Oaxaca de Juárez, 26 de noviembre
MILENIO CIRO GÓMEZ LEYVA LA HISTORIA EN BREVEEl desenlace funesto de la noche de Iguala, hoy hace dos meses, tuvo también sus beneficiarios. Que quizá no fueron pocos. Me refiero estrictamente a personas que, gracias a la fuga de los Guerreros Unidos y el desmantelamiento de la policía municipal, pudieron seguir viviendo.
Es el caso de un diputado local de uno de los distritos del norte de Guerrero, colindantes con Michoacán. Por los días de las fiestas patrias se vio forzado a parar en Iguala. Los criminales lo identificaron y llevaron a un restaurante, donde el jefe de la plaza comía camarones con Coca light. Le acercó un plato para compartir los mariscos, mientras le informaba de un presidente municipal de aquella región del norte que trabajaba para el antagónico grupo de Los Rojos. El diputado alegó que nada tenía que ver. El capo le dijo que no importaba, de todas formas debería entregarles 2 millones de pesos.
En esas estaban cuando un escolta entró al restaurante para avisarle al capo que por ahí rondaba un grupo de soldados del Ejército mexicano. Le advirtieron al diputado que los tres saldrían juntos, y que si topaban con los militares y él abría la boca, vejarían y matarían a su familia entera.
Y en efecto, se cruzaron con los soldados. El capo presentó al diputado como un vendedor de terrenos que le quería vender uno. Les creyeron.
Tres cuadras adelante, el capo le recordó al diputado que no se le fueran a olvidar los 2 millones. Comenzaba a correr el plazo de dos semanas para entregarlos.
“Antes de que termine septiembre, cabrón”, se despidió sudando cuando el termómetro marcaba 36 grados.
CARLOS MARÍN EL ASALTO A LA RAZÓNEl amoroso padre terminó clavándole un puñal a su criatura.
Si la vida fuera cosa de “justicia”, ni Cuauhtémoc Cárdenas ni el Partido de la Revolución Democrática merecían terminar así porque, aunque los reproches del ingeniero son en gran parte acertados, igual ocurre con la defensa y argumentación de Carlos Navarrete.
En la autocrítica partidista, Cárdenas debió renunciar desde cuando, encumbrado en la dirigencia del PRD y después encaramado en el Gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador se dedicó a reventar y perseguir a todos los liderazgos emergentes, y con especial encono a los más identificados con el ingeniero para alzarse con la candidatura presidencial.
¿Acaso no fue omiso Cárdenas ante los bochornosos derrapes de su entonces partido en los berrinches poselectorales de 2006 y consintió en 2012 el relanzamiento de su ex camarada, el mismo que brindó su apoyo a José Luis Abarca y a su padrino político Mazón para hacerse de la alcaldía de Iguala?
Triste la ruptura, el ingeniero acabó en pocos días con 25 años del mayor proyecto de unidad de la izquierda mexicana.
EXCÉLSIOR JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ RAZONESEl encuentro de ayer entre Carlos Navarrete y Cuauhtémoc Cárdenases uno de esos ejercicios que se ven muy bien de cara a la opinión pública, pero que terminan siendo vanos. Ni Navarrete hará cambiar de opinión al ingeniero ni éste está dispuesto a hacerlo: Cárdenas juega sus cartas internas sabiendo que tiene peso y legitimidad personal pero que no tiene capacidad de control alguno sobre la estructura partidaria. Ese control lo tiene Nueva Izquierda, lo tiene Navarrete y cuando se reúna el Consejo Nacional de su partido lo volverá a poner de manifiesto.
En realidad, la oposición a Los Chuchos en el PRD no alcanza ni siquiera a un tercio del partido. Ese es el problema de quienes quieren, como René Bejarano, formar un frente antichuchos que ya fracasó en las elecciones pasadas. Lo que están haciendo (y no deja de desconcertarme es ver al ingeniero Cárdenas junto a Bejarano) es tratar de fomentar una crisis en su partido presentándose como una mayoría cuando, en los comicios internos, los primeros que pueden considerarse plenamente limpios en la historia del PRD, organizados y supervisados por el INE, fueron arrollados por Nueva Izquierda y sus aliados.
