Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 24 de abril. El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, manifestó que todos los oaxaqueños deben sentirse dichosos y alegrarse por el encuentro con el Resucitado.
En su mensaje, al presidir la misa dominical en la Catedral Metropolitana, señaló que era importante salir a hablar del resucitado, unirse a la pasión redentora de Cristo, y vivir con profunda alegría su vida de fe y de cristiano.

“Es importante llevar alegría a los hermanos, el mensaje de Dios, del resucitado, en este mundo que está lleno de dolor, preocupación, tormentos y situaciones que dañan a los demás”.
Dijo que debe acudirse después a hablar con los familiares, amigos y compañeros de trabajo, para hacerles sentir la dicha de ser hijo de Dios por el bautismo, por haber recibido su Espíritu Santo, recordando que Dios no condena.
Insistió en la importancia de llevar el mensaje de Cristo Resucitado, para que todos tengan esperanza y los elementos para alcanzar la misericordia de Dios.
“Los hechos de los apóstoles muestran las acciones que realizaron los seguidores de Jesús tras su muerte, ya que su actividad inició cuando recibieron el Espíritu Santo que les entregó Jesús”, precisó.
El jerarca de la Iglesia Católica, recordó que después de que fue sepultado, los apóstoles estuvieron encerrados un tiempo, ya que estaban en un ambiente de remordimiento y tristeza porque uno de ellos lo traicionó, otro lo negó, y lo habían dejado solo.
“Jesús se presenta con ellos tras haber resucitado y les dice: la paz esté con ustedes, y los apóstoles recibieron una gran alegría”.
De manera, expuso que así debían ser todas las personas, ya no sólo se debe poner en primer lugar las miserias y necesidades, sino que debería de tomarse el saludo del resucitado, porque él no condena, solo manifiesta su gran amor y su misericordia, por eso murió para perdonar a todos.
“El señor envía a los apóstoles a ir al encuentro del hombre, para experimentar el perdón, pues el Señor les dio el poder de perdonar cuando les dijo: a los que les perdonen sus pecados, sus pecados quedaran perdonados, y este acto sucede con la confesión que se hace ante un sacerdote”, concluyó.
