Oaxaca de Juárez, 2 de junio
EXCÉLSIOR
RAZONES
JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ
Quedan pocas dudas de que el PRI y el PAN, y en menor medida el PRD, serán las tres principales fuerzas políticas en el país luego de los comicios del 7 de junio. El Partido Verde jugará un papel importante porque con Nueva Alianza será el que le puede dar la mayoría en la Cámara de Diputados al PRI y Morena, pese a que hará una buena primera elección, sin duda perderá su competencia particular, tanto en el Distrito Federal como en el ámbito global, con el PRD.
En el PRI sienten que la mayoría legislativa, necesaria para el relanzamiento del que hablan, y mucho, en la administración Peña para después del 7 de junio, está al alcance de la mano, sumados sus votos con los de sus aliados. Se basan para ello en su estructura, en su capacidad de operación. Han decidido conceder en casi todo para llegar a las elecciones más o menos en paz: la última y muy controvertida concesión ha sido la postergación de la evaluación docente, que deja a la Reforma Educativa sin su piedra angular. La apuesta, empero, no estará para el PRI en las elecciones legislativas, sino en los estados: salvo Baja California Sur, que será para el Acción Nacional, y Campeche, que tiene asegurado, los otros siete están seriamente disputados, se puede llevar todo o nada, y en las 16 delegaciones del Distrito Federal, con suerte podrá ser competitivo sólo en una o dos de ellas. Pero más allá de que esos resultados estatales cambiarán, en uno u otro sentido, la percepción del resultado electoral, el gobierno federal ha apostado todo a mantener la mayoría en San Lázaro. Y es probable que lo logre.
El PRD tiene que estar satisfecho de la campaña que ha realizado. A fines del año pasado parecía que el mundo se le había caído encima y en parte lo ha revertido: la concentración, altamente simbólica, del domingo en el Zócalo lo demuestra. Conserva buena parte de su capacidad de operación y movilización (ese siempre ha sido el mérito de Nueva Izquierda), conservará, ya sin los porcentajes de antaño, inalcanzables luego de la ruptura de Morena, la mayoría en el Distrito Federal, en casi todas las delegaciones y en la Asamblea Legislativa. Puede ganar Guerrero, muy disputada con el PRI, y Michoacán, con Silvano Aureoles en una dura confrontación con Luisa María Calderón. En los demás estados su presencia será relativamente marginal, pero su porcentaje en los comicios federales le permitirá seguir siendo una sólida tercera fuerza electoral. Es la base que necesita para ir construyendo la candidatura de Miguel Ángel Mancera hacia el 2018.
Por cierto, dicen algunos que esta campaña ha mostrado la fuerza de López Obrador, ya que con su sola presencia ha colocado en el escenario a Morena. En lo personal creo que exhibe, más allá de esa fuerza menguante, las enormes limitaciones de un partido basado sólo en una persona: Morena no tiene más discurso que “ser AMLO” y llega al final de la campaña repitiendo lo que ha dicho una y otra vez López Obrador cada vez que ha sido candidato, para justificar sus derrotas: que le hacen fraude. Que alguien que fue candidato por primera vez en 1989, que lleva cinco elecciones, estatales y federales, siempre alegue que pierde porque le hacen fraude, suena más a caso de sicoanalistas que de politólogos.
El PAN ha funcionado bien pese a las divisiones y tendrá buenos resultados en lo federal y puede tenerlos en los estados. Es notable la campaña que ha logrado hilvanar en Querétaro, e incluso en un estado que tenía perdido, como Colima, también en San Luis Potosí, aunque tiene que revisar profundamente sus estrategias en el caso de Nuevo León. Será una segunda fuerza que terminará relativamente cerca del PRI en el ámbito federal y, como decíamos, teniendo asegurada Baja California Sur, en por lo menos otros cuatro estados puede dar la pelea. Un punto llama la atención: ésta ha sido la campaña del regreso de Felipe Calderón, no necesariamente del calderonismo. El expresidente (y sin duda Margarita Zavala) han estado mucho más presentes, han generado mucho más interés y adhesiones del panismo de la calle, que la dirigencia maderista. Calderón ha demostrado, más allá de los aciertos y errores del pasado sexenio, que sigue siendo uno de los principales activos que tiene el PAN. Es consciente de ello y no está dispuesto a abandonar ese papel. No pueden olvidar ese dato en la próxima elección partidaria.
