Oaxaca de Juárez, 09 de abril.- El nombre de Oaxaca, es Luah, en zapoteco, que quiere decir: el lugar de la mirada; ojo; dónde pongo mi ojo. Luah es el testimonio de los conocimientos astronómicos y la sabiduría alcanzada por nuestros Viejos Abuelos zapotecos; dueños del Gran Valle formado por el de Etla, Zaachila – Zimatlán y el de Tlacolula.
Y si Luah significa: el lugar de la mirada ¿a dónde pongo mi mirada? Veo desde la Casa de la Sabiduría o Casa de las Siete Joyas Preciosas –Santa Ana Zegache– a la Catedral de Oaxaca, al Cu de Tlaloc que hubo dónde ahora está el templo del Carmen Alto, al Tajín, al territorio de los indios Hopi, atraviesa el Gran Océano y llega a China, a los Himalaya, la India, entra al Océano Indico, al Atlántico y regresa a la Casa de las Siete Joyas Preciosas, y las Siete Joyas Preciosas son la Casa del Señor de la Sabiduría, el Señor del Rayo, el Señor del Viento.
El Señor del Rayo preside el nombre de Zegache y preside las celebraciones en Catedral en la ciudad de Oaxaca.
Esto quiere decir que están alineados magnéticamente en los 96º 43’ 29”, Latitud Oeste; es una mirilla hacía el Polo Norte; la cruz del altar del templo de Santa Ana Zegache, al centro de la cruz de la Catedral de la ciudad de Oaxaca y a los sitios mencionados arriba.
Una cruz en Santa Ana Zegache y una cruz en Oaxaca. El Señor del Rayo allá y el Señor del Rayo acá. Luego continua y pasa por la puerta de la iglesia de El Carmen Alto dónde había un templo dedicado a Tlaloc, Señor del Rayo y dentro del templo de El Carmen Alto, está, a la izquierda del altar, la imagen del Cristo Negro; otra vez, el Señor del Rayo. Estas coincidencias demuestran que se trata de una orientación magnética y no astronómica.
Los cinco párrafos anteriores contienen lo que entendí al escuchar la palabra del pintor y músico oaxaqueño Nicéforo Urbieta Morales. La presento a los que aman “El Lugar de la mirada” Luah – Oaxaca, porque pienso que es importante profundizar en este tema que habla de nuestras raíces de las cuales debemossentirnos orgullosos.
Nos damos cuenta de todo lo que falta por estudiar, por aprender. Para amar a Oaxaca –Luah– Donde pongo la mirada; debemos conocer la historia de nuestra ciudad, de nuestro estado, recurriendo a fuentes primarias, documentales.