va de la actual administración federal se ha buscado instaurar un confinamiento manejable en cuanto al periodismo crítico. El golpe más seco que se ha producido en este periodo ha sido la suspensión del programa de Carmen Aristegui, cuya ausencia, al frente de un profesional equipo de trabajo, resuena didácticamente cada mañana mexicana para demostrar a los ciudadanos que las voces distintas pueden ser acalladas por los poderes y que la normalidad
deseada por esas cúpulas requiere de planicies periodísticas repletas de escenarios similares y de ríos de información sin análisis verdaderamente crítico, en una frivolización mediática que cree posible disimular así las aristas reprobables de la realidad nacional.
Cierto es que ayer se dio a conocer que un juez federal, Fernando Silva, concedió la suspensión provisional solicitada en el caso y ordenó al grupo MVS sentarse a negociar con la periodista Carmen Aristegui, con la intervención de un conciliador imparcial, a efecto de que busquen un acuerdo que permita reanudar la transmisión del noticiero radiofónico
(el entrecomillado corresponde a la nota de Alfredo Méndez en el portal de La Jornada). También es alentadora la instrucción de que se dejen de aplicar los lineamientos
periodísticos impuestos por la empresa, y la advertencia preliminar
de que el contrato entre periodista y MVS podría estar en riesgo y significar inhibiciones a la libertad de expresión. Pero han de tomarse con reservas procesales estas primeras expresiones judiciales, pues corresponden a una fase inicial de un largo litigio en el que diferentes instancias y criterios pueden dar volteretas conforme al estilo tan sabido en el ambiente judicial siempre regido por los intereses políticos, en especial los provenientes del Poder Ejecutivo Federal.
El confinamiento del periodismo crítico pasa también por el desentendimiento institucionalizado de las notas, reportajes, investigaciones, artículos, columnas y opiniones que no se ajusten a la compactación pautada. Un ejemplo claro se ha dado en dos casos recientes de escándalos en las alturas por conductas indicativas de abuso de poder y de conflicto de intereses. Una, la de quien fue director de la Conagua, David Korenfeld, a quien se permitió retirarse del cargo sin mayores complicaciones, apenas sujeto a alguna indagación previsiblemente fofa de la secretaría de utilería que encabeza Virgilio Andrade, presuntamente dedicada a combatir actos de corrupción oficial.
En el caso del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y su subsecretario mexiquense, Luis Miranda, se ha confinado la información publicada por Proceso a una zona marginal, atenido el primer funcionario a la insuficiente versión de que sólo paga renta por propiedades suntuosas, sin entrar al fondo del asunto, que es el evidente conflicto de intereses al estar en tratos inmobiliarios con un contratista beneficiado en el Hidalgo que gobernó y en la administración federal en la que concentra inusitado poder (el otro peñista señalado, el subsecretario Miranda, ni siquiera se ha dignado fijar alguna postura pública al respecto).
Tampoco ha desmentido el titular de la Secretaría de Gobernación el dato duro publicado por el semanario dirigido por Rafael Rodríguez Castañeda respecto de la notificación notarial de las operaciones de adquisición de una vivienda en las Lomas de Chapultepec por parte de la esposa de Osorio Chong, quien también es funcionaria, ni más ni menos que directora del DIF nacional.
Al clásico estilo salinista, Los Pinos ni ve ni oye al periodismo crítico y de ser necesario le endereza campañas de estigmatización, pretendiendo contrastar el buen
entendimiento de quienes comparten las versiones oficiales con lareincidente
e infundada
conducta del otro
periodismo, el que no quiere ver las buenas noticias según las percibe e induce el lente del poder.
En otro rubro, la reportera Gloria Serrano hizo en La Jornada Maya(www.lajornadamaya.mx, proyecto que encabeza Fabrizio León) una crónica (http://bit.ly/1CLedR5) titulada No hay mejor regalo para el PRI que la división de las izquierdas
) de la plática con yucatecos que la semana anterior tuvo en Mérida este tecleador en La Casa de Todos, dirigida por Lorenzo Nicolás Peraza, luego de una invitación por Twitter de Efraín Tzuc.
Y, mientras el solícito INE (tan tolerante con el Verde
) censura un espot del PAN sobre el viaje de EPN a Reino Unido, con 200 invitados, ¡hasta mañana!
Twitter: @julioastillero

