Oaxaca de Juárez, 9 de febrero. A sus 62 años, Esteban Moctezuma Barragán tiene el fuelle para escalar el Kilimanjaro, la montaña más elevada de África. Fue en noviembre pasado cuando emprendió el reto de subir aquella cresta de más de cinco mil metros de altura. Eran días en los que reflexionaba su regreso a la política.
Hoy, la foto tomada por él mismo a uno de los espectaculares picos nevados de Tanzania tiene un lugar central en la vitrina de su oficina. Es el trofeo que le recuerda que tiene una condición física envidiable y que está en forma para volver a la faena política y resistir las críticas por hacerlo de la mano de alguien que ha sido calificado por sus adversarios como “un peligro para México”.
Moctezuma Barragán, actual presidente ejecutivo de la Fundación Azteca, fue invitado por Andrés Manuel López Obrador a analizar y enriquecer su propuesta de desarrollo social con miras a construir una plataforma de gobierno que sea competitiva rumbo a las elecciones presidenciales de 2018.
Sí, el mismo Moctezuma que formó parte del gabinete del presidente Ernesto Zedillo, el mismo que coordinó la campaña de Francisco Labastida en 2000. El mismo que fue parte del PRI, al que el tabasqueño acusa de incubar la “mafia en el poder”.
¿Podría reconstruir cómo fue el acercamiento con López Obrador?
—Yo conocí a Andrés Manuel hace 22 años, siendo yo secretario de Gobernación y él como excandidato a la gubernatura de Tabasco. Él inició un movimiento de resistencia allá en Tabasco contra los resultados electorales y pues nos conocimos, digámoslo así, del lado opuesto del escritorio cada uno.
“Creo que a lo largo de nuestras conversaciones y lo que se dio en esa época, prevaleció siempre la madurez, el respeto, la seriedad y me imagino que eso fue lo que nos quedó a ambos.
“Después de eso seguimos viéndonos regularmente, nos veíamos de vez en cuando, pero siempre hablamos de un tema común que era cómo lograr que México crezca de manera armónica, cómo poder luchar en contra de esas enormes diferencias que hay en el país.
¿Quién fue el enlace?
—Tenemos amigos mutuos. Alfredo Romo, el empresario, nos acercó en varias ocasiones. Me pidió que me acercara con él para ayudarlo en un grupo plural, independiente, autónomo, que le pudiera dar sus ideas sobre un libro que estaba por presentar, y en particular me pidió que yo analizara todo el tema social del libro para darle una opinión junto todo un equipo de trabajo que ustedes ya conocen, que coordina Alfonso Romo, en el que está Laura Esquivel, Claudia Sheinbaum y Adrián Rodríguez.
“A mí me llamó la atención la invitación porque es respetuosa de todos nosotros en el sentido de que es apartidista, de que es autónoma, podemos decirle, criticar y aportar lo que queramos, de acuerdo a nuestras experiencias”.

Imagino que usted puso condiciones…
—Condiciones se oye un poquito fuerte, son acuerdos. En primer lugar, que yo mantenía mi condición de apartidista; desde hace muchos años que no milito en un partido. De hecho, lo que he escrito en las colaboraciones que tengo en el periódico El Universal hablan en contra de lo que podemos llamar la partidocracia.
“Yo siento que la clase política en general y los partidos políticos en específico han logrado construir una relación madura en donde todos pueden expresar sus necesidades y entre todos gestionar soluciones, pero se les ha olvida la gente, el pueblo, el ciudadano…
¿Piensa que han fallado los partidos?
—Los partidos están hechos para apoyar programas que saquen adelante las necesidades sociales, para preparar a la sociedad para todos los retos que vienen, sobre todo en materia tecnológica, y en vez de eso creo que se ha creado esa partidocracia en donde incluso las instituciones entre comillas ‘ciudadanas’, como pueden ser las electorales, ahora son cuotas partidistas.
¿Qué le garantiza que AMLO incorpore esas ideas y que no termine imponiendo su voluntad?
—Mira, nosotros aportamos, hacemos el mejor trabajo posible y él sabrá qué toma y qué deja de esa aportación. Finalmente si es útil o no eso lo va a determinar Andrés Manuel.

“Pedro Miguel, cuando presentó su libro Andrés Manuel, dijo algo que a mí me resume todo lo que estoy diciendo: antes Andrés Manuel estaba llamando a un frente popular. ¿Esto qué quiere decir? Pues un frente que busca el poder, busca la visión y la propuesta fundamentalmente popular. Y dice Pedro Miguel: hoy estamos proponiendo un frente nacional, el frente nacional busca la inclusión de todos, y yo soy un convencido de que México necesita que todas estas realidades se puedan plantear en la mesa y cada uno pueda discutir sus puntos de vista
¿Cuál es la sustancia de las ideas que aportará Esteban Moctezuma en materia social al proyecto de López Obrador?
—El proyecto todavía no está realizado, precisamente nos invitó y apenas se acaba de configurar la mesa la semana pasada, para tener todo este año para hacer la propuesta.
“Afortunadamente tenemos suficiente tiempo, yo creo que también fue un acierto de Andrés Manuel, desde hoy empezar a discutir las ideas, porque así cuando esto se proponga, a finales de año, pues entonces se va a tener una plataforma muy sólida de propuestas”.
Pero ya tiene cosas en mente…
—De lo que tengo en mente, definitivamente hay un segmento olvidado de la población mexicana que es la juventud.
“Curiosamente, se habla del bono demográfico, pero el bono demográfico se da en una sociedad donde la base de jóvenes está inmersa en el sistema productivo generando riqueza, está aportando valor agregado, está desarrollando sus capacidades.
❝Y cómo vamos a tener un bono demográfico cuando buena parte de la juventud está olvidada, cuando hay muchísimas personas que no tienen estudio ni trabajo, que se les llama ninis, cuando se le dio un excesivo peso a la producción y hay tantas madres solteras que no pudieron cuidar a sus niños y los niños se formaron en las calles❞.
“Una de las explicaciones a la enorme violencia en Ciudad Juárez es precisamente que los niños, los hijos de las madres trabajadoras de maquiladoras se quedaron solos y se educaron en las calles y se volvieron amigos de personas que los orillaron a la violencia.
“Hay una falta de atención a nuestra juventud. Yo le he visto en Esperanza Azteca, tú le acercas a los niños una oportunidad de volverse músicos, y de repente empiezan a tocar de maravilla, de repente empiezan a entusiasmarse con un proyecto, estudian cuatro horas diarias de lunes a viernes, y quieren a veces estudiar más. Y si tú a esos jóvenes los ves dices ¡wow!, qué juventud tiene México.
“En Alemania hay una figura que es el aprendiz. Y todavía sigue. En Alemania a los jóvenes se les permite entrar a las empresas para aprender haciendo, que es otra de las cosas interesantes del mundo moderno: la mayoría de las personas trabajan en algo distinto de lo que estudiaron, porque no está vinculada la academia con la planta productiva.
“La propuesta en este caso es llevar a cuando menos dos millones de jóvenes que no estudian ni trabajan a tener becas en las empresas para que aprendan a trabajar dentro de las empresas”.
¿Pedirá apoyo a los empresarios?
Más información en:http://www.ejecentral.com.mx/amlo-no-tiene-todas-las-respuestas-moctezuma/