Se ha usado, para eso el tema Abarca y hay que reconocer que la operación política y la capacidad de reacción de la nueva dirigencia ante la crisis de Iguala fue lisa y llanamente un desastre. Primero se comieron esa mentira de que los jóvenes estaban escondidos en casas. Tres días después comenzaron el proceso de deslinde con Abarca, pero se embarcaron en una defensa imposible de Ángel Aguirre, que ahora tanto a ellos como a integrantes del gobierno los amenaza diciendo que puede “rebelar cosas”, cuando en realidad es incomprensible que no esté tras la rejas: quizá la detención de su custodia, el domingo, con armas de grueso calibre y equipo de comunicación, sin contar con permiso alguno para ello, sea una señal de que se comienza a acabar su impunidad. Y luego de casi un mes de defensa del gobernador entraron al juego de sus enemigos internos culpando al gobierno federal de lo sucedido, sin entender que en esa estrategia ellos eran las primeras víctimas.
Más tarde rectificaron pero las cosas ya habían cambiado, los equilibrios internos ya eran otros, por lo menos en el terreno mediático. Y eso sucede porque sus dudas son existenciales. No han tenido, hasta ahora y salvo un par de intervenciones de Jesús Ortega, la capacidad de operación para recordar que a Abarca lo llevó Lázaro Mazón, el hombre de LópezObrador en Guerrero; que quien lo registró como candidato fue la corriente de Carlos Sotelo; que había un comité que se encargó de las candidaturas en el estado donde participó Nueva Izquierda, pero también las otras corrientes; que a quien le presentaron la información sobre las relaciones de Abarca y Pineda con Guerreros Unidos fue a LópezObrador en la propia Iguala y éste las desestimó y dijo “que había que apoyar a todos los candidatos”. Y que Aguirre no fue candidato de Nueva Izquierda, sino del grupo de Marcelo Ebrard. Que es una vergüenza queLeonel Godoy les esté dando clases de moral después de lo sucedido en su gobierno en Michoacán o que cuando Alejandro Encinas explique por qué hizo ingresar a un narcotraficante como Julio César Godoy, hermano por cierto de Leonel, a la Cámara de Diputados en forma soterrada para darle fuero, estará en condiciones de exigirle a Nueva Izquierda que explique cómo llegó Abarca a la presidencia municipal de Iguala.
Tenían eso y mucho más para explicar y trabajar y no lo utilizaron. ¿Por qué? Porque no terminan de asumir su identidad, porque no quieren romper o generar conflictos internos que justifiquen una diáspora, sin querer comprender que la misma ya está planteada y que sus adversarios internos si fracasan en el intento de quedarse con la dirección del PRD y con un número de candidaturas que va mucho más allá de su verdadera representatividad interna, eso es lo que terminarán haciendo: irse con Morena o estableciendo una alianza con ese partido.
Y eso se refleja en el tema de los vándalos que se denominan anarquistas. Rechazan los antichuchos la violencia, pero son los que cambiaron las leyes en el DF para que esos delitos no sean considerados graves; son los que pagan sus fianzas; son los que les ponen abogados defensores y los que ahora dicen que se trata de presos políticos. Ahí tienen que deslindarse Los Chuchos y confirmar el nuevo perfil que habían ganado y ahora perdieron. Una izquierda se define a partir de las causas que defiende y allí es donde Nueva Izquierda tendría que tratar de marcar la diferencia.
Mala leche
Liconsa está haciendo un magnífico trabajo con profundas implicaciones sociales. Quizá por eso la guerra contra sus directivos está más viva que nunca. Pero es una guerra fratricida que tiene origen en Oaxaca, en la pelea por la candidatura priista.
LA JORNADA ASTILLERO JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZSenadores mexicanos oficialistas saliendo de cuadro mientras los estadunidenses, republicanos y demócratas, ponían un pie en el foro al pedir a la Casa Blanca original (en la que vive Obama) que ayude a México a indagar lo que realmente sucedió con los estudiantes de Ayotzinapa y a castigar a los culpables, preocupados esos legisladores gringos (eso han dicho) por las circunstancias de protesta social que se viven en nuestro país.
