La Razón
Oaxaca de Juárez, 16 de diciembre. Por más de medio año, 145 familias oaxaqueñas trabajaron con la finalidad de que las artesanías nacionales conquistaran Europa al ser éstas las piezas de los dos nacimientos que adornan hoy el Museo del Vaticano y el Aula Paulo VI.
Artesanías de barros negro, verde, vidriado y rojo; de madera, de lana, bordados… llegaron desde el pasado nueve de diciembre a Ciudad del Vaticano para ser admiradas por los 20 mil visitantes por día que arriban al lugar. Es la primera vez que Oaxaca participa en este evento.
“Nuestro trabajo nunca había llegado tan lejos. Para nosotros es un orgullo que se exhiba ahí todo lo que hacemos, muchos países lo están conociendo. Pero nosotros no representamos a Oaxaca, sino a nuestra tierra, nuestro México”, declaró Elsa Santiago, una de las artesanas que participaron en el proyecto, en entrevista con La Razón.
Santiago, la responsable de las esferas bordadas en forma de flores que ornamentan el árbol navideño, indicó que estas creaciones constituyen una colección especial, de gran calidad y finos colores, pero sobre todo representativas y auténticas que plasman con orgullo la magia de las manos mexicanas.
“Tardamos tres meses en hacer 500 esferas para adornar el árbol, para darle el matiz, el colorido. Lo realizamos con mucho gusto para que la gente que lo vea lo disfrute. El mirar sus rostros cuando observan las piezas es muy bonito. Es ahí cuando todos los que participamos en esto decimos ‘por qué no estar orgullosos de lo que somos”, manifestó la artesana que por más de tres décadas se ha dedicado a elaborar bordados.
La muestra que llegó al Vaticano está compuesta también por dos nacimientos: El Alebrije, hecho por artesanos de San Martín Tilcajete y San Antonio Arrazola con la técnica de tallado en madera de cedro y decorado a mano.
Esta obra cuenta con nueve elementos: José, María, Niño Dios, ángel y los tres Reyes Magos (Melchor, Gaspar y Baltasar), así como dos animales (toro y burro) que miden un metro con 20 centímetros de altura.
El segundo , el Guelaguetza; fue elaborado por la comunidad de Santiago Juxtlahuaca, la cual consta de 11 piezas: María, José, Niño Dios, Reyes Magos, cuatro pastores y un ángel que fueron tallados en madera de sabino o ahuehuete y decorados con pintura acrílica al óleo. Los personajes fueron vestidos con trajes representativos de las diversas regiones del estado.
La invitación para llevar su arte a Roma la recibieron mediante la embajada de México ante la Santa Sede.
El pasado martes las piezas fueron presentadas al Papa Francisco, quien se dijo maravillado con la calidad del trabajo, e hizo votos por el bienestar de los artesanos.
Las obras permanecerán en el Vaticano hasta el 2 de febrero de 2015.


