Jesús Jiménez
Oaxaca de Juárez, 25 de noviembre. Ambientalistas y familiares del maestro Francisco Verastegui, esparcieron sus cenizas en los árboles emblemáticos que el artista defendió en vida.
Tras su fallecimiento el jueves pasado, su cuerpo fue cremado y de acuerdo a su última voluntad, esparcieron sus restos para reposar junto con los símbolos de su lucha.
La hermana del ambientalista, Lily Verastegui, señaló que Francisco se caracterizó por ser un artista plástico, investigador y defensor de los bienes naturales.
Dijo que su legado debe ser preservado ya que estas acciones son a favor de la sociedad en general, que debe hacer conciencia de los daños que se tienen a la naturaleza.
Por ello, parte de sus cenizas fueron dejadas en el árbol ubicado a un costado de la capilla de
Belen frente al Llano, así como en dos árboles en el zócalo capitalino.
Otra parte de sus cenizas serán llevadas al árbol del Tule y otra parte la llevarán a una montaña por definir, pues el escalar también era una pasión del artista.