Peña Nieto preparándose para los malabares de teleprompter de este jueves (con dirigentes perredistas y panistas felices de volver a las andadas pactistas, pues se supone que los anuncios implicarán másnegociaciones partidistas y camarales), con el acento puesto en que él seguirá trabajando con todo su empeño y capacidad
por México (es decir, demandantes de su renuncia, absténganse) y en las nuevas medidas palaciegas con las que se busca (dice) que no se repitan casos como el de Iguala. Revigorizado mediante unbaño de pueblo a cargo del priísmo de Hidalgo (tierra de caciques, con maestría en acarreos y simulación, con dos de sus anteriores gobernadores ahora en primera fila sexenal, Osorio y Murillo), el ocupante de Los Pinos afinaba sus reformas mientras jóvenes eran encapsulados y amagados en Pachuca por policías para que no se manifestaran en contra del atlacomulquense.
El entusiasmo represor está tan desbordado que incluso Jesús Rodríguez Almeida, el secretario de Seguridad Pública de una administración que en sus inicios fue tenuemente considerada de izquierda, la de Miguel Ángel Mancera, se permitió decir con gran alegría que felicitaba a su personal
por el trabajo demostrado, por el gran valor, gallardía, responsabilidad y, sobre todo, porque restablecieron el orden público, le guste a quien le guste
. La resurrección en el mancerismo del estilo calderonista sintetizado en la histórica haiga sido como haiga sido
contrasta con las movilizaciones y el ánimo de quienes vieron en esa gestapoliciaca de la noche del pasado 20 la confirmación salvaje del colaboracionismo del gobierno capitalino con el federal.
En otro tema: los gobiernos de México y Alemania tienen considerado firmar a finales del presente año un acuerdo de seguridad que será analizado y votado en 2015 en el Parlamento de ese país europeo. Millares de armas alemanas, con la venia exportadora del gobierno con sede en Berlín, han estado presentes en la escalada violenta que despuntó con Felipe Calderón y su guerra contra el narcotráfico
e incluso se ha denunciado que fusiles G36, producidos por la firma Heckler & Koch, fueron usados en el ataque de policías a estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa en Chilpancingo, en diciembre de 2011, en el que quedaron muertos los estudiantes Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría (el periodista alemán Wolf-Dieter Vogel hizo llegar fotografías de las armas policiacas a especialistas de su país y, con base en esos resultados, aseguró que era más que probable
que fueran G36).
A raíz de los sucesos de Iguala, también con estudiantes de Ayotzinapa, diputados, organizaciones no gubernamentales y ciudadanos han insistido en que Alemania no debe firmar el citado acuerdo de seguridad
(una discusión parlamentaria, en y una carta en busca de firmantes enwww.no-alacuerdo.de/), pero el gobierno de ese país, en consonancia con el interés de los productores de armas, insiste en suscribirlo. Alemania debe cuidar que las armas enviadas a México no sean utilizadas para la represión política y la violación de los derechos humanos. Pero no cuida ese país el cumplimiento de sus condiciones. En 2006 se autorizó la venta de armas a México con la especificación de que no deberían llegar a manos de policías de Chihuahua, Guerrero, Chiapas y Jalisco, por las circunstancias locales de aquel tiempo. Carlos A. Pérez Ricart (@perezricart en Twitter) estudió a fondo el tema y escribió un texto esclarecedor, en el que apunta que tres de esos estados fueron, precisamente, donde aterrizaron más fusiles, para ser precisos 4796, esto es, 49.7 por ciento, prácticamente la mitad de ellos
.
La historia de los rifles G36 alemanes en México (aquí, el texto de Pérez Ricart ) es “un caso más, junto a Rápido y Furioso, de la complicidad entre autoridades y empresas de otros estados nacionales relacionado con la violencia en México”, pero también un enigma con tufo a corrupción, pues las cuentas oficiales mexicanas no cuadran: en dos reportes oficiales de la Sedena en respuesta al Ifai, uno el 14 y otro el 15 de marzo de 2011, se reportaron mil 313 u 885 rifles menos de los consignados en otra información gubernamental, y con distintos precios. ¿Por qué la diferencia de costos? ¿Por qué la diferencia en el número de armas exportadas? ¿Dónde están las armas faltantes-sobrantes?
Y, mientras la camaradería entre manifestantes es convertida en prueba judicial acusatoria, ¡hasta mañana, compas!
Twitter: @julioastillero