El Verde ha jugado, al límite, como se esperaba de ellos. Ha soportado una carga mediática excesiva (los otros partidos han cometido tantas irregularidades como ellos, que nadie se engañe) y será una fuerza decisiva para que el PRI alcance mayorías. Nueva Alianza, bien dirigida por Luis Castro, ha jugado con acierto sus alianzas y no tendrá problema en alcanzar el registro. Los demás están en el limbo, incluso, un Movimiento Ciudadano que, inexplicablemente, apostó todo a una carta que sabían que no sería parte del juego, un Marcelo Ebrard políticamente desfondado.
LA JORNADA
ASTILLERO
JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ
Lo sucedido en Oaxaca tiene como contexto las movilizaciones en demanda de que sean cancelados, y no sólo suspendidos, los procedimientos evaluatorios instaurados por el peñismo en busca de tomar control por la vía laboral y administrativa del magisterio nacional (intento de sometimiento a Los Pinos que ha sido llamado, equívoca y tramposamente, reforma educativa). Una suspensión discrecional de las evaluaciones programadas, anunciada por la Secretaría de Educación Pública, no satisfizo a la dirigencia de esos profesores, de tal manera que la presión continuará hasta que la posposición circunstancial de los polémicos exámenes se convierta en letra definitiva y no quede en simple maniobra de unos días de duración, en tanto se realizan las elecciones.
El simple lance suspensivo provocó, sin embargo, reacciones políticas de alto nivel. Empresarios criticaron duramente el recular peñista en materia educativa, e incluso el presidente del Consejo Mexicano de Negocios, Claudio X. González, advirtió que ese tipo de conductas se vigilan interna y externamente, porque ante cualquier cosa se puede cambiar una modificación constitucional
, en una referencia a la preocupación de firmas internacionales en cuanto a la firmeza de los acuerdos a que se llegue en materia de petróleo y otros energéticos, con todas las reformas estratégicas
en tela de juicio
.
En dicho contexto, en la capital del país se reunieron ayer representantes de la oaxaqueña sección 22 con funcionarios de la Secretaría de Gobernación, mientras otros profesores se movilizaban en las calles del Distrito Federal y de otras ciudades, con la exigencia de echar abajo la mencionada reforma
y con un llamado expreso a boicotear las elecciones del próximo domingo. No se llegó a ningún acuerdo en la primera sesión, pero el diálogo
continuará.
La insólita combinación de factores profundamente adversos a la rutina comicial ha llevado al consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova, a reconocer de manera abierta que en este órgano están preparándose para enfrentar las peores circunstancias, con un límite que es absolutamente racional, y que no vamos a franquear, que es la seguridad de los funcionarios de casilla y de los votantes
(declaración hecha a Ciro Gómez Leyva en el noticiario matutino de Radio Fórmula).
Tales condiciones difíciles han hecho que un número aún impreciso de ciudadanos haya desistido de prestar servicio voluntario como funcionarios en las mesas receptoras de votos. El desánimo, la desconfianza y el temor se han mezclado, en algunas zonas con el ingrediente aterrador de las bandas del crimen organizado que alientan o desalientan candidaturas y ejercicios cívicos. Otros lugares hay, como Veracruz, donde el representante del Partido del Trabajo ante el consejo local electoral, Rafael Carvajal Rosado, ha dicho que van ocho mil 120 renuncias de ciudadanos que fungirían como funcionarios de casilla en toda la entidad
, presionados por el PRI y el gobierno del Estado, con dinero por delante para hacerlos desistir (nota enLa Jornada Veracruz ).
