Por: Jorge Castañeda
Bahías de Huatulco, Oaxaca, 23 de enero. La acidificación de los mares causada por la reducción del pH debido a la absorción excesiva por parte del agua del dióxido de carbono (CO2), afecta también gravemente a las bacterias marinas, ya que altera su metabolismo y las obliga a invertir más energía para poder activar mecanismos bioquímicos capaces de contrarrestar el estrés.
Así lo demuestra un reciente estudio realizado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Linnaeus University de Kalmar (Suecia).
En información divulgada por la revista Nature Climate Change, a la cual foroambiental.com.mx tuvo acceso, se destaca que las emisiones antropogénicas de CO2, además de provocar el calentamiento global del planeta, alteran la química de las aguas de los océanos y las llevan hacia una progresiva acidificación.
Esto tiene importantes repercusiones para los organismos marinos, sobre todo para aquellos que construyen caparazones o esqueletos de carbonato cálcico, como los corales, los moluscos, algunas especies del fitoplancton y también para las bacterias.
Al respecto, la investigadora del CSIC Cèlia Marrasé, del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona, explicó que las bacterias marinas desempeñan un papel crucial en el ciclo de elementos químicos clave para la vida como el carbono, el nitrógeno y el fósforo.
Refirió que actúan como degradadores primarios de la materia orgánica producida por las algas microscópicas de los océanos, por medio de la fotosíntesis, o de la materia que llega al mar a través de ríos y de las aguas residuales.
Cuando las algas u otros organismos mueren, son degradados por las bacterias. A través de este proceso de degradación, las células bacterianas liberan al agua elementos esenciales para la red trófica, como el nitrógeno o el fósforo.
Los investigadores establecieron varios experimentos con agua de la bahía de Blanes, y manipularon el contenido en nutrientes y la acidificación, inyectando CO2. Inicialmente, cuando sólo se analizó la composición de especies, los científicos pensaron que la respuesta de las bacterias era muy modesta. Pero el análisis posterior para ver qué genes se activaban mostró que se producía una adaptación molecular a la acidez que acarreaba un costo energético para las bacterias.
“Esta adaptación molecular se traduce en cambios en la cantidad de carbono que las bacterias deben procesar para cubrir sus necesidades metabólicas. Por poner un ejemplo, es un poco lo que le pasa a un humano en condiciones de mucho frío: tiene que gastar energía para calentarse. Pues bien, las bacterias tienen que gastar energía para adaptarse a las condiciones más ácidas”, afirmó Marrasé.
Importancia de las bacterias marinas
En cada litro de agua de mar hay alrededor de mil millones de células bacterianas. De manera similar a como influye la microbiota intestinal en la salud de los seres humanos, las bacterias marinas desempeñan un papel importantísimo en la salud de todo el ecosistema.
Además de la degradación de la materia orgánica, las bacterias también sintetizan vitaminas imprescindibles para las algas del fitoplancton y para otros organismos marinos.
Finalmente, el investigador Carles Pelejero, también del Instituto de Ciencias del Mar, refirió que para poder entender las consecuencias de la acidificación de los océanos y del Cambio Climático en procesos marinos importantes a escala global, como por ejemplo en la productividad de los mares, “es esencial llevar a cabo estudios como el nuestro, donde se evalúa el papel de las bacterias en el océano del futuro”.
Jorge Castañeda es colaborador especial de ADN Sureste y
Director Editorial de foroambiental.com.mx
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(Con parte de información de revista Nature Climate Change)
Imagen: Internet
