Por: Jorge Castañeda
(Reportaje Especial)
Bahías de Huatulco, Oaxaca, 27 de enero. Desde la década de los años 70 del siglo pasado, millones de palmas de coco en México han sido destruidas por una plaga llamada Amarillamiento Letal, que ha causado pérdidas multimillonarias a los productores copreros y en menor medida a quienes elaboran palapas y enramadas en diversas entidades del país.
Pero esto también ha causado graves afectaciones a los ecosistemas, ya que muchas especies de palmeras se han visto igualmente impactadas.
Afortunadamente, ahora surge una noticia que abriga esperanzas para tratar de combatir eficazmente a esta plaga, ya que el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) desarrolló una prueba que agiliza la detección del Amarillamiento Letal, una enfermedad producida por la bacteria fitoplasma que afecta de manera irreversible al cultivo del cocotero matando a las palmeras, a las que sólo les queda el tronco, tal y como se puede observar en la imagen.
Sobre el particular, el director de la Unidad de Biotecnología, Luis Sáenz Carbonell, destacó que la prueba, basada en la técnica conocida como PCR (reacción en cadena de la polimerasa), es más rápida que el protocolo convencional, y sus resultados se obtienen en sólo dos días.
A través de información divulgada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), a la cual foroambiental.com.mx tuvo acceso, se destaca que gracias a lo anterior se permite mejorar las condiciones del cultivo.
Para desarrollar la prueba, los científicos crearon sondas específicas para detectar al fitoplasma, las cuales contienen “un fluoróforo que al momento de la reacción se hidroliza y emite una señal más fuerte que la convencional que se detecta en el mismo instante”, detalló Sáenz Carbonell.
Por ello, las sondas y el primer específico para el citoplasma causante del Amarillamiento Letal, desarrollados desde 2011, están en proceso de revisión para obtener una patente.
Por otro lado, Sáenz Carbonell comentó que se estudian los genes que podrían estar involucrados en la resistencia al amarillamiento letal y se desarrollan marcadores moleculares para poder combatir esta plaga.
Lo anterior se debe a que la enfermedad puede matar a la planta entre tres y seis meses después de que aparecen los primeros síntomas, sin que tenga oportunidad de sobrevivir.
“Una vez que es afectada, pierde sus frutos, sus infloraciones quedan necróticas, se amarillan las hojas más viejas, las intermedias y finalmente las más jóvenes, hasta que solamente queda el tronco y la planta ya está muerta”, detalló el académico.
El científico recordó que el Amarillamiento Letal se registró por primera vez en Quintana Roo en los años 70, es decir, 10 años antes de que entrara a Yucatán, donde arrasó con la vegetación de la costa y avanzó de manera progresiva hasta Veracruz y Tamaulipas.
De acuerdo con las investigaciones hechas hace más de 20 años por el CICY, el Amarillamiento Letal provino de Jamaica, pasó por Florida y es posible que llegara a México por la influencia de los huracanes.
Ya presente en nuestro país arrasó con miles de hectáreas de las plantaciones, sobre todo las palmas o palmeras de coco.
En ese sentido, el también investigador del CICY, Carlos Oropeza Salín, explicó que el escarabajo Haplaxius crudus transmite la bacteria a las plantas.
Dijo que este animal es atraído por los olores, ya sea de las flores o de la descomposición de los tejidos que las plantas arrojan.
Los insectos provocan una herida en la planta y dejan sus huevecillos que ocasionan el desarrollo de larvas, las cuales suelen ser gordas, grandes y hacen túneles en su interior.
Y explicó: “Si ustedes ven una planta afectada y la tiran o cortan el tronco a la mitad o a largo, pueden encontrar docenas de larvas, pues no solamente mata la planta sino que se convierte en una fábrica de larvas e insectos que se multiplican muchísimo”.
Por otro lado, el científico comentó que otro escarabajo que también mata las plantas es el llamado “picudo negro” (Rhynchophorus palmarum); sin embargo, es menos grave que el que trasmite el Amarillamiento Letal.
Y aunque este insecto se encuentra en todos los estados del país, en Yucatán no representa un gran problema.
La publicación del CONACYT destacó que las plagas y las enfermedades son una de las principales causas de disminución del cultivo de cocotero, que pasó de 200 mil hectáreas a 80 mil hectáreas en México, de acuerdo con el Comité Nacional Sistema Producto Palma de Coco.
El programa “60 Minutos” advirtió sobre el Amarillamiento Letal
Cabe destacar que este escribidor, entonces reportero-investigador del programa “60 Minutos” de Televisa, realizó un reportaje en la década de los 80, en el que se advirtió de la propagación del Amarillamiento Letal, que entonces estaba presente ya en toda la Península de Yucatán.
La enfermedad del cocotero avanzó tan rápido, que durante la investigación, realización, grabación y presentación del reportaje, lo que duró aproximadamente mes y medio, la plaga había llegado ya a Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.
Un par de meses después, y debido a la absoluta inacción del gobierno federal priísta, encabezado entonces por el mediocre Miguel de la Madrid Hurtado, el Amarillamiento Letal se comenzó a registrar en Chiapas, para después afectar a Oaxaca y Guerrero, extendiéndose posteriormente en toda la costa del Pacífico Mexicano.
Aunque las autoridades gubernamentales, incluidas las estatales, hicieron poco o nada para enfrentar esta terrible plaga, gracias a la difusión que se hizo en el reportaje aludido respecto a las afectaciones del Amarillamiento Letal, la comunidad científica de varias universidades comenzó a trabajar para tratar de controlar la enfermedad, aunque lamentablemente las pérdidas fueron multimillonarias, dada la gran cantidad de palmas o palmeras de coco afectadas, que se calcularon entonces en decenas de millones.
Hoy, a pesar de los avances, la plaga sigue afectando a grandes extensiones, pero sin duda esta nueva prueba puede lograr una detección inmediata del Amarillamiento Letal y por ende un control adecuado para evitar que la palma de coco muera y la plaga siga arrasando millones de plantas.
Sólo espero que los gobiernos federal y estatales apoyen con recursos suficientes este trabajo científico y éste se pueda desarrollar en todo el territorio nacional, aunque francamente lo dudo mucho.
Jorge Castañeda es colaborador especial de ADN Sureste y
Director Editorial de foroambiental.com.mx
La mejor página sobre Ecología en México
(Con parte de información del CONACYT)
Imágenes: Internet