La derivación de lo electoral hacia senderos crispados y violentos es consecuencia de la acumulación de graves problemas sin resolver, frente a los cuales los partidos, las campañas y los candidatos, a pesar de la enorme cantidad de recursos públicos que consumen, y de la disponibilidad mediática que les acompaña, no han podido presentar programas y propuestas que sean socialmente bien acogidas, por muy afinadas que fueran las redacciones y los enunciados.
En el centro de la irritación de un segmento social crítico está el tema de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, como parte de un catálogo de violencia desde el Estado, en contubernio con los poderes del crimen organizado, que pasa por Tlatlaya y tiene como referente más reciente lo sucedido en Tanhuato, Michoacán, todo en el marco de la represión selectiva que tiene en la cárcel a Nestora Salgado y a Juan Manuel Mireles pero también a muchos otros dirigentes de grupos civiles opositores a abusos varios. En este entorno se produjo y sostiene la demanda de los familiares de los 43 de que no haya elecciones cuando menos en Guerrero.
Otro elemento que conspira contra la viabilidad electoral es la corrupción crónica y cínica que desde la develación periodística de la Casa Blanca de las Lomas de Chapultepec ha ido aumentando su muestrario irritante. En ese cuadro de galopante rapiña institucionalizada se inscriben las campañas y sus resultantes de esta ocasión, los gobernadores, presidentes municipales y diputados federales y locales. La perversión casi irreversible de lo público proviene en lo procesal de las necesidades de aprovisionamiento monetario no fiscalizado para campañas y día electoral, con suministros provenientes de tesorerías gubernamentales y de financistas oscuros. Nada que excite especialmente a votar.
La violencia antivoto vivida ayer en las tres entidades mencionadas en el primer párrafo de esta columna podrían hacer innecesaria la apasionada discusión que en círculos informados se agudizará esta semana respecto de la forma de votar (a favor o en contra de alguien o anulando la boleta) o de no hacerlo (el abstencionismo). Poco habrá de rescatable a fin de cuentas si el proceso electoral es ensuciado gravemente o de plano desnaturalizado por estallidos de origen incierto que entre confusiones y amagos consoliden la desconfianza y el distanciamiento de los ciudadanos. ¡Hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
PUNTO POR PUNTO
EXPEDIENTE POLÍTICO
JOSÉ CONTRERAS
La suspensión de la evaluación docente, decretada inconstitucionalmente por la SEP el pasado viernes, beneficia por igual a las dos corrientes del SNTE: a la dirigencia nacional y a la disidencia, agrupada como CNTE.
La medida tiene claros tintes electorales. Por un lado, el gobierno federal intenta desactivar la amenaza de la CNTE de boicotear las elecciones del próximo domingo y por otro, intenta obtener el apoyo del Panal –partido ligado a la dirigencia oficialista del SNTE– para la segunda mitad del sexenio.
Con esa suspensión unilateral, anunciada en un escueto comunicado de dos líneas el pasado viernes, el gobierno se puso de rodillas ante la CNTE, que con métodos violentos controla el magisterio en cuatro estados de la República, y ante el SNTE, que aún conserva un gran poder político.
La decisión de la SEP viola el artículo 3 fracción IX de la Constitución, que le concede al Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (INEE) la facultad de coordinar el Sistema Nacional para la Evaluación Educativa y de “evaluar la calidad, el desempeño y resultados del sistema educativo nacional en la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior”.
La ilegal suspensión de la evaluación vulnera la autonomía que el Congreso le dio al INEE, lo cual es una falta grave que debe ser sancionada mediante los mecanismos contemplados en el marco jurídico.
De no haber una rectificación, la suspensión afectará –según el INEE– a cerca de 400 mil ciudadanos entre quienes buscaban una promoción como director, subdirector, supervisor o asesor técnico-pedagógico, y quienes aspiraban a ingresar al servicio docente por primera vez.
Por primera vez en décadas, el personal docente tenía la oportunidad de ascender de nivel a través de exámenes de oposición aplicados por un organismo ajeno a la SEP y al SNTE.
Suspender esta suspensión equivale a dejar vigentes los viejos mecanismos de ascenso y escalafón, que dejaban importantes dividendos económicos y políticos a los dirigentes magisteriales, tanto a los oficialistas como a los disidentes.
Las plazas y los ascensos se obtendrán, como ha ocurrido durante muchos años, a través de méritos por asistencia a marchas y plantones, por amiguismo o en el mercado negro de plazas.
La reforma educativa, que en su momento generó muchas simpatías a pesar de su sesgo político, quedará sepultada si el gobierno no da marcha atrás a su absurda e injustificada decisión de suspender la evaluación.
OFF THE RECORD
**DE TODOS MODOS
Para la CNTE no fue suficiente el regalazo de la SEP.
De todos modos cercaron todos los distritos electorales federales de Oaxaca y quemaron papelería electoral.
Y de todos modos intentarán boicotear las elecciones del próximo domingo.
**VIOLENCIA AMARILLA
El candidato del PRI a diputado local por el distrito XXIII, Pepe de la Peña, ha sido víctima de agresiones por parte de simpatizantes del PRD.
Los ataques no habían pasado de las amenazas y del retiro de su propaganda, hasta que el pasado domingo fue atacado con un cuchillo.
Por fortuna, el agresor no dio en el blanco.
expedientepolitico@yahoo.com.mx
LA RAZÓN
PULSO POLÍTICO
FRANCISCO CÁRDENAS CRUZ
La orden de la Secretaría de Educación Pública de “suspender indefinidamente” el proceso de evaluación docente en niveles medio y superior, que fue una de las exigencias de la disidencia magisterial en su amenaza de boicot electoral el próximo domingo, reavivó un serio conflicto que afecta severamente a la reforma educativa.
Por un lado, varias organizaciones educativas y empresariales le exigen al Presidente Enrique Peña Nieto que revoque lo ordenado por aquella dependencia, y la evaluación de maestros se lleve a cabo como estaba prevista y, por el otro, integrantes de la disidencia magisterial, arribaron al Distrito Federal en demanda de que ese proceso “se cancele definitivamente”.
DE ESTO Y DE AQUELLO…
Si los audios que pusieron al descubierto una presunta corrupción por parte de directivos y ex directivos de la constructora española OHL y funcionarios y ex funcionarios del gobierno del Estado de México, en la obra del Viaducto Bicentenario, fue un escándalo, peor parece que resultará la del Circuito
Eso, porque la consultoría Fitch Ratings ubicó en “observación negativa” las calificaciones para concesionarlo, al igual que la autopista Amozoc-Perote, como parte de las auditorías solicitadas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, vía la de la Función Pública.
Mientras en Los Pinos siguen deshojando margaritas y no se deciden a designar al nuevo embajador de México en Estados Unidos, en la Casa Blanca anunciaron el nombramiento de Roberta Jacobson para serlo del vecino país, aquí, que será ratificado por el Senado.
Ella es actualmente secretaria de Estado adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental, diplomática de carrera, de 53 años y desde hace casi tres décadas ha tenido diversas responsabilidades en el Departamento de Estado.
La sede diplomática de México en Washington está acéfala desde hace más de tres meses, cuando quien estaba al frente de ella, Eduardo Medina-Mora Icaza, fue propuesto para ser ministro de la Suprema Corte de Justicia.
Más tardó Andrés Manuel López Obrador en salir con su habitual cantaleta de que el domingo habrá “fraude”, que Miguel Ángel Mancera, jefe del GDF, en responder que si no hay pruebas ante las autoridades pertinentes, es “sólo un discurso”.
Y es que como lo acostumbra antes de cada elección en que advierte riesgo de derrota, el tabasqueño se anticipa a descalificarla, diciendo que habrá “fraude”, igual que de todo responsabiliza a “la mafia del poder”, otra de sus anacrónicas expresiones, a la que acusa de todos los males del país, pero sobre todo de sus derrotas electorales.
Rodrigo Vallejo Mora, hijo del ex gobernador priista de Michoacán, fue “retenido” por la PGR, en Morelia, cuando se presentó a firmar ante el Juzgado de Distrito, por estar libre bajo fianza, acusado del delito de encubrimiento.
fcardenas@pulsopolitico.com.mx

